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Transporte: las empresas en jaque porque la inflación licuó los subsidios

Comenzaron el año 2022 con una mejora del 64% en los envíos desde la Nación, pero con la proyección del 90% que se espera ahora como alza promedio de precios el sistema ingresó en un escenario de tensión

La escalada inflacionaria que se desató durante el final del primer trimestre del año y se profundizó en julio, cuyo valor se conocerá este jueves, desdibujó las proyecciones de muchos presupuestos elaborados a fines del año pasado y que intentaban proyectar el avance de precios de este 2022. Aquellas estimaciones quedaron viejas rápidamente y, luego de la salida del ministro de Economía Martín Guzmán, la situación empeoró y lo que se calculaba en torno al 60% ya se ubica en el 90%.

Ese salto significativo dejó a muchos fuera de cuadro, pero en particular impactó de lleno en las empresas de transporte de pasajeros que, a fines de 2021, quedaron conformes con el presupuesto de subsidios que el Gobierno les había asignado y que representaba una mejora del 64% con respecto a 2021. Pasaba de $ 28 mil millones a $ 46 mil millones en el caso de las empresas del interior. De todos modos, hubo allí un primer momento de zozobra porque al no aprobarse el presupuesto, esa promesa había quedado “en el aire”. Sin embargo, las autoridades del Ministerio de Transporte confirmaron que iban a cumplir lo previsto.

Pero por efecto de la fuerte inflación, lo que iba a permitir en un comienzo recomponer ingresos reales de las empresas ahora se transformó en una cifra que quedó lejos de acompañar el movimiento de los costos, en especial del combustible.

En términos generales, entre comienzos del año pasado y el mes de junio último, la inflación rompió la barrera del 100%, es decir, que se duplicaron en promedio los precios de la economía. Pero, dentro de ese promedio, hay muchos que se ubicaron por encima, en particular aquellos con referencia de precios internacionales o atados en parte al dólar.

Las empresas de transporte que pagaban un litro de gasoil a $ 82 a mitad del año pasado ahora deben abonarlo a $ 197. Y es, naturalmente, uno de los principales costos que deben afrontar. También destacan el de los neumáticos, los repuestos y el recambio de unidades con valores muy por encima de la inflación y en algunos casos con dificultades para conseguirlos.

Esto generó un desbalance en las cuentas de las empresas que ya comenzó a sentirse en Amba, pero que en el interior también se manifiesta y hay temor por las consecuencias inmediatas que puede haber si no hay una solución a ese desequilibrio con el que operan.

Es que, además, mientras los subsidios quedaron muy por detrás de los precios de la economía, el valor del boleto estuvo lejos de compensar, especialmente porque representa en algunos casos un tercio del costo real del viaje. En el Amba, lo que paga el pasajero es todavía menos, mientras que en algunas ciudades del interior se puede acercar al 50%.

En 2021, las empresas de transporte público que operan el Amba recibieron 96.215,2 millones de pesos en concepto de subsidios, lo que representó el 78% del total entregado a nivel nacional. El interior sumó el 22%.

En general, se calcula que el costo real de viajar en un colectivo urbano ronda los 150 pesos de acuerdo a la última estimación de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor. Una parte se cubre con lo que abona el pasajero y el resto con subsidios. Pero, en los últimos meses, comenzó a observarse un déficit por el cual no se alcanza a cubrir el precio real.

Esa escasez comenzó a afectar el recambio de unidades y el mantenimiento, pero es un esquema con límites cercanos.

Los empresarios advierten que, para no perder frente a la inflación, los subsidios para el interior deberían alcanzar al menos los 53 mil millones de pesos este año, lo que implica una diferencia de 7 mil millones con lo comprometido por parte del Gobierno. Sobre eso, debería aplicarse una recomposición de boletos del mismo porcentaje. “Aun acompañando la inflación, las empresas tendrían dificultades porque muchos de sus costos, de los más importates, aumentan por encima de ese porcentaje”, alertó un empresario cordobés del rubro.

Un par suyo lo graficó de las siguiente manera: “En el primer trimestre del año nos enviaron 9.600 millones de pesos para todo el interior. Si se completan los 46 mil millones previstos para 2022, nos van a faltar dos meses de subsidios y no sabemos cómo se piensa cubrir eso”, advirtió. En los primeros 10 meses, el valor confirmado por Transporte asciende a 36 mil millones y, a diferencia de lo que está ocurriendo en Amba, los fondos al interior llegan en tiempo y forma. “Acá la diferencia es que la plata llega, pero no alcanza. Allá cobran mucho más y las empresas vienen advirtiendo por demoras en los envíos”, explicó uno de los empresarios consultados por este diario.

Gonzalo Dal Bianco. Redacción Puntal