La estabilización de la economía todavía es frágil y la actividad ofrece señales heterogénas; mientras hay sectores puntuales que crecen, otros rubros clave, como la construcción y el consumo de bienes durables, continúan en caída.
Las conclusiones aparecen en el informe que acaba de publicar la consultora Apliconomy, que analiza la marcha de la economía rubro por rubro y las proyecciones para los próximos meses.
“La actividad real ofrece señales mixtas. La actividad real ofrece datos de un repunte agregado traccionado por sectores primarios, aunque con una base interna aún frágil (...) La lectura de conjunto para julio-agosto es de estabilización frágil:las reservas se mantienen elevadas y el tipo de cambio luce más estable, mientras la evidencia oficial de demanda interna sigue siendo débil”, se lee en las conclusiones del informe.
La consultora señala que el frente de los riesgos para la economía cambió durante agosto con respecto a lo que ocurría en julio, cuando existía tensión en el frente cambiario y presión sobre el dólar. “La actualización de agosto modifica el balance de riesgos respecto del informe previo. El tipo de cambio dejó de ser el foco exclusivo de tensión, mientras ganaron peso la energía internacional, las condiciones crediticias y la debilidad de algunos indicadores oficiales de comercio. En paralelo, industria y construcción presentan datos interanuales favorables, aunque con validación desigual en las series mensuales y por insumo”, plantea el informe.
En cuanto a la competitividad, el aumento que el dólar registró en julio evitó que hubiera una apreciación fuerte y que las empresas siguieran perdiendo competitividad. Sin embargo, no produjo una mejora sustantiva en las condiciones para las empresas. “No hubo un salto significativo en competitividad”, señala la consultora.
Un dato que el gobierno nacional festejó con efusividad, especialmente el presidente Javier Milei, fue la baja de la inflación mayorista, que se ubicó en el 0,8 por ciento mensual y acumuló 31,1 por ciento en un año. Además, la inflación minorista en julio avanzó el 2,1 por ciento interanual.
Apliconomy señala que, en julio, la composición de la inflación es más importante que su nivel. Porque como los servicios aumentaron el 3,1 por ciento, casi el doble que los bienes, hay un deterioro de la ecuación para comercios, industrias, cámaras de fríos, gastronomía y logística porque una parte importante de los costos fijos de esos rubros está concentrada en los servicios, que continúan aumentando por encima del promedio del resto de la economía.
“El balance de la sección macro es más matizado que un mes atrás: el tipo de cambio se estabilizó, las reservas se mantuvieron elevadas y la inflación minorista fue de 2,1 por ciento mensual en julio, pero la energía internacional se volvió más volátil y los servicios continuaron presionando la estructura de costos”, dice el informe.
El gobierno nacional asegura que la economía viene creciendo de manera sostenida. Sin embargo, los informes técnicos señalan una fuerte dispersión entre sectores. El reporte de Apliconomy plantea: “La actividad real continúa mostrando una economía heterogénea. Algunos indicadores interanuales mejoran por recuperación sectorial o por la composición de la producción, mientras los últimos datos oficiales de comercio organizado aún muestran variaciones interanuales negativas. En consumo durable, por ejemplo, el índice de patentamiento de automóviles mostró en junio una baja de 15,1 por ciento interanual y de 9,3 por ciento acumulada en el semestre”.
El informe también destaca que índices como el de Confianza del Consumidor que elabora la Universidad Torcuato DiTella reflejan un freno en la confianza y en la expectativa de los consumidores después de las mejoras de mayo y junio.

