La obra fue liderada por Depro Ingeniería y Arquitectura, fundada hace más de 20 años por Gustavo Radyk y Gonzalo Aguirregomezcorta, y contó con la participación de contratistas cordobeses: Ingeniar, FG Construcciones, Titan, Batcom, Impianti, Olmos y Marzari, además del soporte de Blend para la utilización de tecnología BIM.
“A mí siempre me gusta pensar cada proyecto como una solución a un problema o a varias necesidades. Cuando el cliente te viene a buscar es porque tiene una necesidad y necesita encontrar una solución, y logramos darla a medida de lo que requería”, explicó Gustavo Radyk, director de Depro.
La obra consistió en la refuncionalización de dos galpones existentes, la incorporación de un tercero con entrepiso y la integración de oficinas para administración y gerencia. “Potenciamos el área de almacén prácticamente entre dos áreas que ya eran pertenecientes. Esto es una refuncionalización sobre un edificio existente, con un agregado que permitió alcanzar casi 2.500 m² de superficie de almacenamiento”, detalló Radyk.
En paralelo, se desarrolló un espacio administrativo alineado con un replanteo en la gestión logística de la empresa. “Generamos también un área muy importante en la parte administrativa, donde se junta la nueva herramienta de gestión logística que esta empresa nos demandó porque hicieron un replanteo muy importante en cuanto a la gestión de procesos”, sostuvo el arquitecto.
Depro estructuró el proyecto en cuatro productos: Masterplan, que definió la organización de depósitos, oficinas y maniobras; Proyecto Ejecutivo, con el legajo técnico completo; Dirección Técnica de obra y Gerenciamiento de Proyecto, y la Gestión de contratos y seguimiento permanente de la obra.
“Siempre nosotros tenemos como tres patas claves: infraestructura, para que se ejecuten los procesos con los colaboradores; la adecuación de procesos internos de la empresa; y la calidad, entendida como lo que realmente necesita la compañía, no como un estándar ajeno a su realidad”, puntualizó Radyk.
El director de Depro subrayó además la importancia de haber recurrido íntegramente a firmas locales: “Todas las empresas que colaboramos somos cordobesas, para una pyme cordobesa del rubro mayorista automotor. En ese sentido, el producto final puede decirse que es un producto 100% cordobés”.
El proyecto se presentó como un ejemplo de articulación entre compañías locales para dar respuesta a las demandas de crecimiento de una pyme del sector autopartista. “Siempre es una historia de éxito porque termina siendo la culminación de un proceso donde un cliente encuentra solución a sus necesidades. Y eso es lo que más placer nos da”, concluyó Radyk.