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Con el relanzamiento del dólar soja, el maní también pide beneficios

Tal como lo hizo en septiembre, cuando se conoció la primera versión del programa exportador, el clúster manisero vuelve a la carga

Ante la decisión del Gobierno nacional de restablecer el Programa de Incremento Exportador (PIE), con un tipo de cambio diferencial para incentivar las ventas de soja, la Cámara Argentina del Maní (CAM) reiteró la necesidad de que se contemplen medidas que permitan también a las economías regionales mejorar su competitividad para comercializar sus productos en el exterior.

La cadena productiva y comercial del maní emplea a más de 12.000 personas y exporta por más de U$S 1.000 millones al año, siendo la economía regional que más divisas genera para el país.

Pero en el último tiempo viene sufriendo una fuerte pérdida de competitividad y rentabilidad, a raíz de la aplicación de derechos de exportación; un impuesto que no existe en otros países proveedores de este alimento.

Por ese motivo, mercados muy sensibles al precio, como Rusia o Argelia, están optando por otros orígenes, como Brasil, lo que configura una pérdida de negocios importantes para Argentina.

De hecho comparando la actual campaña de comercialización con el mismo período del anterior ciclo de ventas, la caída en volumen exportado es de un 47%, mientras que del monto facturado se redujo en un 51%.

“A esto se suma el incesante aumento de costos que lleva a una pérdida de competitividad del cultivo, reflejándose en una reducción considerable de las intenciones de siembra para la campaña 2022/23”, alertaron desde la entidad sectorial.

El denominado “dólar soja”, en este contexto, configura un problema adicional porque eleva la competitividad de ese cultivo, en desmedro del maíz u otros: por ejemplo, hace más complicado a las empresas maniseras conseguir campos para alquilar y seguir creciendo en superficie y producción, como lo viene haciendo en forma sostenida cruzando fronteras provinciales y consolidándose en San Luis, La Pampa, Santa Fe, Santiago del Estero y también Buenos Aires.

“Del mismo modo, se genera una distorsión que favorece a los productores de soja, que de este modo achican sus costos por la mejora en la cotización del grano”, apuntó la Cámara.

“Desde la Cámara no pedimos que le quiten beneficios a la soja ni a ningún otro producto, sino que se establezcan incentivos para todas las economías regionales o para las exportaciones, de manera permanente. En el maní también necesitamos un Programa de Incremento Exportador”, reclamó Diego Yabes, vicepresidente de la Cámara Argentina del Maní.

Y agregó: “Nuestro pedido fundamental sigue siendo eliminar las retenciones, pero también que se cumplan las promesas realizadas de incentivo a las economías regionales”.

Antecedentes

En este sentido, cabe recordar que, al oficializarse la primera etapa del PIE que tuvo lugar en septiembre, el decreto correspondiente creó el “Fondo de Incremento Exportador”, que iba a tener como uno de sus destinos “Programas que estimulen la producción y el desarrollo de pequeños y medianos productores y de economías regionales”.

Sin embargo, recordaron las autoridades de la entidad, “nunca se aplicaron esos recursos, del mismo modo que todavía no se puso en marcha el tipo de cambio diferencial para economías regionales anunciado oportunamente por el ministro de Economía Sergio Massa, donde, según dichos anuncios realizados por la cartera de economía el 7 de noviembre pasado en un acto en Mendoza, iba a estar vigente a partir del 20 del mes pasado”.

Ahora, el decreto que restableció el PIE señala que la recaudación tributaria “incremental” que se logre gracias a las mayores ventas de soja, se destinarán a “programas que tengan como objeto atender a las economías regionales y cadenas de valor local”.

“Queremos que estas promesas realmente se cumplan en los papeles: que queden ya firmadas, aunque sea con aplicación diferida, pero con una fecha cierta que nos otorgue algo de previsibilidad”, remató Yabes.

Para Ivana Cavigliasso, Presidente de la CAM, es fundamental subrayar que en el campo el cultivo de maní hoy tiene una rentabilidad negativa, por ende muchos productores independientes se están volcando a producir otros cultivos como soja y maíz, porque reciben un dólar diferencial. “Hoy por hoy son estos dos cultivos los que el productor produce”, concluyó la directiva.