“Un primer hito en la trayectoria feminista fue el descubrimiento de la invisibilidad social de las mujeres: en el trabajo doméstico no valorizado, oculto de la mirada pública y en la retaguardia de las luchas históricas ‘detrás’ de los ‘grandes hombres’”, afirma Elizabeth Jelin, una socióloga argentina que trabaja sobre derechos humanos y las memorias de represión política, entre otros temas.
La aparición de literatura reciente que recupera el papel de las mujeres en gestas históricas, como la Revolución de Mayo, la Revolución Rusa y el Mayo Francés, entre otras hazañas revolucionarias, sembraron una semilla en la periodista y fotógrafa riocuartense Bibiana Fulchieri.
Con el interés en indagar qué rol cumplieron las mujeres durante el Cordobazo, la escritora inició una búsqueda a través de un recorrido documental y testimonial que culminó con la edición del libro denominado “El Cordobazo de las Mujeres”, que se presentó el jueves en la ciudad de Córdoba.
El texto publicado por la editorial Las Nuestras, del Gobierno de la provincia de Córdoba, incluye fotos y testimonios narrados en primera persona de veinte mujeres que estuvieron ligadas de alguna manera a los acontecimientos de mayo del ‘69.
En sus casi doscientas páginas recorre las vivencias de esos años desde la óptica de sus protagonistas, reconstruye sus emociones y presenta un mapa de la época, trazado con las experiencias del universo femenino.
“Decidí conformar un abanico lo más plural posible de voces femeninas de diversas ideologías, ámbitos laborales y sociales”, explica Bibiana Fulchieri a PUNTAL.
-¿Cuáles fueron tus motivaciones para realizar este libro?
-Creo que lo fundamental era contribuir en algo para revertir la invisibilidad –en general- del protagonismo real de las mujeres en casi todos los ámbitos en que se desempeñan y desde tiempos inmemoriales. Empecé a ver con muy buen grado el aparecer de libros sobre el papel de las mujeres en la Revolución Rusa; el de las mujeres en el Mayo Francés (sentando el precedente de las posteriores luchas del llamado Movimiento de Liberación Femenina) y muchos más reivindicando la necesidad de que estas aparezcan “nombradas”. Entonces me metí en los archivos de sindicatos, medios, Archivo General de la Nación y demás sitios -como en las publicaciones del Movimiento de Mujeres Córdoba- a buscar las mujeres en el Cordobazo, una gesta histórica en apariencia sólo protagonizada por varones y me encontré con un universo femenino muy grande, sobre el que la historia y la sociedad en general no habían tenido en cuenta.
-¿Cómo hiciste el recorte de las veinte mujeres que incluís en tu libro?
-El recorte fue arduo porque me di con una cantidad de mujeres protagonistas del Cordobazo que las tenía enfrente de mi vista, en las marchas actuales, donde se reclaman derechos de todo tipo, y también están a la cabeza de bibliotecas, organizaciones de derechos humanos, gremios, colegios profesionales, como en el caso de Lucía Fortuna, en Río Cuarto, al frente del Colegio de Arquitectos, una de las protagonistas del libro con enorme militancia en los días del Viborazo y posteriores luchas en contra la dictadura de Onganía.
-¿Qué rol tuvieron las mujeres durante el Cordobazo?
-Muy importante porque estaban en todos los frentes: doméstico, social, laboral, cultural, estudiantil, gremial y como militantes políticas. Me llamó mucho la atención encontrarlas liderando sectores como el del trabajo metalúrgico y otros vinculados a la actividad autopartista (Lina Averna -Fábrica Ilasa). Pero eran miles en actividades como la docencia, salud, alimentos, calzado, textiles, gráficas, tareas domésticas, etc.
-¿Por qué hoy es importante recuperar estas historias?
-Tal vez porque estamos en un “clima de época” propicio, entonces este tipo de trabajos contribuyen a revitalizar las memorias y ponerlas en valor, trayendo el pasado al presente, promoviendo un ejercicio de resignificación y por qué no de justicia histórica al visibilizar invisibilizadas.
-¿Cuánto tiempo te llevó el trabajo, desde la primera entrevista hasta la corrección final?
-No puedo tener en claro todo el tiempo porque fue iniciado y retomado en varios momentos, pero el impulso final fue realizado en más de dos años.
-¿Cómo viviste el proceso de investigación y redacción?
-Con un apasionado entusiasmo que no me dejó concentrar en otros proyectos (hasta llegó a soñar varias noches con algo vinculado al libro). También con la enorme responsabilidad de ser depositaria de tantas memorias íntimas confiadas generosamente para que se hicieran públicas. Me parecen que son el mejor espejo en donde mirarnos.
-¿Cómo explicarías que el Cordobazo sea narrado siempre desde el protagonismo masculino?
-Sería compleja una sola hipótesis y se me escapan muchas. Supongo que porque las figuras visibles en los liderazgos de esa época eran muy potentes; las grandes masas de obreros de las automotrices que marcharon lo hicieron visible como gesta masculina, y porque costó y cuesta reconocer -en lo patriarcal- el papel de las mujeres en las luchas históricas. La segunda mitad de los años sesenta, con las nuevas demandas sociopolíticas, habilitó a que fueran las mujeres también vanguardia pero sigan aún peleando por su visibilidad y derechos plenos.
-¿Cuál te parece que es el aporte de tu obra a la historia o memoria política del país?
-No sé si lo debo plantear yo. Creo que este trabajo es un punto de partida para poder ver las “fotos completas” del Cordobazo, donde complejizar las miradas sobre ellas y escuchar sus voces para incorporarlas en el imaginario histórico social con el rango de protagonistas.
-Susana Fiorito dice que "el problema de las mujeres se debe a la existencia del capitalismo y no porque tengan ovarios"... ¿qué opinás?
-Yo lo conversé con ella y su postura está ligada a una cuestión ideológica personal muy fuerte, que parte de la base de que el capitalismo es el verdadero problema que oprime tanto al varón como a la mujer.
Con el interés en indagar qué rol cumplieron las mujeres durante el Cordobazo, la escritora inició una búsqueda a través de un recorrido documental y testimonial que culminó con la edición del libro denominado “El Cordobazo de las Mujeres”, que se presentó el jueves en la ciudad de Córdoba.
El texto publicado por la editorial Las Nuestras, del Gobierno de la provincia de Córdoba, incluye fotos y testimonios narrados en primera persona de veinte mujeres que estuvieron ligadas de alguna manera a los acontecimientos de mayo del ‘69.
En sus casi doscientas páginas recorre las vivencias de esos años desde la óptica de sus protagonistas, reconstruye sus emociones y presenta un mapa de la época, trazado con las experiencias del universo femenino.
“Decidí conformar un abanico lo más plural posible de voces femeninas de diversas ideologías, ámbitos laborales y sociales”, explica Bibiana Fulchieri a PUNTAL.
-¿Cuáles fueron tus motivaciones para realizar este libro?
-Creo que lo fundamental era contribuir en algo para revertir la invisibilidad –en general- del protagonismo real de las mujeres en casi todos los ámbitos en que se desempeñan y desde tiempos inmemoriales. Empecé a ver con muy buen grado el aparecer de libros sobre el papel de las mujeres en la Revolución Rusa; el de las mujeres en el Mayo Francés (sentando el precedente de las posteriores luchas del llamado Movimiento de Liberación Femenina) y muchos más reivindicando la necesidad de que estas aparezcan “nombradas”. Entonces me metí en los archivos de sindicatos, medios, Archivo General de la Nación y demás sitios -como en las publicaciones del Movimiento de Mujeres Córdoba- a buscar las mujeres en el Cordobazo, una gesta histórica en apariencia sólo protagonizada por varones y me encontré con un universo femenino muy grande, sobre el que la historia y la sociedad en general no habían tenido en cuenta.
-¿Cómo hiciste el recorte de las veinte mujeres que incluís en tu libro?
-El recorte fue arduo porque me di con una cantidad de mujeres protagonistas del Cordobazo que las tenía enfrente de mi vista, en las marchas actuales, donde se reclaman derechos de todo tipo, y también están a la cabeza de bibliotecas, organizaciones de derechos humanos, gremios, colegios profesionales, como en el caso de Lucía Fortuna, en Río Cuarto, al frente del Colegio de Arquitectos, una de las protagonistas del libro con enorme militancia en los días del Viborazo y posteriores luchas en contra la dictadura de Onganía.
-¿Qué rol tuvieron las mujeres durante el Cordobazo?
-Muy importante porque estaban en todos los frentes: doméstico, social, laboral, cultural, estudiantil, gremial y como militantes políticas. Me llamó mucho la atención encontrarlas liderando sectores como el del trabajo metalúrgico y otros vinculados a la actividad autopartista (Lina Averna -Fábrica Ilasa). Pero eran miles en actividades como la docencia, salud, alimentos, calzado, textiles, gráficas, tareas domésticas, etc.
-¿Por qué hoy es importante recuperar estas historias?
-Tal vez porque estamos en un “clima de época” propicio, entonces este tipo de trabajos contribuyen a revitalizar las memorias y ponerlas en valor, trayendo el pasado al presente, promoviendo un ejercicio de resignificación y por qué no de justicia histórica al visibilizar invisibilizadas.
-¿Cuánto tiempo te llevó el trabajo, desde la primera entrevista hasta la corrección final?
-No puedo tener en claro todo el tiempo porque fue iniciado y retomado en varios momentos, pero el impulso final fue realizado en más de dos años.
-¿Cómo viviste el proceso de investigación y redacción?
-Con un apasionado entusiasmo que no me dejó concentrar en otros proyectos (hasta llegó a soñar varias noches con algo vinculado al libro). También con la enorme responsabilidad de ser depositaria de tantas memorias íntimas confiadas generosamente para que se hicieran públicas. Me parecen que son el mejor espejo en donde mirarnos.
-¿Cómo explicarías que el Cordobazo sea narrado siempre desde el protagonismo masculino?
-Sería compleja una sola hipótesis y se me escapan muchas. Supongo que porque las figuras visibles en los liderazgos de esa época eran muy potentes; las grandes masas de obreros de las automotrices que marcharon lo hicieron visible como gesta masculina, y porque costó y cuesta reconocer -en lo patriarcal- el papel de las mujeres en las luchas históricas. La segunda mitad de los años sesenta, con las nuevas demandas sociopolíticas, habilitó a que fueran las mujeres también vanguardia pero sigan aún peleando por su visibilidad y derechos plenos.
-¿Cuál te parece que es el aporte de tu obra a la historia o memoria política del país?
-No sé si lo debo plantear yo. Creo que este trabajo es un punto de partida para poder ver las “fotos completas” del Cordobazo, donde complejizar las miradas sobre ellas y escuchar sus voces para incorporarlas en el imaginario histórico social con el rango de protagonistas.
-Susana Fiorito dice que "el problema de las mujeres se debe a la existencia del capitalismo y no porque tengan ovarios"... ¿qué opinás?
-Yo lo conversé con ella y su postura está ligada a una cuestión ideológica personal muy fuerte, que parte de la base de que el capitalismo es el verdadero problema que oprime tanto al varón como a la mujer.
Magdalena Bagliardelli
BIO
Bibiana Fulchieri nació en Río Cuarto en 1959. Estudió Ciencias de la Comunicación en la UNRC y egresó como técnica profesional en Comunicación por Imágenes. Entre 1980 y 1982 se desempeñó en PUNTAL. Ha colaborado con medios nacionales e internacionales. En la actualidad se desempeña como fotógrafa, periodista y gestora cultural independiente.
Bibiana Fulchieri nació en Río Cuarto en 1959. Estudió Ciencias de la Comunicación en la UNRC y egresó como técnica profesional en Comunicación por Imágenes. Entre 1980 y 1982 se desempeñó en PUNTAL. Ha colaborado con medios nacionales e internacionales. En la actualidad se desempeña como fotógrafa, periodista y gestora cultural independiente.
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