Desde la Fundación Nutrir la Esperanza, a cargo del centro Conin en Río Cuarto, advirtieron que las necesidades de las familias son cada vez mayores, debido a que los efectos negativos de la crisis económica se han profundizado desde la entrada en vigencia de la cuarentena. Por eso, están pidiendo la colaboración de la ciudadanía, con el objetivo de cubrir mejor las demandas existentes.
Juan Carlos Pierluca, uno de los referentes de la organización, aseguró a Puntal que las actividades no se han frenado durante la pandemia, aunque resaltó que sí se modificó el esquema de atención para evitar aglomeraciones.
“Hemos cambiado los días y horarios. Actualmente, estamos trabajando los días martes y jueves de 8 a 14.30 horas. De todas formas, hay una guardia permanente las 24 horas, que es atendida por los profesionales que habitualmente asisten al centro”, afirmó Pierluca.
-¿Cuántos niños concurren al centro Conin?
-Actualmente, concurren unos 60 niños y 3 mujeres embarazadas. Todos están bajo la metodología Conin, es decir, están bajo un control médico y nutricional permanente. Asimismo, tenemos contactos con todas las familias, a las que también asistimos con alimentos. Es decir, cada 15 días reciben un bolsón reforzado de alimentos con los nutrientes necesarios para mantenerse equilibrados. Esto implica una inversión importante por parte del centro.
-¿Cómo consiguen los insumos?
-Además de los socios, contamos con el apoyo de empresas e instituciones que realizan donaciones, como el caso del Rotary. También recibimos un subsidio mensual de parte del Municipio. Hay muchas empresas que aportan alimentos de todo tipo.
-¿Dónde funciona Conin?
-La sede está en el predio del exmatadero, cerca del viejo hospital, en el sur de la ciudad. Se ubica en la calle Matías Nolasco 40. Allí asisten niños de diferentes barrios periféricos de Río Cuarto.
-¿Han tenido más demanda en este tiempo especial?
-Tenemos mucha gente que pide ayuda. Las familias de los niños que están concurriendo al centro son las que más solicitan asistencia. Se nota el incremento en las necesidades de las familias. Alimentos es lo que más piden. Lo que ha pasado es que se han caído las changas y eso hace que mucha gente se quede sin sus ingresos. Hemos tenido que reforzar los bolsones.
-¿No pueden sumar más niños?
-Si tuviéramos la posibilidad y la capacidad económica, lo haríamos. Sería muy bueno poder atender a una mayor cantidad de niños, pero en este contexto se hace muy difícil por el costo que tiene el desarrollo de la metodología Conin. Por ejemplo, tenemos alrededor de 20 niños que necesitan consumir 3 o 4 latas de leche especial por mes, que cuestan entre 2.500 y 4.500 pesos cada una. Cubrir eso ha generado un gran desfinanciamiento. Por eso, hemos salido a golpear puertas para que todos los niños tengan la leche que necesitan.
-¿Cómo pueden sumarse los interesados en colaborar con ustedes?
-Pueden llamar los martes y jueves entre las 8.30 y las 14.30 horas al 4620745 o al 154 128 686. Una vez que notifiquen su voluntad de donar, nosotros pasamos por los domicilios a retirar la mercadería. También pueden asociarse con un aporte económico mensual.

