Boca fue el equipo que mejor performance tuvo durante 2017 mientras que River tuvo una campaña irregular, Lanús y Atlético Tucumán fueron las sorpresas e Independiente volvió a los títulos internacionales.
El conjunto dirigido por Guillermo Barros Schelotto se coronó campeón del torneo de Primera División 2016/17 con 17 partidos ganados (diez de local y siete de visitante), 8 empatados (dos de local y seis de visitante) y solamente tres derrotas (dos en La Bombonera y una de visitante).
Además tuvo a Darío Benedetto como su carta goleadora con 18 tantos, para hacer olvidar la partida de Carlos Tevez a China, aunque ahora no contará con el delantero al menos hasta junio de 2018 tras sufrir la rotura de ligamentos cruzados de la rodilla derecha. De mitad de año hacia adelante fue el gran protagonista en el nuevo torneo de Argentina, la Superliga, y culminó la primera parte del certamen con 30 unidades, tres más que San Lorenzo, su único escolta. El Xeneize tuvo un arranque demoledor al ganar los primeros ocho encuentros (Olimpo, Lanús, Godoy Cruz, Vélez, Chacarita, Patronato, Belgrano y River), pero luego sufrió dos caídas consecutivas frente a Racing como local y ante Rosario Central de visitante, lo que permitió que sus perseguidores se acerquen.
En las últimas dos jornadas se recuperó y venció a Arsenal y a Estudiantes de La Plata para ratificar su liderazgo e irse a las vacaciones mirando a todos desde arriba.
River se llevó un título
El año no empezó bien para River ya que en febrero perdió la Supercopa Argentina en manos de Lanús por 3 a 0, mientras que en el campeonato local hizo una buena campaña, pudo descontar varios puntos a Boca, pero terminó como subcampeón, a siete unidades de distancia.
En el inicio de la Superliga obtuvo tres victorias (Temperley, Banfield y San Martín de San Juan) y tres empates (Argentinos, Tigre y Atlético Tucumán) en las primeras seis fechas, mientras que después entró en un bajón que desencadenó que sufra tres derrotas seguidas (Talleres, Boca e Independiente), luego venció a Unión y perdió los últimos dos partidos (Newell´s y Gimnasia La Plata).
Justamente esa caída se unió a la eliminación de la Copa Libertadores, durísima por haber mantenido el control de la serie frente a Lanús durante casi 90 minutos de los 120.
Para culminar bien el año y sacar la espina clavada, la buena para River fue la obtención de la Copa Argentina al imponerse por 2 a 1 ante Atlético Tucumán en la final y quedarse con el torneo federal por segundo año consecutivo.
Lanús y Atlético Tucumán, las sorpresas
Lanús arrancó el año con la obtención de la Supercopa argentina al vencer a River por 3 a 0 y luego tuvo un muy buen desempeño en la Copa Libertadores, en la que volvió a ser el verdugo del conjunto de Núñez. El partido ante River (perdía 2 a 0 y terminó ganando 4 a 2) fue una bisagra en el funcionamiento del equipo de Lanús que llegó por primera vez en su historia a la final del certamen continental y que terminó perdiendo ante el Gremio de Brasil.
Por su parte, Atlético Tucumán tuvo un buen 2017 teniendo en cuenta que logró llegar a la final de la Copa Argentina que luego perdió ante River mientras que también consiguió la clasificación a la Copa Libertadores de 2018. Previamente llegó a los octavos de final de la Copa Sudamericana y perdió ante Independiente en una dramática definición, mientras que en la Libertadores quedó afuera tras disputar la fase de grupos, a la que llegó luego de dos cruces eliminatorios.
Independiente volvió a "coparse"
El conjunto de Avellaneda empezó el año de manera irregular, pero logró el sexto puesto en el torneo de Primera 2016/2017 a diez unidades de Boca, el campeón, mientras que en la Superliga tuvo altos y bajos rendimientos y terminó ganando los últimos tres encuentros.
El año de Independiente terminó de la mejor manera en cuanto a lo futbolístico ya que logró obtener el título en la Copa Sudamericana tras igualar ante Flamengo en Brasil por 1 a 1 (había ganado por 2 a 1 como local) y consiguió una nueva consagración después de siete años.
Tras el festejo, los hinchas de Independiente vivieron una semana de locos respecto de la continuidad del entrenador Ariel Holan, quien primero renunció a través de una carta en redes sociales al considerar -entre otras cosas- "inconcebible" que tanto él como su familia se tengan que movilizar con custodia policial debido a las amenazas de barrabravas.
Pero unos días después se reunió con el presidente Hugo Moyano para arrepentirse y mantenerse en el cargo. El principal incidente con la barra brava ocurrió el 18 de octubre pasado cuando, de acuerdo a una causa judicial, Pablo "Bebote" Álvarez (quien fue detenido por este hecho), junto a individuos con los que se movilizaba en dos motos, interceptó a Holan y a su ayudante de campo, Javier Telechea, y le exigió en tono hostil 50 mil dólares para gastos de los hinchas.
La violencia de nuevo dijo presente
En un momento en el cual los organismos de Seguridad y los clubes tenían en mente el regreso de los visitantes a las canchas, la violencia tuvo protagonismo una vez más en partidos de las diferentes categorías del fútbol argentino, con los árbitros como principales víctimas. Uno de los episodios más graves ocurrió el 29 de noviembre en el encuentro entre Juventud de Pergamino e Independiente de Chivilcoy por el torneo Federal B cuando la terna arbitral, integrada por Bruno Amiconi, Marcelo Acosta y Mauricio Luna, fue brutalmente agredida por hinchas de la entidad local.
Todo se inició cuando Amiconi suspendió el partido por falta de garantías tras expulsar a dos jugadores y minutos después los simpatizantes de Juventud ingresaron a la cancha para pegarle a la terna y días después el Consejo Federal de la AFA decidió sancionar al club de Pergamino con la "pérdida de la categoría".
Otro hecho violento fue cuando un grupo de barrabravas de Deportivo Español invadieron en la tribuna de Sacachispas donde había dirigentes y familiares y se desencadenó una batalla campal entre los jugadores de ambos equipos.
Además la Aprevide detuvo a dos de los cabecillas de la barra brava de El Porvenir que protagonizaron agresiones y amenazas a jugadores de su propio club, mientras que en septiembre un total de 120 hinchas de Independiente fueron detenidos luego de protagonizar una gresca con la Policía al finalizar el encuentro que el equipo disputó con Atlético Tucumán por la Copa Sudamericana, que también dejó un saldo de tres heridos.
En todo este contexto, uno de los principales dirigentes de Independiente, Noray Nakis, fue encarcelado junto al principal líder de la barra, Pablo "Bebote" Álvarez, por haber montado una asociación ilícita descubierta por la Justicia.
Además tuvo a Darío Benedetto como su carta goleadora con 18 tantos, para hacer olvidar la partida de Carlos Tevez a China, aunque ahora no contará con el delantero al menos hasta junio de 2018 tras sufrir la rotura de ligamentos cruzados de la rodilla derecha. De mitad de año hacia adelante fue el gran protagonista en el nuevo torneo de Argentina, la Superliga, y culminó la primera parte del certamen con 30 unidades, tres más que San Lorenzo, su único escolta. El Xeneize tuvo un arranque demoledor al ganar los primeros ocho encuentros (Olimpo, Lanús, Godoy Cruz, Vélez, Chacarita, Patronato, Belgrano y River), pero luego sufrió dos caídas consecutivas frente a Racing como local y ante Rosario Central de visitante, lo que permitió que sus perseguidores se acerquen.
En las últimas dos jornadas se recuperó y venció a Arsenal y a Estudiantes de La Plata para ratificar su liderazgo e irse a las vacaciones mirando a todos desde arriba.
River se llevó un título
El año no empezó bien para River ya que en febrero perdió la Supercopa Argentina en manos de Lanús por 3 a 0, mientras que en el campeonato local hizo una buena campaña, pudo descontar varios puntos a Boca, pero terminó como subcampeón, a siete unidades de distancia.
En el inicio de la Superliga obtuvo tres victorias (Temperley, Banfield y San Martín de San Juan) y tres empates (Argentinos, Tigre y Atlético Tucumán) en las primeras seis fechas, mientras que después entró en un bajón que desencadenó que sufra tres derrotas seguidas (Talleres, Boca e Independiente), luego venció a Unión y perdió los últimos dos partidos (Newell´s y Gimnasia La Plata).
Justamente esa caída se unió a la eliminación de la Copa Libertadores, durísima por haber mantenido el control de la serie frente a Lanús durante casi 90 minutos de los 120.
Para culminar bien el año y sacar la espina clavada, la buena para River fue la obtención de la Copa Argentina al imponerse por 2 a 1 ante Atlético Tucumán en la final y quedarse con el torneo federal por segundo año consecutivo.
Lanús y Atlético Tucumán, las sorpresas
Lanús arrancó el año con la obtención de la Supercopa argentina al vencer a River por 3 a 0 y luego tuvo un muy buen desempeño en la Copa Libertadores, en la que volvió a ser el verdugo del conjunto de Núñez. El partido ante River (perdía 2 a 0 y terminó ganando 4 a 2) fue una bisagra en el funcionamiento del equipo de Lanús que llegó por primera vez en su historia a la final del certamen continental y que terminó perdiendo ante el Gremio de Brasil.
Por su parte, Atlético Tucumán tuvo un buen 2017 teniendo en cuenta que logró llegar a la final de la Copa Argentina que luego perdió ante River mientras que también consiguió la clasificación a la Copa Libertadores de 2018. Previamente llegó a los octavos de final de la Copa Sudamericana y perdió ante Independiente en una dramática definición, mientras que en la Libertadores quedó afuera tras disputar la fase de grupos, a la que llegó luego de dos cruces eliminatorios.
Independiente volvió a "coparse"
El conjunto de Avellaneda empezó el año de manera irregular, pero logró el sexto puesto en el torneo de Primera 2016/2017 a diez unidades de Boca, el campeón, mientras que en la Superliga tuvo altos y bajos rendimientos y terminó ganando los últimos tres encuentros.
El año de Independiente terminó de la mejor manera en cuanto a lo futbolístico ya que logró obtener el título en la Copa Sudamericana tras igualar ante Flamengo en Brasil por 1 a 1 (había ganado por 2 a 1 como local) y consiguió una nueva consagración después de siete años.
Tras el festejo, los hinchas de Independiente vivieron una semana de locos respecto de la continuidad del entrenador Ariel Holan, quien primero renunció a través de una carta en redes sociales al considerar -entre otras cosas- "inconcebible" que tanto él como su familia se tengan que movilizar con custodia policial debido a las amenazas de barrabravas.
Pero unos días después se reunió con el presidente Hugo Moyano para arrepentirse y mantenerse en el cargo. El principal incidente con la barra brava ocurrió el 18 de octubre pasado cuando, de acuerdo a una causa judicial, Pablo "Bebote" Álvarez (quien fue detenido por este hecho), junto a individuos con los que se movilizaba en dos motos, interceptó a Holan y a su ayudante de campo, Javier Telechea, y le exigió en tono hostil 50 mil dólares para gastos de los hinchas.
La violencia de nuevo dijo presente
En un momento en el cual los organismos de Seguridad y los clubes tenían en mente el regreso de los visitantes a las canchas, la violencia tuvo protagonismo una vez más en partidos de las diferentes categorías del fútbol argentino, con los árbitros como principales víctimas. Uno de los episodios más graves ocurrió el 29 de noviembre en el encuentro entre Juventud de Pergamino e Independiente de Chivilcoy por el torneo Federal B cuando la terna arbitral, integrada por Bruno Amiconi, Marcelo Acosta y Mauricio Luna, fue brutalmente agredida por hinchas de la entidad local.
Todo se inició cuando Amiconi suspendió el partido por falta de garantías tras expulsar a dos jugadores y minutos después los simpatizantes de Juventud ingresaron a la cancha para pegarle a la terna y días después el Consejo Federal de la AFA decidió sancionar al club de Pergamino con la "pérdida de la categoría".
Otro hecho violento fue cuando un grupo de barrabravas de Deportivo Español invadieron en la tribuna de Sacachispas donde había dirigentes y familiares y se desencadenó una batalla campal entre los jugadores de ambos equipos.
Además la Aprevide detuvo a dos de los cabecillas de la barra brava de El Porvenir que protagonizaron agresiones y amenazas a jugadores de su propio club, mientras que en septiembre un total de 120 hinchas de Independiente fueron detenidos luego de protagonizar una gresca con la Policía al finalizar el encuentro que el equipo disputó con Atlético Tucumán por la Copa Sudamericana, que también dejó un saldo de tres heridos.
En todo este contexto, uno de los principales dirigentes de Independiente, Noray Nakis, fue encarcelado junto al principal líder de la barra, Pablo "Bebote" Álvarez, por haber montado una asociación ilícita descubierta por la Justicia.

