Así, el pasado jueves unos 120 alumnos coordinados por la profesora y bióloga Betina Gianoglio y acompañados de la directora de Medioambiente del Municipio, Silvana Maggio, se dirigieron al acceso norte de la localidad para plantar 200 álamos y sauces.
La actividad evidenció un fuerte compromiso de parte de los alumnos, quienes estuvieron abocados durante gran parte de la mañana a esta tarea. “Lo que hicimos surgió por una charla que tuvimos sobre los incendios en la Amazonia, les propuse plantar un árbol, calculamos los chicos que tenemos en 1er y 2do año, nos contactamos con el vivero en Buchardo y nos facilitaron los árboles. El colegio apoyó la idea y avisamos al Municipio, que nos designó un lugar. La parte más difícil fue elegir a los chicos que me acompañaron, porque no podíamos ir los 120 al lugar, así que fueron 20 en representación de todos", sostuvo la docente.
Asimismo, remarcó: “La forestación en nuestro día a día es esencial, ya que teniendo en cuenta la gran cantidad de incendios, la tala indiscriminada y accidentes fortuitos u ocasionados que generan la pérdida de árboles, la masa verde disminuye a ritmo acelerado”. Y agregó: “Se trata de un proyecto educativo y son los más chicos quienes están más involucrados con la cuestión de medioambiente y pueden cambiar una realidad. Encontré una respuesta magnífica de los alumnos y del colegio. Son ellos el motor de todo y, en suma, es mejorar la calidad de vida".
Es así que la zona no está exenta de lo que sucede a nivel mundial y los árboles surgen como primer remedio ante la contaminación ambiental en crecimiento. “La reforestación asegura que en el planeta exista oxígeno suficiente para los seres vivos. Pero no es su único y principal objetivo. Es necesaria para crear más extensiones de bosque cuyos árboles puedan atrapar y eliminar partículas contaminantes como el polvo, polen, humo o cenizas”, precisa el proyecto, que se denomina “Un árbol por persona”.
La iniciativa además pretende llevar concientización y que este tipo de acciones sean imitadas por otros vecinos, apuntando a la preservación del bosque nativo. “Los árboles también son imprescindibles para retener el agua y reducir la erosión del suelo, evitar inundaciones”, puntualiza.
Hay que recordar que en el departamento General Roca se cuenta en gran proporción con suelos frágiles y proclives a la erosión eólica o hídrica y ambos factores han generado consecuencias negativas en los últimos años.
A su vez, los estudiantes resaltaron que “la reforestación puede cambiar el clima local haciendo bajar las altas temperaturas durante el verano, modificando la cantidad de humedad y la velocidad de los vientos al crear barreras forestales” y es por eso que se eligió el acceso norte para incrementar la forestación en ese sector de ingreso a la localidad.
Desde el Municipio se acompañó la iniciativa del colegio y la directora de Medioambiente estuvo presente mientras se realizó la actividad, ya que la idea es continuar con la plantación de árboles en otros sectores de la ciudad, especificó la funcionaria.
“Plantar un árbol requiere de una gran responsabilidad y amor por la vida. El proyecto se llama ‘Un árbol por persona’ y surgió dentro del aula. Los ejemplares que fueron implantados representan a cada uno de mis estudiantes de los primeros y segundos años del Ipem 141”, precisó Gianoglio.
Cabe agregar que el Ipem 141 tiene antecedentes de trabajar en proyectos tendientes a la preservación del medioambiente regional, incluso años atrás los alumnos, en el marco del proyecto “Desmonte, perdida de vida”, lograron germinar caldenes (árbol nativo) en la escuela, que luego fueron entregados a productores y vecinos para ser implantados en zona rural y urbana.