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Fada renovó autoridades y promete seguir por el desarrollo de Argentina

Gustavo Vitelli reemplazó a Carlos Schilling en la presidencia de la fundación y seguirán trabajando para que el país "pueda realmente despertar en un camino de producción, crecimiento, educación y trabajo"

La Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (Fada) renovó ayer sus autoridades y Gustavo Vitelli reemplazó en la conducción a Carlos Schilling.

Oriundo de Adelia María, el flamante conductor de la entidad que está cumpliendo 11 años admite que “la vara está alta” pero que trabajará “para seguir generando información de calidad y de fácil entendimiento”, para “los principales debates” a los que puedan aportar.

En diálogo con Puntal, Vitelli remarcó que asume con “la expectativa de afrontar un desafío importante”: “Si bien yo estoy desde hace mucho en la comisión directiva de Fada, y en el trabajo cotidiano es un esfuerzo conjunto e igualitario, la presidencia es un desafío personal y por eso tengo que agradecer al resto de los integrantes que me propusieron y que confían en mí para estos próximos dos años”.

“Tenemos que construir el futuro de Argentina, sin excluir a nadie. Borrando esta grieta a todo nivel. Necesitamos de todos”, dijo Gustavo Vitelli.

En la presentación de la nueva conducción, que tiene como vicepresidente primero a Gabriel Tellería; como vice segundo al saliente presidente Carlos Schilling; y tercero a Fernando Márquez, hubo directivos de la entidad, el staff de la Fundación e invitados.

“La verdad es que todos sentimos a Fada un poquito en el corazón y sentimos que tenemos que darle más. Porque la hemos visto nacer y crecer, pero además porque estamos muy contentos con el presente que tiene y estamos muy entusiasmados con el futuro. En ese sentido es algo inmejorable la posibilidad de estar en este lugar ahora. Por supuesto que tenemos una vara alta y por eso es inquietante. Pero tenemos un equipo espectacular, no sólo en aquellos que trabajan en la Fundación sino todos los que conforman la Comisión Directiva”, remarcó el flamante presidente.

Y agregó: “Además Fada trabaja con muchas otras instituciones; hay toda una red que le da mucha potencia a lo que hacemos. Es un lindo desafío y espero estar a la altura. Carlos Schilling, que es el presidente saliente, ha hecho un trabajo bárbaro junto con todos nosotros y espero ahora poder continuarlo”.

¿Cómo impactó la pandemia en el trabajo de Fada?

Impactó pero no negativamente. Incluso me atrevería a decir que fue positivo porque nos despertó al mundo de comunicación digital. En estos últimos dos años Fada ha sabido reinventarse en ese escenario y hemos podido capitalizar la participación en muchísimos eventos, foros, tener relación con muchos sectores e instituciones que quizá antes con la modalidad presencial no era tan fácil. Creo que a todos en mayor o menor medida tal vez nos pasó. Por supuesto que la pandemia es una tragedia humana pero nos obligó a adaptarnos y esperamos seguir haciéndolo porque es una de las fortalezas que vemos y queremos conservar.

La Fundación apuesta al desarrollo de Argentina, cuesta ese desarrollo...

Sí, cuesta el desarrollo de Argentina, pero somos optimistas empedernidos y siempre vemos las oportunidades que se nos presentan a futuro. Por supuesto que la realidad nos lleva por ahí con más entusiasmo y por ahí con más pesimismo, pero nosotros vemos el futuro positivamente. Y Fada tiene cosas para aportar en ese futuro. Todavía nos falta mucho por hacer, pero venimos haciendo un camino muy interesante. Lo que tratamos siempre es de llevar información de calidad y fácil de interpretar para cualquier persona.

¿Dónde le gustaría dejar a Fada en dos años?

Me cuesta pensarlo en términos personales. La presidencia no es tan relevante porque la conducción no es personalista, sino más de equipo. Trabajamos 100% en conjunto, con discusión. De todos modos, en dos años tenemos que lograr que Fada siga aportando para lograr más ciudadanía informada, para que Argentina pueda realmente despertar en un camino de producción, crecimiento, educación y trabajo. Es lo que siempre trabajamos y creemos que hay mucho terreno fértil para eso. Ojalá que el país que hoy vemos con una crisis importantísima y nos cuestiona el optimismo pueda despegar porque tiene con qué. Hay sectores productivos competitivos a nivel mundial y no sólo el agropecuario, que es el que más tenemos cerca.