La Cámara Primera del Crimen dejará designados a los 8 jurados (cuatro mujeres y cuatro hombres) que actuarán como titulares, es decir, que al cabo del juicio tendrán el derecho a votar por la culpabilidad o la inocencia de Villar.
Además quedarán nominados quiénes serán los cuatro jurados suplentes. Si bien estos últimos estarán presentes a lo largo de todo el debate, sólo votarán en caso de que tengan que reemplazar por ausencia a algunos de los titulares.
Los juicios por jurados populares fueron creados para los delitos más graves dentro del Código Penal, el femicidio es uno de ellos.
El proceso por el crimen de Camila Carletti se hará entre los días 30 de octubre y 1° de noviembre, durante tres jornadas consecutivas, en la Cámara Primera del Crimen de Río Cuarto.
Villar -que en un primer momento fue acusado por homicidio simple- finalmente será juzgado por homicidio calificado por un contexto de violencia de género, lo que comúnmente se conoce como femicidio.
Así lo pidió en su momento la madre de Camila, Graciela Carletti, a través de su abogada Rosa Sabena.
La querellante también había solicitado que fuese apartado del juicio el fiscal de Cámara Julio Rivero, argumentando que existía una enemistad con él a causa de su actuación en el caso por la desaparición de Nicolás Sabena. Pero el tribunal no le hizo lugar.
Carletti fue asesinada el 2 de septiembre de 2016, cerca del cementerio de Adelia María. Su cuerpo apareció días después en el cauce del arroyo que atraviesa la zona rural de la localidad.
En el sector, la joven y Villar habrían mantenido relaciones sexuales, luego de lo cual sobrevino una discusión. En la hipótesis del fiscal de Instrucción, se habría producido un desacuerdo por el monto que el peón debía pagarle a la joven y ella habría insinuado que revelaría a la pareja de Villar lo sucedido.
Éste, “con el fin de darle muerte, tomó un cuchillo que llevaba en su cintura, con el cual agredió a Camila en la zona lateral derecha del cuello, causándole una herida mortal. Luego de advertir su deceso trasladó el cuerpo hasta la vera del arroyo Santa Catalina, limítrofe con el campo en el que él vivía, lugar donde antes de atar el cadáver de pies y manos, con la finalidad de ocultar su cuerpo, la arrojó a las aguas del arroyo”, sostuvo el fiscal Javier Di Santo cuando elevó la causa a juicio.