Llaryora también dijo que duplicará las fiscalías antinarcóticos en la provincia y que federalizará las bases operativas de la FPA en la frontera.
En su visita a la capital alterna de la Provincia, el gobernador también recorrió la obra de la nueva Circunvalación, que se encuentra en pleno avance, a la vez que reiteró su preocupación por la paralización de la autovía a la localidad de Holmberg.
En el acto de habilitación de la sede operativa estuvieron presentes el intendente Juan Manuel Llamosas;el ministro de Gobierno, Manuel Calvo;el de Seguridad, Juan Pablo Quinteros;el fiscal general, Juan Manuel Delgado; el jefe de la FPA, Francisco Salcedo; el diputado nacional Carlos Gutiérrez;y el secretario de Gobierno de la Municipalidad, Guillermo De Rivas,entre otros.
La base antinarcotráfico contará con 31 efectivos al principio hasta llegar a los 50 en total, 8 vehículos, drones y una Central de Inteligencia Regional, que operará en todo el sur cordobés.
Los efectivos fueron entrenados especialmente para abordar el narcotráfico y el narcomenudeo.
El Centro de Inteligencia tendrá por función “elaborar informes para fortalecer los procesos de investigación en materia de inteligencia criminal y efectivizar la dinámica operativa a la hora de interactuar con la Policía de Córdoba y las fuerzas federales”.
La nueva sede se suma a las de Capital y San Francisco, además de las anunciadas para Marcos Juárez, Bell Ville y Villa Dolores.
Según se informó, la FPA es “una institución civil armada que ejerce su función en todo el territorio provincial y tiene a su cargo prevenir, disuadir e investigar delitos relacionados con el narcotráfico”.
“Córdoba será un territorio hostil para los narcos”, expresó Llaryora, quien calificó de “hecho histórico” el lanzamiento de la FPA local.
“Hoy es un día que les traerá dolor de cabeza a los narcotraficantes”, sostuvo el gobernador, quien mantuvo posteriormente una reunión con el obispo Adolfo Uriona.