Claramente, como ella hay millones de mamás cuya vida merece ser contada, sino la de todas. Hay tantas maternidades como madres. Tantas experiencias como niños y niñas que nos convierten en mamás.
En esta nota Sole Magris asegura que ya soñaba con que un día su muñeco bebé se convierta en un bebé de verdad al despertar en la mañana. A los 25 años empezó a sentir ese deseo de ser mamá, pero la situación de pareja se dio años después. Lejos de esperar, a los seis meses de noviazgo deciden buscar su primer hijo, dos meses después estaba embarazada.
¿A qué te dedicabas antes de ser mamá?
Trabajaba en atención al cliente en una empresa de telefonía celular, 8 horas por día. Cuando nació el bebé tomé la decisión de quedarme a maternar al 100%, fue una decisión propia. Un momento crucial, fue difícil pero prioricé a mi bebé, porque no me imaginaba 8 horas lejos de él todos los días. Renuncié y comenzó esta maternidad al 100% que no es poca cosa, es un montón. Pero feliz.
¿Cómo fueron esos primeros meses?
Yo siempre viví sola, manejaba mis propios tiempos y ahora estaban también los tiempos del bebé y los de mi pareja. Viví sola hasta el octavo mes de embarazo, en ese momento nos fuimos a convivir con mi pareja, por lo que nos significó aprender todos juntos, todo. Nos mudamos y al mes nació el bebé. Los primero meses todo divino con el bebé todo el día, pero me empecé a sentir un poco abrumada, no tengo familia acá en Río Cuarto, por lo que se me hizo intenso. Fue lindo pero agotador mentalmente porque solo atenida al bebé, cambiaba pañales, lavaba ropa y daba teta.
¿Cómo surge la decisión de emprender?
Conocí el porteo, que es lo que hago ahora, antes de que mi bebé nazca; había investigado sobre el tema antes y ya me había hecho cuanto modelo de portabebé existen, la maternidad me llegó ya equipada.
En los primeros meses de maternidad empecé a pensar en hacer algo que me relacione con la gente, con el afuera y que monetariamente sea un cambio, jamás pedí plata, siempre trabajé, en casa nunca falto nada, pero me resultaba raro pedir plata para comprarme algo personal, aunque mi pareja estaba dispuesto a dármela. Por eso decidí tener mi independencia económica. Es también una parte de mi personalidad, sentirme productiva en otras cosas, además de la maternidad, que es muchísimo.
¿Por qué los portabebés?
Como yo usaba mis portabebés, fulares, bandoleras, muchos modelos, además cada uno se adecúa a una situación diferente, notaba que a la gente le llamaba la atención en la calle o cuando iba caminando o cuando estaba en el supermercado. La gente me miraba. Una vez nos cruzamos con otra pareja y la mujer le dice a su acompañante ‘uno de esos quiero’. Y eso era permanentemente. Entonces vi la veta comercial para hacerlos, me encanta hacer todo este tipo de productos, amo todo lo que es maternidad y bebés, y amo también las costuras. Era la combinación perfecta.
¿Cómo es tu relación con la costura?
Mi máquina de coser la tengo desde mis 15 años y coso desde los 12, antes lo hacía con la de mi mamá para hacerle ropa a mis muñecas y después me hacía ropa para mí, pero a los 15 pedí mi máquina de coser eléctrica, el mejor regalo que pude haber tenido. Recién el año pasado me compré una nueva, 25 años duró la primera. Y sentarme en la máquina de coser es mi momento de conexión, amo ver el proceso de lo que construyo desde que es un pedazo de tela hasta que es un producto terminado para llevar un bebé con total comodidad y seguridad.
Ahí surge Ergo Mom…
Así es, comencé con este emprendimiento en 2017, cuando mi bebé tenía 7 meses, me fui acomodando, a esa edad él ya estaba mucho en el suelo, también en upa, pero se acomodó mientras yo cocía, armaba, buscaba proveedores, etc. Fue todo un proceso, un proceso hermoso porque amo mi emprendimiento y lo disfruto muchísimo. Ahí surge esa relación con la gente y hablar con otras mamás. Conocí mucha gente hermosa, salí de la burbuja y me relacioné con todo el país a través de vender por redes sociales, donde todo se multiplica. Me escriben de Salta, Río Gallegos, de Buenos Aires me piden muchísimo, de Mendoza también; ahora estoy armando pedidos para Misiones y Mar del Plata.
Repartiendo porteo a todo el país y algunos al exterior porque me compran para algún familiar que tiene bebés afuera del país.
¿Cómo es trabajar en casa?
Trabajar en casa no es nada fácil, hay momentos en los que quiero un trabajo tradicional, salir de casa a las 8, volver a las 12, volver a irme a las 16 y volver a las 20; y estar tranquila en la oficina, taller o donde sea, pero sin ‘mamá teta’, ‘mama pis’, te interrumpen a cada rato y es verdad que el tiempo no te rinde al 100% porque no estoy trabajando al 100%, estoy maternando, trabajando y haciendo tareas del hogar. Me siento a coser y escuchas que cortó el lavarropas entonces vas a tender la ropa, me siento a coser y se hizo caca el nene, me siento a coser y ya es la hora de hacer la comida y así. El lado positivo es que estoy con ellos y que si necesitan algo estoy yo, me gusta cocinarles yo, lo sigo eligiendo. Emprender desde casa es lindo, tiene muchos beneficios y lo sigo eligiendo.
¿Qué experiencias te comparten tus clientes?
Muchos papás usan el producto, mamás por supuesto. Ponérselo solo es una destreza necesaria, pero es cuestión de práctica. Algunos portabebés requieren más destreza otros, pero se aprende. Una vez que lo usan están muy cómodas, pueden hacer las cosas de la casa, pueden salir de casa a caminar con el bebé. Haces la comida, tendes ropa, caminas, yo hacía sentadillas con el bebé, pintaba, todo lo que experimenté y viví con el portabebés, tambien me lo transmiten las mamás. Sienten una felicidad que no lo pueden creer, te dice que es como si lo tuvieran en la panza de nuevo y tiene beneficios para el bebé también, tranquiliza, siente nuestros latidos, nuestra respiración.
¿Cómo llega tu segundo bebé?
Me gustan mucho los bebés y después de unos años decidimos tener un segundo hijo, mi marido también quería y vino rápido, y es otra experiencia. Sin embargo el amor no se divide, sí se divide el tiempo porque a veces no podes prestarles la misma atención a ambos al mismo tiempo, pero se disfruta.
En las redes también mostrás la maternidad tal cual es…
Sí, mostrar la maternidad tal cual es en las redes es una forma de empatizar con ‘mis mamás’, como les digo yo, son mis clientas, mis amigas, es como una forma de formar esa red porque no solo me compran un portabebé, hablamos mil cosas: de crianzas, de la casa, de maternidad, de maridos y parejas, de todo. Compartir memes, experiencias propias, compartir sugerencias o consejos es parte de esta red que armamos entre todas y todos porque también hay clientes varones. Y les encanta, porque se sienten identificadas, es reconocer que estamos todas más o menos en la misma. Además recibo consejos que las tomo y me sirven.
Por Fernanda Bireni

