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Aun con más casos, las muertes por Covid fueron un cuarto que en las otras olas

Uno de los motivos tiene que ver con la campaña de vacunación. En la ciudad, los infectados, las internaciones y los fallecimientos siguen en baja y se espera que la situación continúe en esa línea al menos hasta el invierno

Aunque durante la tercera ola de contagios de coronavirus los casos registrados fueron 10 veces más que en las dos anteriores, la cantidad de fallecimientos en Río Cuarto fue un cuarto que en las otras olas. Así lo indicó el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Lucas Stefanini, en diálogo con Puntal.

El médico infectólogo dijo que, entre otras causas, la diferencia está vinculada con el importante avance de la campaña de vacunación y señaló que desde el inicio de la pandemia se han producido 488 decesos como consecuencia del virus.

“Para nosotros, la tercera ola empezó entre el 15 y el 20 de diciembre pasado. Unos 15 días después, comenzamos a tener los primeros fallecimientos. En enero hubo 42 decesos y en lo que va de febrero 15”, describió el funcionario.

-Es una cantidad menor con respecto a la primera y a la segunda ola…

-Tremendamente más baja con respecto a otras olas. En las dos anteriores la cantidad de fallecimientos fue parecida, aunque la segunda tuvo más casos que la primera. En la tercera ola, pese a que la cantidad de casos fue 10 veces mayor, los fallecimientos fueron un cuarto.

-¿A qué se debe?

-Se explica por varios factores. Si bien en parte es porque hay un gran porcentaje de personas vacunadas, también hay una población que está muy expuesta al virus desde hace un año y medio y eso genera una inmunidad natural por la adquisición de la infección. Asimismo, lo que se puede decir es que la edad promedio de los fallecidos es muy alta (por encima de los 70 años). Los que más se afectaron, independientemente de la vacunación, forman parte de las poblaciones más vulnerables, como la de los mayores de 70 años.

-¿Esa lógica se respetó en las tres olas?

-En la segunda ola tuvimos fallecidos menores de 50 años e incluso menores de 30 años, dos o tres, no más de eso, pero tuvimos. Ese fue el resultado de la infección por variante Manaos.

-¿Se espera que los casos, las internaciones y muertes sigan bajando?

-Sí, totalmente. Estamos viendo que siguen descendiendo. Es muy probable que no lleguemos a los 30 fallecidos este mes. Con respecto a los casos, vemos un descenso muy marcado, sobre todo en lo que va de la semana. Creo que vamos a cerrar por debajo de los 130 casos diarios. Se ha dado un descenso muy abrupto. En pocas semanas hemos tenido una baja rápida.

-La variante Ómicron tiene la particularidad de haber afectado prácticamente en simultáneo a todo el mundo, pese a que en el hemisferio norte estaban en invierno y en el sur en verano, ¿qué se puede esperar para el invierno nuestro?

-No se sabe si surgirá una variante nueva o no. Más allá de eso, pienso que va a darse un nuevo brote de casos en invierno. Habrá que ver la magnitud, el compromiso y la cantidad de gente que deba internarse, pero entiendo que vamos a tener un brote, probablemente, en los meses de mayo, junio y julio. Puede ser un brote pequeño, en el caso de que se trate de la misma cepa. Habrá que ver qué sucede si surge una nueva variante.

-En algún momento se barajó que Ómicron podría ser la última variante debido a sus particularidades, como el caso de que es mucho más contagiosa que las anteriores, ¿qué se puede decir al respecto?

-Eso es algo que está en discusión. Hay expertos que dicen que sí, que es una evolución natural del virus y que el mismo ha ido mutando hacia una forma más infecciosa y menos severa, y hay otros que dicen que no es así. Es decir, aseguran que no es menos severa y que tenemos mucha población vacunada y mucha infección natural, con casi dos años de pandemia. Al tener mucha población expuesta, se entiende que hay una gran cantidad de personas con anticuerpos y que eso genera que la infección sea más leve y no que intrínsecamente el virus sea más leve. Hemos visto que muchos de los virus que han saltado de la población animal a la humana han terminado siendo infecciones leves, causantes de resfríos comunes, y otros no. Con respecto al SARS-CoV-2, parece que va a durar y que se transformará en una enfermedad endémica.

-¿Por qué Río Cuarto tiene más gente vacunada con respecto al promedio provincial y nacional?

-Hay un poco de todo. Por un lado, creo que Río Cuarto es una población muy proclive a la vacunación. Asimismo, la gestión de la vacunación ha sido muy buena por parte del Municipio, se han hecho muchas campañas en territorio llevando las vacunas a los barrios, más allá del funcionamiento del vacunatorio en el Polideportivo Municipal.

-Ahora vacunarán también en la Universidad...

-En el caso de la Universidad no va a haber un puesto de vacunación estable. Lo que está ocurriendo es que se está anotando a la gente que se quiere vacunar y nosotros vamos a avisar el día en el que vamos a ir al campus a inocular. Ya tenemos más 100 inscriptos para la primera visita (sería el lunes que viene).

-¿Qué se sabe sobre la cuarta dosis?

-En las últimas horas la Nación informó que a partir de marzo se va a dar una cuarta dosis. Sería como refuerzo para aquellos pacientes que por esquema primario reciben tres dosis, que son, básicamente, los inmunodeprimidos.

-Una persona que no es inmunodeprimida pero tiene dos dosis de Sinopharm y una de Pfizer, Astrazeneca, Sputnik o Moderna, ¿también tiene que recibirla?

-Deben recibir la cuarta dosis los que tienen el esquema de tres dosis de Sinopharm. Todavía debe aclararse qué sucede con los pacientes que tienen dos dosis de Sinopharm y una tercera diferente.

-¿Y qué pasa con las terceras dosis para niños de 3 a 11 años?

-Todavía no se ha dicho nada. Puede llegar a venir, pero aún se está haciendo hincapié en completar el esquema de dos dosis.

Nicolás Cheetham. Redacción Puntal