La decisión fue tomada tras el planteo de uno de los abogados defensores del fiscal Daniel Miralles, el exjuez Emilio Andruet. El eje del pedido radica en una fotografía tomada por el diario Clarín el 11 de diciembre de 2006, en una vereda céntrica de Río Cuarto, y publicada al día siguiente.
En la imagen se observa a los fiscales Javier Di Santo y Fernando Moine junto a Vidal Lascano. Según el defensor Andruet, esta prueba busca acreditar que existió injerencia y direccionamiento en la investigación por parte de las máximas autoridades del Ministerio Público Fiscal, lo que podría afectar la validez de las actuaciones realizadas en la causa. Además, la defensa sostiene que en la misma imagen aparece también Javier Sánchez, quien actualmente se desempeña como secretario de la Relatoria Penal, colaborando con la fiscal adjunta Bettina Croppi.
Según el defensor Andruet, esta prueba busca acreditar que existió injerencia y direccionamiento en la investigación por parte de las máximas autoridades del Ministerio Público.
Esto abre nuevos cuestionamientos sobre la imparcialidad del proceso y la legitimidad de la acusación formulada en contra de los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro, que investigaron el crimen de Nora.