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Estaciones de GNC: el cambio clave que está evitando cortes masivos durante la ola polar

Desde abril, una normativa regulatoria establece que el GNC es combustible esencial y, por esa causa, en los días extremos de frío todavía no ha habido interrupciones extendidas

Mientras la industria sufre cortes desde el primer momento en que comenzó la ola polar y se estima que al menos 500 firmas están paralizadas en todo el país, las estaciones de GNC muestran un panorama diferente: ya no son el primer eslabón que se corta cuando hay problemas con el su ministro de gas. ¿Qué pasó? Una resolución emitida en abril de este año modificó la tipificación del servicio y está evitando, al menos por ahora, que haya cortes masivos. Marcelo Zanoni, cordobés y presidente de la Cámara de GNC del interior, detalló cuáles fueron los cambios que evitaron repetir lo que, año tras año, ocurría en las estaciones de gas natural.

“En el rubro GNC tenés dos con textos totalmente distintos tanto para el industrial como para el estacionero de gas. Tenés quien compra gas de manera en firme, que es un sistema que te ofrece la seguridad de no dejarte sin el suministro de gas. Eso lo hace el industrial o lo hace el estacionero. Si compras gas en firme a partir de abril con la nueva reglamentación del ente regulador, se estableció que el GNC es esencial, un combustible esencial, por lo cual tiene el mismo tratamiento que el domiciliario. En este caso, prevalece incluso sobre la industria porque el GNC se usa hoy para transporte incluso en camiones, que llevan todo tipo de cosas, es esencial. La industria por ahí no tiene la misma esencialidad”, declaró Zanoni.

Y agregó: “Por eso antes, cuando estaba este frío, todas las estaciones del país no tenían gas. El primer grifo eran las estaciones de GNC. Ahora, eso cambió: por ejemplo, en la ciudad de Córdoba debe haber habido 10 estaciones que se quedaron sin gas. El 70 por ciento compraron gas en firme”. El presidente de la Cámara del GNC del interior agregó que, a pesar de que la situación de las estaciones mejoró, no es una buena señal lo que ocurre en el sistema energético a nivel nacional. “No debería existir gas interrumpible ni en firme. Tendrían que hacer dos plantas de compresión. Si el gasoducto tuviese la compresión suficiente no tendría ningún problema. Acá está el talón de Aquiles: dos plantas compresoras de gas valen una fortuna. Entonces nadie quiere hacer esa inversión porque no rinde políticamente y así está la situación energética del país”, manifestó.