"La misteriosa princesa del Roca", una historia plagada de mitos y verdades
Ernestine Marie Leontine Allaire era su nombre. Es “la misteriosa princesa del Roca”. Nacida en Francia, esta mujer bajita, que recorría la pampa gringa a caballo vestida de amazona, levantó un enorme castillo a unos pocos kilómetros de Mattaldi. Relatos y a anécdotas orales fueron abonando la historia de esta noble que vivió en tierras gringas.
Tras una larga investigación encarada por Rita Gerbaudo (escritora autodidacta e historiadora de Jovita) y Flavia Daniele (Licenciada en Ciencias Políticas, de Villa Huidobro), los mitos y verdades de esta mujer quedan develados en el libro “La misteriosa princesa del Roca”.
En febrero de 1998, diario Puntal dio con esta historia y la publicó basándose en los relatos orales de aquellos vecinos de la zona que conocieron a la princesa, y hasta quienes vivieron en el fastuoso castillo, del cual hoy nada queda en pie, salvo unas hectáreas que guardan parte del jardín con algunas especies exóticas. Aunque más romántica, los vecinos alimentaban la versión de una historia de amor.
Pero la vida de Ernestine fue mucho más interesante. Una adelantada a sus tiempos; mujer que supo romper estereotipos.
Investigación internacional
En plena pandemia y con un trabajo investigativo profundo, que abarcó la búsqueda de datos en los archivos digitales históricos de Francia, Flavia Daniele y Rita Gerbaudo, dieron forma al libro que profundiza en la historia de Ernestine Marie, confirmando su título nobiliario del que fue receptora tras casarse en segundas nupcias con el príncipe ruso a Serge Nicolas Mestchersky.
Las coautoras llevaron a cabo el trabajo en forma conjunta, pero sin poder reunirse una sola vez, debido a que la pandemia impidió cualquier contacto.
El libro de las escritoras del sur cordobés es profuso en datos y detalles de lugares, de los orígenes de las familias entrelazadas con la princesa, de algún amor, pero mucho de negocios e inversiones que la hicieron echar ancla en Argentina, para defender los intereses de su segundo esposo quien le dio todo el poder para hacerlo.
Es así que fue ella quien adquirió tierras y mandó a construir el castillo en cercanías de Mattaldi, además de tener otras numerosas propiedades en Epecuen, provincia de Buenos Aires, y en otros tantos lugares del país.
Sobre el trabajo investigativo Flavia Daniele, comentó a Puntal que comenzó cuando la pandemia frustró la realización del tradicional Encuentro de Historiadores del sur Cordobés.
“Fue a fines de febrero de 2020, que mirando mapas e información e intercambiando datos con Rita, llegamos al lote 24 de la pedanía Los Jagüeles. Le comento a Rita y ella me dice, ‘sí, el castillo de la princesa’. Entonces yo me compenetro con la historia. Comienzo a rastrear archivos que tiene público Francia, uno de los países que tiene una política archivo digital histórico fantástica, y empiezo a encontrar piezas claves para retomar la historia y escribirla”.
Así, ratifica que Ernestine nació en Francia el 6 de febrero de 1874, más precisamente en Fontenay Le Comte.
Ernestine Allaire nació en Francia en 1874. Por el año 1910 llegó a Argentina, y en 1911 se casó con un príncipe ruso de quien recibió el título nobiliario.
Siguiendo con su búsqueda, Flavia consiguió el acta de casamiento primaria y advirtió que era una mujer del interior francés sudeste, con un pasado histórico muy chocante para la historia nacional. Entre los hechos curiosos recopilados, fue que Ernestine pidió el divorcio de ese primer matrimonio. Ocurrió en 1905, y en ese tiempo la mujer ya confirmaba su residencia en Argentina. Es en 1911 cuando se vuelve a casar con quien le otorga el título de princesa, el príncipe ruso Mestchersky.
Amor o negocios
Sobre el arribo de la princesa a Argentina, las autoras dejan abiertas dos hipótesis: “Estimamos que pudo haber venido para empaparse en los negocios que tenía este nuevo amor ruso y poderoso; o bien que pudo haber venido como parte de un recambio que hay entre un movimiento inmigratorio de la colectividad francesa que viene a invertir allá por el centenario de Argentina”.
Lo cierto es que de las ideas abonadas, la romática en la investigación pierde fuerza. Y cobra más protagonismo su interés por las inversiones y propiedades que adquiere en el país, poder que le dio su segundo marido.
El castillo
La construcción del castillo en plena pampa gringa, y que es la parte de la historia que deslumbra a los habitantes del sur, y más aun de quienes pudieron conocerlo; se dice que fue una acción “estratégica” de negocios. Ya que la princesa en principio había comprado tierras en Viedma, y luego en medio de inversiones francesas sobre ferrocarriles habría tomado la decisión de adquirir las tierras ubicadas en proximidades de Mattaldi, ante un proyecto de paso de las vías férreas desde Río Cuarto hacia Bahía Blanca, y transcurriendo por sus tierras del sur cordobés.
El castillo se construyó con mano de obra de la región. Lo llevó a cabo una familia italiana, el matrimonio de Guido Badagnani y Anita Mainetti, y se hizo sobre la zona conocida como las Isletas. “Los materiales se traían de afuera y no se descarta que haya habido alguien especializado en la construcción”, señaló Daniele.
Rompiendo estereotipos
De aquellos tiempos, familias de Mattaldi recuerdan y describen a la princesa como una mujer chiquita, rubia y “de pocas palabras”. Siempre vestida de amazona y acompañada de un tío con traje a cuadritos. En Huinca Renancó, también hay relatos que refieren a la princesa Ernestine como una mujer de carácter, que solía frecuentar un bar y hasta jugar al billar.
Por ello es que Rita Gerbaudo, la coautora del libro, refiere a la princesa señalando: “Se nota que fue una persona muy decidida. Incluso después del casamiento con el príncipe que le da el poder absoluto para manejar sus bienes. Esa es otra de las cosas que llama la atención, porque en un mundo que en ese momento era todo masculino, dar poder a la mujer para manejar bienes habla de gente muy adelantada. Es el principio del movimiento feminista que comenzaba a gestarse a fines del XIX”.
Gerbaudo, quien vive en Jovita, recuerda que siendo niña su familia tenía previsto llevarla a conocer el castillo, hecho que no ocurrió, pero marcó por siempre su interés por la historia de la princesa. Señala que años después de la publicación de Puntal, más precisamente en 2006, se animó a escribir la historia para Clarín.
Pero los datos certeros de la historia con documentos que lo demuestran y confirman la presencia de una princesa francesa en territorios del sur cordobés salen a la luz tras esta investigación hecha en plena pandemia entre Daniele y Gerbaudo.
Aun así el relato oral que se transmitió por generaciones entre familias de Huinca, Mattaldi y Jovita, y que Puntal reflejó en sus escritos de 1998 y 2015, referían a la existencia del castillo y su princesa. Y de familias que vivieron en esta majestuosa construcción que con los años fue totalmente saqueada, quedando hoy unos pocos vestigios de su jardín, que es cuidado por los actuales dueños de las tierras, la familia Irizarri, que bautizó al campo como “El castillo”.
Para la licenciada en Ciencias Políticas Flavia Daniele, a modo personal, esta investigación fue “advertir esa nueva forma de hacer historia, que un poco salvan los años de postergación hacia la historia local y regional del sur de Córdoba. Porque parecía imposible que después de 100 años y habiendo fotos y material sobre la presencia de la princesa, nadie supiera nada. Al final terminamos desandando esta versión con fuentes internacionales y con muy poco de información de archivo de Argentina”.
Para Rita Gerbaudo, en tanto, es confirmar y enriquecer esa historia oral que por años la intrigó y que contó a sus nietos. Además, es desmitificar versiones sobre una historia de amor y romanticismo, y plantear que fueron más negocios financieros, inversiones y proyectos los que trajeron a Ernestine a esta región.
Allá por el 1925, la princesa Ernestine se habría retirado de las tierras cordobesas, y se refugió en Buenos Aires. Sin hijos, y afectada por una enfermedad, también vivió en otro castillo en Epecuen. Por testamento legó sus bienes a la Sociedad de Beneficencia Francesa y Filantrópica del Río de La Plata, que es la que administraba el Hospital Francés. Murió en el año 1929, probablemente de tuberculosis, pero su acta de defunción expuso “problemas bronquiales y pulmonares”.
Las autoras y su libro
“La misteriosa princesa del Roca”, fue escrito en coautoría por Flavia Daniele, quien es Licenciada en Ciencias Políticas y especializada en Historia Política, oriunda de Villa Huidobro; y Rita Gerbaudo historiadora “autodidacta”, tal como se define, de Jovita.
Realizaron la investigación en plena pandemia y apelando a los recursos de la Internet para acceder a los archivos digitales históricos de Francia e Italia. También recopilaron información aportada por integrantes del Museo de Epecuen, localidad de la provincia de Buenos Aires, donde la princesa Ernestine tenía sus propiedades.
La intrigante historia de esta princesa y los relatos que en torno a ella se contaron por años están recopilados en el libro de 174 páginas, que tuvo ya una primera edición de 100 libros, totalmente solventada por sus autoras, una segunda de otras 300 unidades y una tercera también de la misma cantidad, demostrando el interés de los vecinos por conocer más sobre la historia regional.