Río Cuarto | frío | Alimentos | demanda

Por el frío, se duplicó la entrega de comida y ropa; la térmica fue de -5°

En los comedores y merenderos barriales, sus coordinadores dicen que la demanda de viandas y frazadas ha crecido en estos días por las bajas temperaturas. Ya casi toda la provincia de Córdoba está en alerta roja

Por el frío extremo, se duplicó en los últimos días la entrega de comida y ropa a las familias vulnerables en la ciudad de Río Cuarto.

La ola polar sigue y ya casi toda la provincia de Córdoba está en alerta roja.

En los hechos, ello significa que es de “efecto alto a extremo en la salud”, esto es “muy peligroso”, a tal punto que “puede afectar a todas las personas, incluso a las saludables”.

Alerta roja 3344.jpg

Ayer, alrededor de las 10 de la mañana, la sensación térmica en la ciudad era de -5°.

Ya casi toda la provincia de Córdoba está en alerta roja. En los hechos, ello significa que es de “efecto alto a extremo en la salud”, esto es “muy peligroso”, a tal punto que “puede afectar a todas las personas, incluso a las saludables”.

En los comedores y merenderos barriales, sus coordinadores dicen que la demanda de viandas y frazadas ha crecido en estos días por las bajas temperaturas.

El paisaje riocuartense ya tiene impronta invernal con transeúntes que circulan por las calles céntricas muy abrigados, con bufandas y guantes y gorritos de lana.

En algunos casos, se observa a vecinos con barbijo, ya sea porque integran los grupos de riesgo o a manera preventiva.

Obviamente que, con estas bajas temperaturas, hay poca gente en la calle.

Los riocuartenses salen lo justo y necesario para hacer la compra del día o algún trámite que no puede ser postergado.

En tanto, en los barrios, los chicos ya entraron en las vacaciones de invierno, pero igual recurren a los comedores o merenderos para alimentarse.

De 250 viandas de comida que se hacían, se pasó a un total de 500.

En el Hogar María Madre de Dios, Marcelino Stefanía dijo que ha crecido la entrega de viandas y bolsones con alimentos.

Ya la vez pidió ayuda a la sociedad riocuartense para que colaboren con donaciones de alimentos y frazadas.

De 250 viandas de comida que se hacían, se pasó a un total de 500, dicen en los comedores barriales.

Mientras tanto, en el merendero La Casita de Francisco, su responsable, Mario Muro, dijo ayer a Puntal que “la demanda alimentaria ha crecido por la situación en general y el frío que se hace sentir con rigor”.

En los comedores y merenderos barriales también los niños juegan al fútbol como una forma de contenerlos de que estén todo el día en la calle, según explicaron sus coordinadores.

Frío polar 2233.jpg