Un apellido vinculado a la salud, su abuelo de 97 años es Marcelo Pedro La Falce, ginecólogo, y su esposa, Arminda Repetto, era anestesista. Esa es la primera generación de los La Falce en la medicina y aportaron más de 50 años de carrera. Su padre, Marcelo Armando La Falce, también ginecólogo, y dos tíos, uno urólogo y otro oftalmólogo, le siguen. La tercera generación representada por él y su hermano mayor, Marcelo Patricio La Falce, los dos en la misma especialidad de ginecología y obstetricia además de tratamientos de reproducción desde el Centro de Reproducción Asistida CREA.

Federico La Falce (MP 29414/2 ME 13859) recuerda a sus abuelos en la función de la salud pero también en la fundación de la Clínica Regional del Sud. “Cuando me recibí mi abuelo estaba por jubilarse, y tuve la oportunidad de estar junto a él en una operación, sin embargo con quien más compartí, hasta con pacientes en conjunto, fue con mi papá. Con él y mi hermano trabajamos juntos en la reproducción”.

Ya siendo ginecólogo viaja a Barcelona para formarse en reproducción con el acompañamiento de la Dra. Ana Laura Monqaut, al regresar comienzan a formar con su hermano, su padre y la misma profesional el Centro Crea, un proyecto que ya lleva 6 años con tratamientos de alta y baja complejidad en Río Cuarto.

¿Qué tratamientos ofrecen?

-Estamos muy conformes con una alta casuística y logros muy importantes, eso nos llena cuando se trata de un proyecto propio con una perspectiva de crecer en la ciudad. Lo que hacemos es reproducción en alta y baja complejidad, implica concepción dentro del cuerpo de la mujer y afuera. En baja complejidad es menos invasivo, tratamos de estimular la ovulación de la mujer y en ese momento pedir el coito programado en el momento de la ovulación, o realizamos una inseminación mejorando el semen del hombre. En alta complejidad la concepción se hace afuera, donde tomamos óvulos estimulados y semen de la pareja o donante, se une, se produce la concepción afuera y a los tres o cinco días se realiza la transferencia del embrión dentro de la matriz de la mujer.

Todo se hace en Río Cuarto…

-Exacto, Ana Laura Monqaut nos ayudó a capacitarnos y hoy estamos haciendo todo acá, contamos con un banco de óvulos, y los trabajos de laboratorio, que es lo más complejo, también se hace en Río Cuarto.

¿Cuánto influye el ritmo de vida que llevamos, en la reproducción humana?

-Las estadísticas indican que solo un 10% de las parejas tienen algún problema en la parte reproductiva. El hábito de vida implica que la pareja quiera ser profesional primero, después se ponen metas de tener una casa, luego de lograr una posición laboral importante y eso retrasa la concepción para más tarde, entonces llegan parejas de más de 35 años y sabemos que en la mujer la edad impacta en las posibilidades reproductivas. Ahí tenemos el factor tiempo que nos empieza a apurar y nos lleva a realizar un tratamiento.

Federico La Falce (MP 29414/2 ME 13859)

El impacto emocional de no lograrlo también es complejo

-Impacta en la autoestima de la pareja, se sienten en inferioridad, socialmente se aíslan porque la sociedad tiende a considerar que el ejemplo de familia es casarte y tener hijos, y cuando eso no sucede las mismas reuniones sociales con parejas con hijos empiezan a ser entornos no agradables porque se habla de los hijos. El tema de la reproducción afecta psicológicamente a la pareja más que provocar algún daño orgánico.

¿Cómo afectó la pandemia?

-En un primer momento se frenaron los tratamientos por desconocer el virus, pero como dije antes en algunos casos no se puede esperar dos años a que pase la pandemia, entonces se retomaron. Se fecundaba embriones y no se realizaban transferencias, luego se perdió un poco el miedo y ya casi estamos al 100%.

La embarazada con Covid, ¿qué riesgos tiene?

-Lo importante de saber es que la embarazada tiene los mismos riesgos de contagio que cualquier persona, no significa que por estar embarazada tenga más posibilidades de tener Covid. Ahora si contrae la enfermedad de Covid y lo transita con gravedad, hay más riesgo de tromboembolismos porque durante el embarazo ya se tiene una coagulación alterada por el propio embarazo. Pero lo importante es lo primero, no tiene más riesgo al contagio que otros.

Los controles en ginecología son fundamentales

-Así es, la mujer tiene que prevenir cáncer de mama, uterino, de ovarios, y cáncer de cuello cervical. El de mama es el más frecuente y con los controles se pueden detectar a tiempo, no significa que con los controles no vas a tener una mala noticia pero si lo tomas a tiempo se curan. De 10 mujeres con cáncer de mama, 9 se curan. En la cáncer cervical; el papanicolau y la colposcopía son clave, porque aparecen células que se van alterando y que podemos detectar antes. En ovarios es un poco más difícil de detectar pero con una ecografía puede hacerlo, y a nivel endometrial también tenemos como control las ecografías o algún sangrado anormal. Son los cuatro tipos de cáncer que queremos que con los controles aparezcan.

Federico La Falce dice que lo que más le gusta de su profesión es compartir un momento agradable en la pareja, el momento de buscar hijos, o traerlos al mundo. Asegura que a veces hay complicaciones y para eso tiene que estar preparado como profesional, sin embargo reconocerse en una linda etapa de la vida de sus pacientes es lo que lo motiva a hacer su trabajo con la misma dedicación cada día.

Por Fernanda Bireni