Estudiantes comenzó la semana con la mente puesta en el debut ante Maipú
El ciclo de Gerardo Acuña apenas tiene un mes de vida. El lunes 8 de febrero se anunciaba su contratación en rueda de prensa, en la que se dio a conocer además su equipo de trabajo y las primeras ideas las comenzamos a conocer y escuchar.
Este tiempo sirvió para cambiar el chip, para sacarse el modo Vázquez y comenzar a interpretar el lenguaje de Acuña. Si repasamos algunos de los conceptos vertidos en esa conferencia, da la impresión de que fue cumpliéndolo todo luego en la cancha con los amistosos al menos. Desde el armado táctico hasta el salir jugando que asoma como la principal característica.
En este mes comenzamos a ver y asimilar estas maneras, con Brian Olivera como el gran iniciador, el pase a Cuello, el volante central más retrasado o con alguno de los centrales, Maffini y Bottino o Borrino y Padilla, con los laterales abiertos cerca de la mitad de la cancha, Maffini o Adín por derecha y Nicolás Ihitz por izquirda. La premisa fundamental es romper esa primera línea de defensa, que la pelota le llegue a Ortigoza o Cainelli y a partir de ahí la superioridad numérica y la vocación ofensiva comienzan a tomar color. Con mucha gente y haciendo el ataque más directo en los últimos metros de la cancha. Hesar, Ferreira, los laterales; David Muller o Talpone, en esa función de sumar gente en ataque.
Una propuesta de pura tenencia en la medida de lo posible, muy paciente y este es un punto fundamental para el expectador. Estudiantes hará circular la pelota el tiempo que sea necesario hasta encontrar una mejor opción de pase; el pelotazo, salvo excepciones, no es alternativa, mucho menos el pelotazo frontal, sí como cambio de frente cuando eventualmente alguien esté mejor ubicado.
Al menos este simple análisis se desprende de lo visto en los partidos amistosos, con esa buena sensación que dejaron, con Belgrano, Sportivo Las Parejas e Instituto, en los que estas ideas cada vez se vieron más acentuadas, sabiendo y teniendo Acuña el convencimiento necesario para darles mucho énfasis a su manera y a su método.
Para los futbolistas evidentemente también significa una rápida adaptación en varios aspectos. Lo táctico y esta manera por sobre todas las cosas, el Estudiantes de Vázquez era mucho más vertical por las bandas, explotando mucho esa faceta, un juego más directo, de apostar más al uno contra uno. Aquí el panorama es otro, como lo mencionamos, con la tenencia como bandera.
Además de lo futbolístico y lo táctico, para quienes se quedaron del torneo pasado ha significado anímicamente sobreponerse ante una clara desilusión futbolística y por partida doble con las finales perdidas y con poco tiempo para hacer el duelo ante ello.
Claro está que la historia es otra, que la ilusión se renueva y que Acuña ya pone proa para buscar el once titular ante Maipú.
Guiándonos por los amistosos, parecería que no hay mucho secreto y que por lo menos diez de esos once ya saldrían de memoria. Los únicos cambios que se vieron fueron el ingreso de Padilla por Adín, corriéndose Maffini al lateral derecho, y el de David Muller por el lesionado Talpone.
Ilusiones renovadas y un viejo conocido para debutar en esta categoría que cuenta con 35 equipos.
Amistoso maipucino
En el estadio Omar Higinio Sperdutti, el elenco cruzado se impuso con los tantos convertidos por Facundo Castelli y Agustín Manzur, mediante un preciso tiro libre. Se jugaron dos tiempos de 40 minutos cada uno.
El técnico Luciano Theiler dispuso la siguiente alineación principal para el equipo botellero: Juan Cruz Bolado; Jesús Sandoval, Lucas López, Fernando Moreyra y Hernán Sosa; Manzur, Franco Moreno, Diego Tonetto y Matías Viguet; Castelli y Alvaro Véliez.
En el segundo período ingresaron José Méndez, Cristian Carrizo, Álvaro De Gaetani, Walter Herrera, Javier Farías y Lautaro Grosso.
Deportivo Maipú, que ascendió esta temporada desde el Federal A, venía de derrotar a Academia Chacras de Coria, por 3-1, en otro ensayo disputado.
De esta manera, los de Luciano Theiler tienen casi todo confirmado para jugar contra Estudiantes y para marcar de manera oficial el regreso a la Primera Nacional después de casi tres décadas, cuando a principios de los noventa pudo jugar en la segunda división del fútbol argentino.
Tuvo su premio después de muchos intentos el equipo, que ascendió hace más de un mes, cuando superó por dos a cero al Deportivo Madryn en Mendoza.