El intendente de Córdoba, Martín Llaryora, envió al Concejo Deliberante el proyecto de eliminación de la tracción a sangre en el ámbito de la ciudad capital.
El proyecto remarca la importancia de la creación de “programas que fomenten la entrega voluntaria de los animales al Municipio” y tiene como objetivo “generar oportunidades de ingreso de dinero genuino y alineado con la normativa vigente en materia de derecho animal”.
El anuncio fue hecho en el marco de la entrega de los primeros 36 motovehículos a recuperadores urbanos, como parte del Programa de Modernización de Herramientas de Trabajo.
Por medio de este, los recuperadores urbanos entregan sus caballos y realizan cursos de alfabetización y oficios, además de que se les entrega una licencia de conducir para manejar los coches.
Esta propuesta de la Municipalidad de Córdoba, ejecutada por el Ente Córdoba Obras y Servicios (COyS), comprende una política pública en materia de inclusión social, protección animal y también cuidado ambiental, ya que los vehículos funcionan de manera eléctrica, contribuyendo a la reducción de combustibles fósiles.
“Los recuperadores son recicladores urbanos que nos ayudan en la Economía Circular. Quiero felicitarlos porque han tenido que reaprender. Y de esta forma, le damos solución a un problema que la ciudad tenía, mejorando las condiciones de trabajo, porque ellos son gente de trabajo, que con su trabajo le dan de comer a su familia”, destacó Llaryora.
El intendente expresó: “El esfuerzo que hace ese caballo para sostener a esa familia no es esfuerzo que tiene que hacer para el momento histórico y de la humanidad que vivimos. Esta ordenanza va a prohibir dentro de un año la tracción a sangre y reemplazar este sistema este tratamiento inadecuado sobre los caballos para que los recuperadores urbanos tengan la posibilidad de tener nuevo equipamiento para poder hacer su trabajo”.

