"Estoy muy contento con el presente y con lo que me está tocando vivir"
La historia futbolística de Maxi Padilla sin dudas que está teñida de capítulos variados, con altas y bajas. Afortunadamente para él, pudo ganarle a la adversidad y hoy vivir un gran presente, consolidado y estandarte del equipo.
Su pasado le sirve de experiencia, y su ejemplo debería ser utilizado por aquellos jugadores y jugadoras que sienten que el tren ya pasó y que las posibilidades no se vuelven a dar. Padilla se la ganó y hoy lo disfruta.
Aún dura la amargura de una derrota inmerecida ante San Martín en Tucumán, pero sabiendo que la revancha ante otro grande está a un par de días.
En diálogo con El Deportivo comienza hablando de lo que dejó el 1-2 en casa del Santo.
-Claramente nos quedamos con el sabor amargo de que podíamos haber rescatado un punto y hasta haberlo ganado; creo que el árbitro empezó a inclinar un poco la cancha, en el segundo gol claramente hay una falta, se lo ve a simple vista. También creo que regalamos un tiempo en algunos detalles. En el entretiempo nos supimos acomodar, nos dieron un par de indicaciones desde el cuerpo técnico y salimos en el segundo tiempo de una manera diferente, lo empatamos y justo viene el gol de ellos.
-Se veía un campo de juego bárbaro, rápido, mojado, ideal para el fútbol de ambos equipos, ¿cuánto influye eso?
-La cancha estaba espectacular, bien cuidada, se dio un fútbol muy lindo. San Martín fue de los pocos equipos que nos juegan con el mismo convencimiento que tenemos nosotros, con la idea de jugar, atacar, ser intensos. Después se replegaron bien para tomar nuestra salida y en el segundo tiempo empezamos a movernos más, ellos estaban cansados, los atacamos más y en ese momento llega el gol de ellos.
-Haciendo cuentas, del equipo titular, casi la mitad son nuevos en la categoría, han dado el salto hace poco, ¿pensás que es un punto a tener en cuenta para seguir siendo un equipo en formación?
-Por supuesto, es un proceso, es una categoría difícil, nosotros estamos laburando el día a día a pleno, con el cuerpo técnico nos complementamos muy bien. Sabemos que mandan los resultados, pero nosotros intentamos siempre hacer nuestro juego, lo hacemos bien, por ahí nos falta algo más de eficacia y que se nos pueda abrir el arco. Estamos por ese camino, somos conscientes de lo que estamos pasando, de que no podemos regalar más puntos tampoco; el martes vamos a tener un partido muy importante, pero estamos tranquilos y trabajando en eso, además de complementarnos bien con el técnico. Sabemos lo que queremos, es un proceso y vamos a ser un equipo del que van a hablar.
-Belgrano tiene un par de delanteros temibles como Vegetti y Balboa, ¿cómo controlarlos?
-Va a ser duro, va a ser un duelo muy lindo con ambos. Tenemos que prepararnos de la mejor manera, nos pasó en el último partido. Somos realistas y autocríticos, dejamos dos veces al nueve, más allá de su eficacia y nos hizo dos golazos. Tenemos que estar atentos siempre y dar lo mejor, va ser un lindo duelo y un gran partido.
-Pensando que prontamente se abre el mercado de pases de Primera, ¿cuáles son tus planes a futuro?
-En ese sentido estoy tranquilo, muy bien acá en el club, trabajando día a día, pensando sólo en Estudiantes. No pienso en lo que pueda venir; si bien uno labura para eso, porque siempre quiere más, pero no estoy pensando en eso ni mucho menos. Compenetrado acá, metido y pensando en el partido ante Belgrano.
-¿Sentís, viendo cómo ha sido tu carrera, que esa es una gran revancha que te has ganado a base de esfuerzo?
-Sí, la verdad ess que después de cinco años en los que prácticamente no había jugado, volví en Central Norte, me abrieron las puertas, soy un agradecido siempre de la oportunidad, igual que acá. Ellos te dan la oportunidad y después uno se lo va ganado en el día a día. Estoy muy contento por el presente y lo que me está tocando vivir. Volví al fútbol más rápido de lo que pensaba, en Central no estuve ni un año y ya me vine acá. Estoy muy contento con el club y con todos.
-¿En qué club jugabas en la liga de Rosario de la Frontera?
-Yo jugaba la liga local, en un club que se llama Normal Rosarino y después en Vialidad. Somos diez equipos, se jugaba viernes, sábado o domingo y después era muy relativo el tema del entrenamiento; a veces no podíamos hacerlo porque todos trabajábamos, otros trabajaban en el campo y venían directamente el fin de semana a jugar. Era muy amateur pero no dejaba de ser fútbol y es lo que a uno le gusta.
-En esos trabajos ¿qué te tocó hacer?
Me tocó ser repartidor tipo delivery, en la cancha de uno de los clubes que jugaba manejaba el fútbol cinco, también fui albañil con mi abuelo. Varias cosas para tratar de sobrellevar la situación y llevar un plato de comida a mi casa.
-¿Eso también significa un aprendizaje de mirar el pasado y ver el sacrificio que hiciste para estar donde estás hoy?
-Claramente, uno lo ve hoy y con mi edad, más maduro y empezás a tomarlo como experiencia, porque fue muy difícil, duro, sobre todo psicológicamente, y después de volver de uno de los clubes más grandes del país, a volverme a mi ciudad con una mano atrás y otra adelante. Fue muy duro, costó salir, pero hoy estoy muy contento con el apoyo de mi familia, de mi señora, que fue fundamental.
-¿Cómo es la vida en Rosario de Frontera para la juventud?
-Rosario es una ciudad que hoy debe tener 40 mil habitantes, es grande. Muy tranquilo, los chicos se van a estudiar a Salta o a Tucumán, que queda más cerca, los que pueden, porque no todos pueden hacerlo, es una realidad. Y muchos que terminan la secundaria se van al sur a trabajar o a Córdoba. Allá no hay mucho por hacer, es una zona de arándanos o limones en plena cosecha pero más no y tratan de buscar una salida en el sur, donde hay más trabajo.