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La Elenense, una empresa regional con historia y un futuro de innovación

Un emblema del sur cordobés que cumple 80 años y que sigue aportando pisos para buena parte del país. Aún con el sector de la construcción en un nivel bajo de actividad, la firma lleva adelante un proceso de inversión para reinventarse y ofrecer nuevos productos, con mayor valor agregado

Uno de los emblemas regionales del sur provincial vinculados a la industria de la construcción sin dudas es La Elenense. Con 80 años de trayectoria y cuatro generaciones que lograron concretar una carrera de postas para depositarla en pleno revolución tecnológica con nuevas inversiones y equipamiento para continuar innovando, la empresa se encuentra una vez más con nuevos desafíos y objetivos.

Con la idea de continuar explorando nuevos horizontes, La Elenense desarrolla inversiones en maquinaria e instalaciones y por eso recibió en los últimos días la visita del ministro de Producción, Fernando Sibilla, que le entregó la renovación de la promoción industrial.

En diálogo con I+I CBA, Juan Pablo Bongiovanni, gerente general y representante de la cuarta generación familiar en la empresa, explicó las razones de la larga trayectoria, el presente y cómo imagina el futuro de una industria que desde Elena aportó pisos en proyectos de miles de emprendimientos públicos y privados de gran parte del país.

El beneficio de la promoción industrial que recibió la empresa está asociado a nuevas inversiones y procesos de innovación, ¿qué novedades están en marcha en la planta de La Elenense?

Es la segunda vez que obtenemos la promoción industrial, y para recibirla hay que llevar adelante algún proyecto de innovación tecnológica o hacer una determinada inversión. En este caso está asociado a una necesaria renovación y adaptación. Como la actividad se paró bastante, especialmente porque desapareció la obra pública a nivel nacional, iniciamos un giro hacia productos de más diseño, de valor agregado, pero para eso tuvimos que comprar matricería nueva y comprar una línea de pulido más grande con mejor terminación. Además, tuvimos que hacer muchos metros cuadrados de nave industrial para poder acopiar todos estos productos de valor agregado bajo techo porque no son ventas grandes de 3, 4 o 5 mil metros, sino que son cosas lindas, más caras, pero son ventas de 20 metros, 40, 50 o 300 metros. Cambia el concepto. Pero a su vez, para ser eficiente y productivo tenemos que hacer tiradas largas y después ir fraccionando. Por eso, sin no tenemos la infraestructura para guardarlo adecuadamente, se deteriora, se pueden ensuciar, se deteriora el pallet o el film con el cual se envuelven los pallets. Entonces la inversión está orientada a todo ese proceso nuevo: en hacer productos de más valor agregado, fabricarlos y después poder guardarlos en condiciones.

Concretamente, para La Elenense, ¿qué fue lo que desapareció como demanda y qué productos son estos nuevos que incorporaron?

La obra pública a nivel nacional desapareció al 100% y solamente quedó obra pública en las provincias centrales. Quedó obra pública en Capital Federal, algo de la provincia de Buenos Aires, en Córdoba y en Santa Fe. Y después, en el resto de las provincias, hay muy poco, sobre todo en las provincias del norte, que nosotros teníamos buena actividad, prácticamente no hay nada. Y después con respecto a los municipios, por ahí algún municipio grande o más ordenadito, tiene posibilidad de obra. Ahora hay municipios que son por ahí muy chiquitos, que con la recaudación y la coparticipación, tampoco pueden hacer mucho. Entonces, eso se nos cayó eso. Frente a eso, decidimos abrir una pata en la obra vial. Ahora estamos haciendo un puente ahí en la Wittouck con unos bloques especiales; y también algo similar sobre la ruta 8.

¿Cómo es ese bloque que producen y para qué se utiliza?

Es un bloque que se pone con una membrana textil que se coloca para contener la tierra en los laterales de los puentes que están armando. Eso nos permitió abrir una unidad nueva para la obra vial que no hacíamos. Después estamos desarrollando una línea de productos terrazo, que son unos mosaicos para interior, con más valor agregado, con pulido ya definitivo, un producto más fino, exportable. Y en ese marco estamos trayendo, y en realidad ya nos llegaron, matrices españolas con distintos diseños de veredas, algunas pulidas, granalladas. Incluso también estamos con cambios de medidas para dar más variedad, salir un poco del 30x30 y 40x40 y hacer algunas medidas rectangulares. En definitiva, estamos con más valor agregado, más estético, pensado en estudio de arquitectura, pensado en obras privadas, ya sean chicas o grandes.

¿Siempre sobre pisos o están desarrollando algo que tenga que ver con otras opciones como revestimiento, por ejemplo?

De momento estamos solamente sobre lo nuestro. Es decir, piso interior, piso exterior, bloques de hormigón, adoquines para calles, adoquines para uso peatonal, también tenemos todo lo que es marmolería, ahí también estamos con muchos productos importados, con inversión en otra máquina nueva para corte, que tiene un sistema de medición láser y que además pasa los planos directamente por bluetooth. También estamos invirtiendo en eso. Estamos sumando también una bloquera nueva para la que ya} hicimos la nave industrial, adoquinamos y hormigonamos; hicimos desagüe; compramos una pala mecánica, dos autoelevadores, mezcladoras. Eso ahora de momento está parado hasta ver qué pasa.

¿Qué pasa con la actividad?

Si se activa un poco la obra pública, si se activa un poco los particulares, si salen créditos hipotecarios. Estamos viendo por dónde se puede llegar a activar el sector de la construcción, que está caído.

¿A ustedes cuánto les impacta eso?

En el caso nuestro estamos con una baja de entre 30 y 40 por ciento.

¿Toda esta inversión está en Elena?

Sí, sí. Está todo en Elena. Y ya estamos llegando a las 10 hectáreas de planta. Y la idea es, cuando se pueda terminar esta inversión de la bloquera, cubrir 12 hectáreas de las 16 que tenemos disponibles. La bloquera nos va a aportar mayor producción, bastante más de lo que hacemos, y además se pueden hacer otros productos, de más valor agregado, productos bicapa. La idea también es hacer más variedad.

¿Qué volumen productivo tiene la planta?

Hace 22 o 23 camiones por día de producto terminado. Son unos 7.000 metros cuadrados. Con las nuevas inversiones vamos a llegar a 10.000 u 11.000 metros, pero al ser productos más pesados estamos calculando entre 40 y 50 camiones de productos terminados por día. Eso implica otros 50 camiones más de materia prima que entran para poder fabricar eso.

¿En el rubro hay, como en otras industrias, más competencia de importaciones ahora; o es algo marginal?

Directo, no. Por un tema de peso. Hacemos productos muy pesados. Pero bueno, sí hay algo más de cerámico o porcelanato; para lo que es piso de interior. Pero lo que es un mosaico directamente de otro país no se trae. Incluso diría que Argentina es exportador en ese rubro de mosaicos a países limítrofes. Mirando Sudamérica, sin dudas tenemos la industria de mosaico más fuerte; incluso por encima de Brasil.

A partir de ese contexto que mencionaba antes, ¿cómo observa el panorama para adelante?

Es una situación compleja. No sé por dónde se va a dar la salida. Pero hoy falta la obra pública y notamos que al particular le cuesta. Los sueldos, por lo general, vienen atrás de la inflación. O sea que durante varios años consecutivos se fue perdiendo capacidad de compra de los sueldos. También las tasas de interés todavía están caras y no vemos crédito hipotecario. Todo lo que es el desarrollo de los edificios también se vio afectado, porque el costo está alto y no se puede trasladar al cliente. En definitiva, los departamentos, para los que tienen que comprar, están caros, pero para quienes lo tienen que construir no es negocio. No sé si el Gobierno en los próximos meses soltará un poco de pesos, si activará el crédito hipotecario, si por ahí por intermedio del Banco Nación largará alguna línea de crédito subsidiada. También hay mucha mora. Por eso es muy importante siempre tratar de ser productivo, tratando de ser eficiente, de moverse, de laburar. Nosotros incluso hemos tomado personal, no hemos reducido la cantidad de empleados porque hemos apostado a salir a vender, a hacer algunos servicios de colocación que no se hacían. Hoy tenemos 10 personas más de las que teníamos antes, pero con márgenes por el piso.

¿Cuánta gente trabajan en La Elenense?

Somos unas 100 personas de empleo directo. En el caso de los empleos indirectos, otras 50 personas más.

Para la localidad de Elena, un actor central…

Bueno, somos la empresa que más consume energía eléctrica, y a su vez compramos madera al aserradero que también está en la localidad; compramos los áridos a la minera que también es local. Entonces, también hay otras industrias que son proveedores nuestros, que han ido creciendo al lado nuestro estos últimos años.

¿A lo largo de cuántos años?

La empresa tiene 80 años; fue fundada por mi bisabuelo. Nosotros somos, con mis hermanos, la cuarta generación.

¿Cómo se dio el paso generacional?, que siempre es un desafío…

Sí, siempre es un tema del traspaso generacional, sin dudas. Y en la Argentina. Creo que la estadística dice que menos del 1% de las empresas nacionales pasaron los 80 años. Y ahí impacta ese cambio generacional, la continuidad familiar en el negocio, o por los gobiernos y las políticas económicas.

¿Y cuál crees que es el secreto de la Elenense?

Creo que la pasión por lo que se hace. Y siempre tratar de evitar conflictos familiares, de poner las cosas claras.

¿Cómo se distribuyen las tareas entre los hermanos?

Somos cuatro y estamos todos en distintos roles. Yo estoy en la gerencia general, después mi hermana está en la parte de sistema, trabaja en rebranding, en la marca. Uno de mis hermanos está en lo que es mantenimiento y el más chico de los cuatro arrancó hace poco y me acompaña en la gestión y la parte comercial. Lo tengo de apoyo en un montón de actividades.

¿Y para adelante, cómo imaginan la empresa?

No creo que haya otro camino que el de mayor tecnología, ser eficiente, ser productivo, ser innovador. Seguimos con esta inversión en marcha de a poquito, pero confiamos que en algún momento el país va a ir levantando y confiamos que toda esta inversión nos va a dar más diversificación, nos va a dar productos de más diseño, de más valor agregado, nos va a bajar los costos de producción y finalmente será algo importante.

El dato

La Elenense recibió esta semana la renovación de la Promoción Industrial para su planta en Elena. La empresa incorporó tecnología, sumó un nuevo galpón para productos destinados a exportación y amplió sus espacios para fortalecer vínculos comerciales e institucionales.