Regionales
El trabajo sobre colesterol en niños de Jovita llegó a una revista científica internacional
La Federación Internacional de Farmacia, con sede en La Haya, divulgó el estudio, al que calificó de innovador, y planteó la posibilidad de que la detección temprana de esta enfermedad pueda ser el próximo servicio farmacéutico
El trabajo que sobre hipercolesterolemia en niños se viene realizando desde hace 20 años en Jovita sigue sumando reconocimientos internacionales. En los últimos días una publicación científica farmacéutica se hizo eco de este trabajo y lo plantea como la posibilidad de que se desarrolle como el próximo servicio farmacéutico.
Se trata de la revista The International Pharmacy Journal (IPJ), una publicación oficial de la Federación Internacional de Farmacia, con sede en La Haya.
Jorge Robledo, bioquímico farmacéutico de Jovita y director del Programa Interinstitucional de Prevención y Educación en Salud (Pipes), es quien lidera este trabajo de investigación que gestó el reconocido médico pediatra Alberto Lubetkin. El estudio se originó con la intención de determinar la presencia de colesterol en niños y en Jovita son varias las generaciones que han sido parte de este trabajo.
Hasta el momento, el estudio apunta a detectar la hipercolesterolemia en niños y la vinculación con factores alimenticios, el sedentarismo y su relación familiar. Justamente, los últimos resultados expusieron una correspondencia muy fuerte entre padres con hipercolesterolemia e hijos con la misma patología.
Ahora, y en un nuevo avance del proyecto, se propone la posibilidad de pesquisa de la hipercolesterolemia a través de las farmacias.
“Es en estos lugares a los que acude una persona en busca de medicamentos para tratar su colesterol y la meta es que desde la farmacia se pueda brindar asesoramiento profesional. Es decir, si va un papá a buscar sus medicamentos para el colesterol, poder indagar si tiene hijos y si han sido chequeados y sugerirle que tienen que hacerlo porque hay razones genéticas que pueden influir. La idea es que el farmacéutico pueda de esa manera asesorar”, señaló Robledo.
El profesional jovitense sostuvo que así el farmacéutico podrá derivar a los hijos o familiar que pueda tener incidencia genética a un bioquímico o pediatra para hacer el correspondiente análisis. “Y que luego regrese a la farmacia para registrar los resultados. Este sería el primer paso. El segundo es introducirlo en una campaña de educación en salud tendiente a mejorar sus hábitos vida. Independientemente de si le da elevado o no el colesterol, porque le va a venir de cualquier manera”, precisó Robledo.
El bioquímico agregó que este proyecto lo está desarrollando con un grupo de colegas de la Universidad de Córdoba (Juan Pablo Real, Álvaro Giménez Kairuz, Alan Rossetti y Santiago Palma) y en breve iniciarán una prueba piloto en una localidad del interior cordobés.
Potenciar la prevención
De este modo, además de permitir la detección de esta patología en la población pediátrica o adulta, utilizando la hipercolesterolemia en padres como factor predictor, también se propone que el farmacéutico pueda efectuar el “Score de Simon Broome o el Dutch Lipid Clinic Network Score para contribuir en la detección”. Asimismo, elaborar e implementar una campaña educativa tendiente a estabilizar o revertir la prevalencia de hipercolesterolemia infanto-juvenil mediante la adquisición de hábitos de vida saludable y potenciar el rol profesional del farmacéutico como agente de atención primaria de la salud.
Cabe recordar que el trabajo de hipercolesterolemia en niños desarrollado en Jovita fue presentado en un congreso de salud en Corea en 2017 y el año pasado, en el marco de otras jornadas, Jorge Robledo planteó su proyecto para ampliar el campo investigativo a través de las farmacias a referentes de la entidad internacional farmacológica, que ahora adhiere a la propuesta. “Encontré todo el apoyo y, por lo tanto, está en condiciones de ser desarrollado en cualquier parte del mundo”, resaltó.
Vale destacar que esta investigación en hipercolesterolemia en niños ya recorrió el mundo, fue parte de unas 15 publicaciones y esta última resultó la de mayor trascendencia.
Se trata de la revista The International Pharmacy Journal (IPJ), una publicación oficial de la Federación Internacional de Farmacia, con sede en La Haya.
Jorge Robledo, bioquímico farmacéutico de Jovita y director del Programa Interinstitucional de Prevención y Educación en Salud (Pipes), es quien lidera este trabajo de investigación que gestó el reconocido médico pediatra Alberto Lubetkin. El estudio se originó con la intención de determinar la presencia de colesterol en niños y en Jovita son varias las generaciones que han sido parte de este trabajo.
Hasta el momento, el estudio apunta a detectar la hipercolesterolemia en niños y la vinculación con factores alimenticios, el sedentarismo y su relación familiar. Justamente, los últimos resultados expusieron una correspondencia muy fuerte entre padres con hipercolesterolemia e hijos con la misma patología.
Ahora, y en un nuevo avance del proyecto, se propone la posibilidad de pesquisa de la hipercolesterolemia a través de las farmacias.
“Es en estos lugares a los que acude una persona en busca de medicamentos para tratar su colesterol y la meta es que desde la farmacia se pueda brindar asesoramiento profesional. Es decir, si va un papá a buscar sus medicamentos para el colesterol, poder indagar si tiene hijos y si han sido chequeados y sugerirle que tienen que hacerlo porque hay razones genéticas que pueden influir. La idea es que el farmacéutico pueda de esa manera asesorar”, señaló Robledo.
El profesional jovitense sostuvo que así el farmacéutico podrá derivar a los hijos o familiar que pueda tener incidencia genética a un bioquímico o pediatra para hacer el correspondiente análisis. “Y que luego regrese a la farmacia para registrar los resultados. Este sería el primer paso. El segundo es introducirlo en una campaña de educación en salud tendiente a mejorar sus hábitos vida. Independientemente de si le da elevado o no el colesterol, porque le va a venir de cualquier manera”, precisó Robledo.
El bioquímico agregó que este proyecto lo está desarrollando con un grupo de colegas de la Universidad de Córdoba (Juan Pablo Real, Álvaro Giménez Kairuz, Alan Rossetti y Santiago Palma) y en breve iniciarán una prueba piloto en una localidad del interior cordobés.
Potenciar la prevención
De este modo, además de permitir la detección de esta patología en la población pediátrica o adulta, utilizando la hipercolesterolemia en padres como factor predictor, también se propone que el farmacéutico pueda efectuar el “Score de Simon Broome o el Dutch Lipid Clinic Network Score para contribuir en la detección”. Asimismo, elaborar e implementar una campaña educativa tendiente a estabilizar o revertir la prevalencia de hipercolesterolemia infanto-juvenil mediante la adquisición de hábitos de vida saludable y potenciar el rol profesional del farmacéutico como agente de atención primaria de la salud.
Cabe recordar que el trabajo de hipercolesterolemia en niños desarrollado en Jovita fue presentado en un congreso de salud en Corea en 2017 y el año pasado, en el marco de otras jornadas, Jorge Robledo planteó su proyecto para ampliar el campo investigativo a través de las farmacias a referentes de la entidad internacional farmacológica, que ahora adhiere a la propuesta. “Encontré todo el apoyo y, por lo tanto, está en condiciones de ser desarrollado en cualquier parte del mundo”, resaltó.
Vale destacar que esta investigación en hipercolesterolemia en niños ya recorrió el mundo, fue parte de unas 15 publicaciones y esta última resultó la de mayor trascendencia.