"Lo de Jacinto", la mayor fábrica de empanadas del mundo, avanza en su plan para desembarcar en Estados Unidos
La empresa cordobesa fundada por Sergio Delseri trabaja en los últimos detalles para abrir su primera planta de producción en Boston. Aunque el proyecto aún no está confirmado, la firma ya dio pasos concretos en su expansión internacional
“Lo de Jacinto”, la fábrica de empanadas más grande del mundo, dio un nuevo paso en su crecimiento global. La compañía cordobesa, que nació en 2012 en la planta baja de un dúplex, avanza en las gestiones para instalar su primera planta de producción en Boston, Estados Unidos.
Tiziano Delseri, integrante del equipo directivo e hijo del fundador, confirmó a Diario Puntal que las negociaciones se encuentran en una etapa avanzada, aunque todavía no hay una definición final. “Estamos con los últimos detalles en Boston. Avanza muy rápido. En Boston el objetivo es armar una planta de producción. Allí hay una familia que tiene dos locales y buscan una expansión. Quieren crecer, no sabían cómo hacerlo y nosotros les ofrecemos la solución. Tenemos que terminar de armar la sociedad”, explica.
El proyecto marcaría un nuevo capítulo en la historia de “Lo de Jacinto”, una marca que logró trascender las fronteras argentinas con una fórmula basada en la calidad, el trabajo y la constancia. “Hay que estar loco para invertir en Argentina. Me costó mucho comenzar de la nada. Comencé muy abajo en la planta baja de un dúplex haciendo empanadas de forma manual, muy artesanal. Fuimos creciendo hasta convertirnos en la fábrica N° 1 a nivel mundial”, recuerda Sergio Delseri, fundador de la empresa.
El crecimiento del negocio fue sostenido: actualmente cuenta con más de 80 franquicias distribuidas en distintas provincias y genera empleo para más de 500 personas entre puestos directos e indirectos. Con una producción mensual de 60.000 docenas de empanadas, “Lo de Jacinto” se posicionó como referente absoluto del rubro.
Delseri atribuyó buena parte del éxito a la decisión de mantener la calidad como principio inquebrantable. “Una de las claves de nuestro éxito es respetar al cliente. Muchos empiezan a masificar y cambian el proceso y la calidad del producto. Creen que el cliente no se va a dar cuenta y yo con eso me refiero a no faltarle el respeto al cliente. Hay que darle la misma calidad. Voy a controlar todos los locales. A veces llego a comprar y no saben ni quién soy. Le hago el pedido, me siento a comer ahí y veo cómo atienden”, sostiene.
En paralelo al proyecto estadounidense, la empresa analiza nuevas oportunidades de expansión en Europa. “En España buscamos la expansión también. Mi papá viaja este lunes para reunirse con gente importante que tiene más de 40 locales gastronómicos en Europa y necesitan ayuda también con la producción”, adelanta Tiziano Delseri.
Mientras tanto, en Argentina la marca continúa ampliando su presencia con recientes aperturas en Puerto Madryn y planes de llegada a Salta, Jujuy y Buenos Aires.
Desde aquella pequeña cocina cordobesa hasta su proyección internacional, “Lo de Jacinto” sigue marcando el camino de un emprendimiento que combina esfuerzo, calidad y visión global. Su desembarco en Estados Unidos podría representar el paso más ambicioso de una historia que comenzó con una docena de empanadas y hoy apunta a conquistar nuevos mercados.