De todos modos sigue haciendo ruido en la industria el modo de actualización de los valores porque depende de una industria, como la petrolera, que poco tiene que ver en términos de evolución de costos con las etanoleras. En este último caso, la materia prima es central en la ecuación económica.
Como se sabe, hay dos producciones de etanol hoy en Argentina: a base de caña de azúcar, concentrada en el NOA; y la de maíz, en la región central, especialmente en Córdoba.
“El precio nuevo a 65,42 pesos responde a la suba de las naftas. Se toma el promedio ponderado de premium y de súper de YPF en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que da 10,2%, con lo cual ese nuevo valor viene, por lo menos, a poner a las industrias de bioetanol en zona de mayor confort. Porque el 59,35 no alcanzaba a cubrir los costos completos con un maíz por arriba de los 24 mil pesos la tonelada. Hay que deducir algo de fletes, pero a esta altura del año, antes que ingrese la nueva cosecha, el maíz toma el precio de pizarra en las zonas en donde están las plantas de bioetanol por la baja oferta”, explicó Víctor Accastello, director de Insumos Agropecuarios e Industrias de ACA y referente de ACA Bio, la productora de etanol más grande del país.
¿Siguiendo el precio de las naftas, no puede haber algún descalce de la industria debido a que tiene sus propios costos que no se asemejan a los del petróleo?
Totalmente. Por eso, dentro de los pedidos en su momento, cuando estaban haciendo esta nueva ley de biocombustibles, se pidió que se hiciera una fórmula de precios que contemplara los costos de producción del etanol, donde lo más relevante es la materia prima, el maíz. Después hay otros costos como gas, mano de obra, energía eléctrica, otras materias primas, interés sobre el capital de trabajo, depreciación del activo fijo. Eso debería contemplar una fórmula como la que estuvo vigente años atrás, más alguna rentabilidad razonable como para seguir reinvirtiendo, porque necesariamente las industrias lo tienen que hacer. Un precio ligado a la suba de naftas no es lo que solicitó la industria del bioetanol de maíz, pero es lo que hoy está vigente. Seguiremos peleando por esa otra fórmula que creemos mejor. Veremos si en el futuro surge una nueva reglamentación con cambios en ese sentido, que es un poco lo que planteó hace algunos días el gobierno de la provincia de Córdoba.
Schiaretti pidió un trato igualitario con respecto a la caña...
La industria del bioetanol de maíz debería tener un trato más igualitario con respecto al de caña. En eso creo que el gobernador se refirió más al tema del volumen que al precio porque hoy, si bien no hay una fórmula que contemple los costos de producción, es igual.
¿Cómo es lo del volumen?
Ocurre que la nueva ley prevé el E12, un corte de 12% de etanol en las naftas, de los cuales 6 puntos provienen de la caña de azúcar y es un valor mínimo y obligatorio salvo que haya faltante de ese producto como ocurre en ese momento; y los otros 6 puntos provienen del etanol de maíz, pero allí la ley deja abierta la posibilidad de que se bajen a 3 puntos. Después hubo una resolución que dice que el precio del etanol va a copiar la suba de los combustibles fósiles, y mientras dure este mecanismo se garantiza que los puntos de maíz no van a bajar y por lo tanto se mantiene el E12. Pero una resolución se cambia con otra resolución. Por eso lo que pretendemos es que no haya posibilidad abierta de que el aporte del etanol de maíz pueda bajar bajo ningún aspecto salvo, como se aclara para la caña de azúcar, una coyuntura de faltante de producción por alguna excepcionalidad. Pero sabemos que en el caso del maíz, mientras el precio cubra los costos de producción eso no va a ocurrir porque son plantas que trabajan todo el año, a diferencia de la caña que tiene cierta estacionalidad.
Es difícil que falte maíz...
No falta maíz, las plantas están a plena producción, salvo una planta ubicada al norte de Santa Fe. Las de Córdoba están a plena producción y tenemos prácticamente stock cercano a cero y por eso hoy no estamos exportando y nos estamos dedicando a cubrir la necesidad del mercado interno con un consumo de nafta que ha crecido con respecto a la prepandemia. Eso se debe a que el uso de los vehículos particulares es mayor en detrimento del uso del transporte público en las grandes ciudades. Y además, el precio del etanol está sensiblemente bajo en términos relativos y ni que hablar con respecto a la nafta o la nafta importada por el precio del petróleo. Por eso en los últimos meses se vio que las petroleras están cortando arriba del 12%, algo que lo hemos constatado porque lo medimos en distintos puntos como Río Cuarto, Villa María, norte de Santa Fe o Buenos Aires. Eso se da porque el etanol era mejor en cuanto a precios que una nafta importada. Ahora veremos cómo da esa ecuación con el nuevo precio. Pero esta mejora del 10% viene a recomponer en parte un precio que hacía ya varios meses, casi un semestre, que estaba congelado mientras los costos seguían subiendo fuerte, y no sólo el maíz, sino también los insumos importados de la mano del dólar. Frente a eso, un precio congelado en pesos hacía que nuestras industrias estuvieran complicadas en rentabilidad y este 10% nos da algún aire mientras el maíz no supere los 25 mil pesos la tonelada.
¿Esa producción plena que tienen puede impulsar nuevas inversiones?
Los planes de expansión en plantas no son tan rápidos de lograr. No me consta que haya en este momento proyectos de expansión en marcha. Y si se comienza ahora, una tarea de ese tipo demora por lo menos un año y medio. Sí podría alcanzar mayor capacidad de producción la planta que está al norte de Santa Fe y que hoy está por debajo de sus posibilidades, por un tema legal. Esa planta tal vez en pocos meses pueda retomar plena producción.
¿Qué pasa con la ampliación de ACA Bio?
En el caso de ACA Bio, a partir de abril debería empezar a producir con un 60% adicional que le va a sumar la ampliación que se realizó en la planta. Sólo falta para ponerla en marcha contar con energía de Epec. Ese 60% no se puede solventar con la estructura eléctrica original, que fue concebida en cogeneración. Esta nueva etapa requiere de la entrega de Epec y entendemos que a mediados del próximo mes llegaría ya la energía, los 3 megavatios hora que se requieren, y un mes más tarde estaría produciendo con todos los ajustes pertinentes.
¿Qué va a implicar en términos de producción?
En ese momento pasaríamos de los 170 mil metros cúbicos anuales por año a 260 mil metros cúbicos al año. Eso será unos 800 metros cúbicos diarios.
Gonzalo Dal Bianco. Tranquera Abierta

