Tras la flexibilización de la cuarentena, dispuesta por el gobierno nacional, creció mucho ayer el movimiento en el microcentro riocuartense.
A los bancos y casas de electrodomésticos, que ya abrieron sus puertas la semana pasada, se sumaron las cajas municipales para el pago de tasas, tales como las de la Secretaría de Economía y el Emos, y los rapipagos propiamente dichos.
El centro riocuartense estaba lleno de gente pero el flujo de personas fue mucho más ordenado que el día en que se produjo un caos por la presencia masiva de jubilados y pensionados.
En los rapipagos que fueron habilitados para el pago de impuestos y servicios se tomaron las distancias pertinentes entre un contribuyente y el otro, según lo establece el protocolo sanitario.
Había colas en la Secretaría de Economía, ubicada al frente del Teatro Municipal, y también en el Emos, situado en la esquina de Sobremonte y Baigorria.
También hubo muchos riocuartenses en el CGM, el centro de gestión bandeño que sirve para renovar el carné de conducir y también para abonar tributos. Además se habilitó la caja del Edecom.
En la calle Sobremonte, donde se concentra la mayor cantidad de entidades bancarias, se observó durante la mañana una mayor afluencia de personas.
En el núcleo del microcentro local, conformado por la Plaza Roca y sus calles conexas, el flujo de personas y de vehículos convertía el lunes en un día que parecía normal y no sometido a las estrictas normas de aislamiento social previstas por la cuarentena.
A eso hay que sumarle los supermercados que estaban en pleno funcionamiento, lo que engrosaba el número de visitantes al casco céntrico.
Largas filas de taxis vestían también el paisaje céntrico de la ciudad en busca de los pasajeros que tuvieron que salir de sus casas para hacer algún trámite, pagar impuestos o concretar alguna compra.
A primera hora de la mañana, fue numeroso el tránsito vehicular que circuló por el puente Carretero, en el primer día hábil de la semana.
Con el correr de la horas comenzó la desconcentración en el microcentro riocuartense volviéndose el panorama más parecido a lo que es una cuarentena propiamente dicha.
Marcelo Irastorza. Redacción Puntal

