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"Solo hacen falta 10 centímetros de agua para que se ahogue un niño pequeño"

Al menos dos hechos de ahogamiento de niños se vivieron en Córdoba recientemente. Desde la Sociedad Argentina de Pediatría brindan información sobre lesiones de este tipo y aquellas que se generan por el tránsito

Los números son contundentes: entre 2010 y 2019 hubo un promedio de 266 muertes de niños por año; solo 1 de cada 5 pasajeros de asientos traseros utiliza cinturón de seguridad, solo 1 de cada 4 de los menores de 10 años circula protegido con el elemento correcto y el 85% de los sistemas de retención infantil se encuentran instalados incorrectamente.

En 2019, murieron 32 niños menores de 15 años por meningitis, mientras que 181 lo hicieron por el tránsito. Lejos de considerarlos meros ‘accidentes’, desde la Sociedad Argentina de Pediatría publicaron un documento en el que instan a poner el foco sobre este tema, ya que con medidas concretas y certeras se puede reducir considerablemente su impacto.

Se calcula que solamente el 55% de los conductores utiliza el cinturón y 1 de cada 5 pasajeros de asientos traseros lo hace. Además, solo 1 de cada 4 (26,4%) de los menores de 10 años circula con el elemento de seguridad necesario. Por otra parte, solo 4 de cada 10 (42%) menores de 4 años viajan con un sistema de retención infantil, las “sillitas del auto”, y por si fuera poco el 85% de estos sistemas está instalado incorrectamente.

Respecto de ahogamientos, “se producen en distintos lugares según las edades, menores de un año se ahogan en el domicilio por descuido de la persona que los cuida en el momento del baño; niños de 1 a 5 años se ahogan en el domicilio o peri-domicilio en las piletas, baldes, pozos, baldes de pintura vacíos que recolectaron agua con la lluvia, no hace falta más de 10 centímetros de agua para que se ahogue un niño pequeño; los adolescentes y los jóvenes en general se ahogan en aguas oscuras en movimientos, ríos o lagos, porque subestiman el riesgo, y en Córdoba quien es local empieza a pensar que si nunca le pasó, no le va a pasar”, describe claramente la Dra. Cecilia Rizzuti (MN 82.871), pediatra y vocal titular del Comité Nacional de Prevención de Lesiones de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) con quien hablamos desde Salud & Ciencia.

¿Cuán relevantes son las lesiones por accidentes de tránsito?

En general las lesiones en los niños son una enorme causa de muerte y enfermedad, una de las causas más importantes. Las ocasionadas por el tránsito son la primera causa, muchas veces se subestima.

¿Cómo prevenirlo?

En los niños más chiquitos la falta de uso del sistema de retención infantil y la falta de cinturón cuando son más chiquitos, son las primeras causas, ese sería un punto de partida. No es lo mismo viajar ajustado de cualquier manera dentro de un vehículo. Hablo de sistemas de retención infantil porque en los autos particulares es donde más se da este tipo de siniestros.

Esto se da en rutas y en traslados urbanos…

La mayor cantidad de siniestros se da en las cercanías del domicilio, no solo en las rutas, y cuando hablamos de asientos o de sillitas, es inadecuado decirlo así, porque da la idea de que es un lugar solo para sentarse, con la comodidad del niño que debe ir así. En realidad es un dispositivo biomecánico que disminuye la fuerza del impacto minimizando la posibilidad de lesiones en una tasa altísima. Por eso es fundamental tener un sistema de retención adecuado a la talla del niño, para su edad y correctamente colocado. Porque aun las personas que adquirieron este sistema de retención, que tienen costos altísimos, solo el 30% de ellos tiene el sistema de retención infantil bien colocado, si no está bien colocado no cumple su función.

Lesiones por accidentes de tránsito y ahogamiento

También hay que prestar atención a las motos y bicicletas…

Así es, en el caso del traslado en motos y bicicletas, tiene que haber un casco homologado para niños y que sea un casco que no haya participado de ningún otro siniestro, porque los cascos de moto o bicicleta que se cayeron o estuvieron en algún impacto, pueden haber perdido su capacidad de proteger bien el cráneo y además tienen fecha de vencimiento, lo mismo los sistemas de retención, por eso no recomendamos que sean heredados o comprados usados. En el caso de las bicicletas, la silla donde se transporta al niño es importante que tenga una estructura metálica y con tiras que sujeten el pie para evitar lesiones, también un arnés de tres puntos para sujetar el tórax.

Otro factor sería nuestras distracciones al volante…

Claramente. La actitud al volante, los distractores, nos están generando un problema importantísimo porque el celular irrumpió en nuestras vidas y este momento de las Fiestas es un tiempo en el que estamos recibiendo mensajes, respondiendo, y cuando hacemos eso estamos, pero no estamos. Entonces para cuidar a los niños los distractores son un factor de riesgo y si a eso le sumamos el alcohol es un caos.

¿Qué cuidados tener en verano cuando nos vamos de vacaciones?

Cuando alquilamos una casa, por más que nuestros niños sepan nadar, hay que tener en cuenta que tenga un cerco de al menos 1,30 metros de alto con cerradura adecuada, que no sea de barrotes horizontales porque eso es una linda escalera para los chicos, que no haya un banco fijo de cemento alrededor que no se pueda correr y signifique un sitio más de trepado, que el cerco vivo de los lugares en el perímetro esté completo, porque si no los chicos se pueden pasar para el lado del vecino y ahogarse en la pileta del vecino.

En lo niños más pequeños el riesgo está en cualquier recipiente con agua: pozos, baldes, bañeras; son sitios donde es muy factible ahogarse para ellos en muy poquitos segundos.

También tenemos que mirar que las aberturas sean las adecuadas, que tengan las rejas o protección de balcón si la casa no está en planta baja.

¿Qué hacer en el primer momento de ahogamiento?

Primero resguardarse y no ser una segunda víctima, por ejemplo en el mar. Si se puede hay que pedir ayudar, ir al mar en horarios donde hay guardavidas, en plaza habilitadas, informarnos sobre el entorno, en qué lugares los ríos están crecidos. En el momento del ahogamiento, que no necesariamente es fatal, también se llama ahogamiento a situaciones que no provocan la muerte; en ese momento rescatar a la víctima o que la víctima sea rescatada, y de acuerdo a la gravedad iniciar maniobras de reanimación.

Por Fernanda Bireni