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Mató a puñaladas a un expolicía, confesó y le dieron 9 años de cárcel

La madrugada del 3 de septiembre de 2019, Enrique Cuello (23) estuvo tomando vino con la víctima. Tras una fuerte discusión lo asesinó. Reconoció el hecho y la jueza de Control le impuso la pena en un juicio abreviado

El homicidio del expolicía villamariense Rubén Walter Suárez (60) se resolvió sin necesidad de que la causa llegara a una de la dos Cámaras del Crimen de Río Cuarto.

El autor del asesinato, un joven de 23 años, confesó el hecho cometido la madrugada del 3 de septiembre de 2019, cuando la causa estaba siendo investigada por el fiscal de Instrucción Fernando Moine.

Ese reconocimiento dio lugar a un juicio abreviado que se concretó pocos meses después del episodio en el Juzgado de Control y Garantías, a cargo de Luciana Alba. La jueza le aplicó nueve años de cárcel a Enrique Ezequiel Cuello, quien admitió ser el responsable del homicidio simple.

Así lo confirmó ayer a Puntal el fiscal, quien junto al abogado defensor del acusado consensuaron la pena, lo que dio lugar a un “juicio abreviado inicial”.

Este tipo de procesos está contemplado en el Artículo 356 del Código Procesal Penal y permite resolver una causa en forma expeditiva y sin el desgaste jurisdiccional que implica enviarla a una de las Cámaras del Crimen.

Yacía sobre el inodoro

La noche del 2 de septiembre de 2019, Cuello visitó a la víctima en la vivienda que le prestaban, en calle Guatemala 50, departamento número 4, de Banda Norte.

Tomaron vino juntos, escucharon música a todo volumen, pero entrada la madrugada del día siguiente se generó una fuerte discusión, por motivos que no quedaron claros.

La mañana del 3 de septiembre, un hombre al que le habían confiado el cuidado de la vivienda, se presentó al lugar y, como Suárez no atendía la puerta, abrió con la llave que tenía en su poder. Lo que encontró el testigo fue un escenario que le llamó la atención de inmediato.

Había ropa tirada por todos lados y un fuerte olor a alcohol. Finalmente, halló al ocupante de la vivienda en el baño en un estado que interpretó como una borrachera. Estaba sentado sobre el inodoro con la cabeza caída de lado, descalzo y en medio de un charco rojo.

La primera sensación que tuvo el testigo era de que el líquido rojo podía ser vino, pero cuando le tocó el cuello notó que el cuerpo estaba rígido.

Inicialmente Cuello negó tener algo que ver con el crimen pero, avanzada la investigación, confesaría que después de discutir con el expolicía, tomó un cuchillo de cocina con la inscripción “Stainless Steel China”, de 32 centímetros de largo y le aplicó puñaladas por todo el cuerpo.

De acuerdo a la autopsia, Suárez presentaba heridas cortantes en el rostro, los antebrazos, en la oreja izquierda, en la pierna izquierda e incluso tenía un corte en el pene. Pero las heridas que le provocaron la muerte, según el forense, fueron las que recibió en el cuello, lo que le provocó un paro cardiorrespiratorio traumático debido a shock hipovolémico.

El 2 de diciembre de 2019, es decir, apenas tres meses después del crimen de Suárez, el fiscal de Instrucción de tercer turno dio por concluida la investigación.

Eso dio lugar a la intervención del Juzgado de Control y Garantías que hizo lugar al pedido de las partes -la Fiscalía y la defensa- y resolvió aplicarle 9 años de cárcel a Cuello por el homicidio y por un hecho de robo que el joven cometió en coautoría con otra persona, el 28 de enero de 2019.