Opinión | electoral

Se activó la "rosca" política y arrancó el "poroteo" electoral

El llamado de Karina a Macri es señal de que Milei no tiene la “vaca atada” para su reelección. El PJ busca rearmarse pero tiene que sepultar la guerra de egos. Para Llaryora, “no hay que contar los pollos antes de que nazcan” y recorre Capital y el interior

Karina llamó a Macri para acordar.

 

En Argentina, la palabra “poroteo” significa la acción de contar votos, uno por uno, para saber si un proyecto de ley será aprobado o no en el Congreso.

Como ejemplo, se puede poner el “poroteo” que se hizo cuando se trató la Ley de Tierras, a raíz del cual el Gobierno de Javier Milei tuvo que dar marcha atrás con el capítulo de la extranjerización, puesto que no tenía los votos necesarios para aprobarlo, según le dijo resignada la senadora nacional Patricia Bullrich.

Pero esta técnica muy habitual en la política también es usada para otros fines. En efecto, en la Casa Rosada están a full con el proyecto reeleccionista de Milei, quien ya ha avisado que quiere cuatro años más en el Sillón de Rivadavia, pero parece que el fantasma de una eventual derrota sobrevuela en la mesa chica del Presidente.

Hay encuestas que han dejado traslucir esa posibilidad. Una reciente indica que más del 50 por ciento de los consultados rechaza la economía de Milei y otra señala que el primer mandatario pierde el 30 por ciento de quienes lo votaron en el 2023.

Hay luces de alerta en Balcarce 50, por lo que el Gobierno empezó a mover fichas para tantear posibles acuerdos electorales de cara al 2027 cuando se elija presidente.

Por eso, la secretaria general de la Presidencia de la Nación, Karina Milei, le habló al expresidente Mauricio Macri tras meses de distanciamiento. Si bien se dejó trascender que la charla tenía que ver con acuerdos legislativos, la verdad es que apuntó a un posible pacto electoral para las presidenciales del año que viene.

El lanzamiento de la candidatura presidencial del economista Hernán Lacunza por el Pro causó una fuerte preocupación en el mileísmo, como así también generó inquietud en la Rosada la instalación del nombre del empresario periodístico Daniel Hadad como aspirante a la Presidencia.

Es que dichas postulaciones se referencian con electores que en las últimas presidenciales votaron por Milei, y el Gobierno no se puede dar el lujo de perderlos en un escenario fluctuante en el que nadie tiene la “vaca atada”.

Máxime si se concreta la postulación presidencial de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien representa a los sectores nacionalistas, católicos y de base militar, que en el 2023 también votaron por Milei.

Cada escisión que se produzca en la masa electoral del Presidente es una señal de advertencia para un gobierno en el que los resultados macroeconómicos no logran traducirse en la economía cotidiana o “en el plato”, como dice la Iglesia Católica.

La gente no llega a fin de mes y tiene que endeudarse para poder comer:por ejemplo, 7 de cada 10 cordobeses recurrieron a préstamos en los últimos dos años y la mitad de quienes se endeudaron usó el dinero para comprar alimentos.

El otro dato político que está leyendo atentamente el gobierno nacional son las reuniones que el peronismo está llevando a cabo a los fines de su rearmado.

En ese sentido, Axel Kicillof, Máximo Kirchner, Sergio Massa y Ricardo Quintela, entre otros, se reunieron por dos motivos:por un lado, unificar una estrategia para frenar el avance de La Libertad Avanza en el Congreso que tiene por fin eliminar las Paso y, por el otro, derribar los obstáculos que impiden la unidad del peronismo, entre ellos la guerra de egos.

Ése es el gran desafío del PJnacional:si no se une no tendrá chances de ser una opción electoral al mileísmo y será funcional a la estrategia libertaria de dividir a la oposición para garantizar la reelección del Presidente.

“Los que apoyen la eliminación o la suspensión de las Paso se van a tener que hacer cargo de ayudar a Milei a tener cuatro años más de este infierno para la gente”, dijeron. ¿Un tiro por elevación para el PJ de Córdoba?

La asunción de Fernando Sibilla como ministro de Producción de la Provincia parece ser, por ahora, el último cambio de gabinete del gobernador Martín Llaryora.

Por lo menos, eso se infirió tras la reunión de gabinete que encabezó el gobernador luego de haberle tomado juramento al nuevo funcionario provincial.

Pero a todos los ministros también les quedó en claro que ninguno de ellos es imprescindible y que si el gobernador los tiene que remover los sacará.

En ese encuentro con su equipo de gobierno, trascendió que Llaryora les pidió “estar cerca de la gente” para resolver sus reclamos rápidamente.

El mandatario no quiere que algún problema irresuelto se convierta en un escollo para su carrera reeleccionista.

La estrategia definida en el seno del gobierno llaryorista es que el jefe de Gabinete, Manuel Calvo, se haga cargo de la gestión diaria y que el gobernador intensifique sus recorridas por la ciudad capital y el interior, porque sabe que “no hay que contar los pollos antes de que nazcan”.

Todos entendieron la arenga del gobernador y se fueron a sus oficinas a hacer bien los deberes a sabiendas de que cualquier traspié los puede dejar afuera de los planes del oficialismo.

La campaña ya arrancó:el durísimo cruce entre el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, y el senador nacional Luis Juez por el tema de la seguridad en Córdoba es un claro ejemplo de ello.

“Tenemos un trabajo de comparación con la ciudad de Orlando (Estados Unidos)para que vean que en muchísimas tasas (delictivas)estamos mejor que en Disney”, aseguró Quinteros y Juez no tardó en contestar: “Me acaban de escribir Pluto, Mickey y Minnie. Quieren al Muñeco de Quinteros a cargo de la seguridad del parque”. ¿Un anticipo de lo que podría ser una eventual competencia entre ellos por la intendencia de la ciudad de Cordoba?

Mientras el diputado libertario Gabriel Bornoroni celebraba el traspié de Quinteros y la chicana de Juez, el radical Rodrigo de Loredo tendrá ahora que enfrentar al núcleo interno que lidera Ramón Mestre, en la interna del 20 de septiembre próximo, para ver quién se queda con la conducción de la UCR de Córdoba.

En el “poroteo” llaryorista falta un sector del peronismo cordobés:el de Natalia de la Sota. Para El Panal, la diputada nacional sigue siendo una incógnita: “Mi intención es estar preparada para la batalla que haya que dar”, dijo Natalia en tono enigmático a Puntal durante su visita a Río Cuarto, en el marco de la presentación del libro sobre el legado delasotista.

En la ciudad de Río Cuarto, encabezado por Ana Medina, en su rol de intendenta interina, el gabinete municipal le cuidó las espaldas a Guillermo De Rivas durante su viaje a Estados Unidos, para compartir experiencias vinculadas con la gestión pública.

Se trata de intercambios que son siempre positivos si se los sabe aprovechar, para volcarlos luego al gobierno, a los fines de lograr efectividad en los resultados de gestión y con la expectativa, por cierto, de que el rédito político vendrá por añadidura.