A un mes de las elecciones municipales, en el escenario político riocuartense se observa un abanico de dudas y certezas. Recientemente, tres listas opositoras, esto es, Riocuartenses por la Ciudad, Respeto y la Ucedé, le presentaron un escrito a la Junta Electoral Municipal, integrada por los jueces Rolando Guadagna, José María Ordóñez y Raúl Arrázola, en el que le solicitan la aclaración de una serie de puntos concretos. Entre ellos, qué va a pasar con los comicios si hay un rebrote de la pandemia, cómo va a ser finalmente el protocolo para la campaña y qué pasaría si el nivel de participación de los votantes no llega al 50 por ciento por efecto del coronavirus. En rigor, peticionan una reunión con el resto de las fuerzas políticas para evacuar esos asuntos en materia electoral. Pero el pedido mencionado encierra en sí mismo un trasfondo de tipo político: dichos partidos sostienen que no están dadas las condiciones para ir a votar el domingo 29 de noviembre y, por consiguiente, lo que le piden a la Junta, en el fondo, es que se revise la decisión de hacer el acto electoral en esa fecha. El candidato Eduardo Scoppa ya se había pronunciado en ese sentido, al sostener que en un contexto pandémico no es conveniente que la gente salga a votar. Y Lucía de Carlos había deslizado un posible declinamiento a su postulación si la situación sanitaria se complicaba. Ahora se suma a esta cruzada el liberal Marcelo Ljubich, quien quiere tener la certeza de si la jornada electoral local se va a hacer o no.
Pero antes de recibir dicha presentación, la JEM había resuelto convocar a los apoderados de los partidos a una reunión a realizarse el miércoles 4, en el Palacio Municipal. El encuentro, previsto para las 9.30, en el Salón Blanco, como se vienen haciendo últimamente las convocatorias de la Junta, tiene por finalidad responder todas las inquietudes existentes en torno del proceso eleccionario. Para la ocasión, estarán presentes autoridades del COE Regional y también los responsables sanitarios del Municipio, es decir, la doctora Valeria Alaniz y el doctor Marcelo Ferrario. Las aguas están divididas en el plano político: mientras las citadas fuerzas afirman que es un riesgo sufragar a fines de noviembre, Hacemos por Córdoba, Juntos por Río Cuarto y el Frente Política Abierta ya se encuentran en plena carrera electoral, convencidos de que la elección no tiene que sufrir más postergaciones. Los comicios municipales ya fueron suspendidos en dos oportunidades: el 29 de marzo y el 27 de septiembre, como consecuencia del avance del Covid en la ciudad. Pero, tras la Fase 1, que implicó el regreso al aislamiento social, preventivo y obligatorio, en el Municipio manifiestan que lo peor del brote ya pasó y que la curva se encuentra en un estadio de amesetamiento, con casos que rondan la cantidad de 100 en promedio. Y, en virtud de ello, no hay razones para que haya un nuevo aplazamiento de la fecha electoral, cuya posibilidad recaerá, si se da dicha contingencia, en manos del Concejo Deliberante, según la ordenanza aprobada. Con este argumento también coincide el candidato del Partido Libertario, Mario Lamberghini: “Entendemos que hay que ir a votar porque, por un lado, el pueblo de Río Cuarto ha logrado un alto grado de responsabilidad para prevenirse por contagios de Covid-19. Y sobre todo teniendo en cuenta que para la fecha del 29 de noviembre la temperatura va a ayudar. Además, por razones de normalidad institucional, es imprescindible que las autoridades locales sean refrendadas por la voluntad popular. No debemos olvidarnos de que lo peor de la crisis económica está por venir”. Justamente, otro de los argumentos que se esgrimen para sufragar el último domingo de noviembre es el de normalizar la situación institucional de Río Cuarto. El mandato del intendente Juan Manuel Llamosas ha sido prorrogado en dos oportunidades y resulta necesario que haya una autoridad legitimada por el voto popular para reencauzar la vida institucional de la ciudad y salir así de esta etapa de transición. Por su parte, Guadalupe Fantin (Frente de Izquierda) quiere que sean los mismos riocuartenses quienes definan si se hacen o no las elecciones el 29 de noviembre, a través de una consulta popular.
Mientras tanto, la campaña política avanza lentamente en la ciudad, con muy poco clima electoral en la ciudadanía del Imperio del Sur. Mientras el candidato radical Gabriel Abrile promete usar las cámaras de vigilancia instaladas en la ciudad “no para cobrar multas de tránsito sino para dotar de mayor seguridad a los riocuartenses”, el exconcejal Pablo Carrizo sale con los tapones de punta contra el médico terapista: “No queremos al doctor, queremos al enfermero”. A un mes de las elecciones, los votantes riocuartenses pueden dividirse hoy en tres grandes grupos: los que no conocen quiénes son los candidatos a intendente, los que no quieren ir a sufragar por miedo a contagiarse de Covid-19 y los que están enfrascados en el tema de la pandemia y no quieren saber nada con los comicios locales. Cuánta gente irá a votar a fines de noviembre, si el coronavirus lo permite, sigue siendo aún una incógnita.

