Un 8 de febrero de 1986, en Mar del Plata, Enzo Francescoli convirtió uno de sus goles inolvidables. Según él, uno de los tres mejores de su vida: "El de tiro libre a Brasil en la final de la Copa América 83, a Leao. El de chilena por la espectacularidad y el de Talleres en el octavo minuto de descuento, en 1994".
Un año, el 86, inolvidable para Argentina por su título mundial en México y también para River, que ganó todo. Después de una serie de malos años, el Millonario, con Veira de técnico, triunfó el torneo local, en la Libertadores y en la Intercontinental, estas dos últimas sin Enzo, que se había ido a jugar al exterior. Pero el año comenzó con ese presagio a orillas del mar que tuvo a Francescoli como gran protagonista. Y, a pesar de haber sido goleador del Metropolitano del 84 y el futbolista del año en el 85, esa noche en La Feliz marcó el gol más famoso de su carrera. Fue a falta de siete minutos para terminar el cotejo y pareció volar con una capa principesca para marcar de chilena el gol del triunfo ante los polacos.
El encuentro fue increíble, porque Polonia ganaba 4 a 2 cuando faltaban menos de diez minutos; sin embargo, el equipo de Núñez lo fue a buscar y Francescoli anotó el descuento, mientras que Centurión lo empató. En ese momento toda era delirio en los hinchas, hasta que el Enzo recibió un centro desde la derecha. Oscar Ru-ggeri se la entregó de cabeza al uruguayo, quien dominó de pecho y con una chilena la clavó al lado del palo y anotó el 5 a 4. Inolvidable. El Bambino, en esa época en "tecnicolor", teñido y con pelo largo, corría por toda la cancha festejando. Había abierto el marcador Alonso y luego llegaron tres de Enzo y uno de Centurión, los cinco tantos de los millonarios que, para el recuerdo, fueron: Pumpido; Gordillo, Jorge Borelli, Ruggeri y Montenegro; Héctor Enrique, Gallego y Alonso; Amuchástegui, Francescoli y Roque Alfaro. Entraron Centurión, Villazán y Karabín. El árbitro fue Abel Gnecco.
Polonia fue con Kazimierski; Pawlak, Wojcicki, Przybys y Matysik; Buncol, Urban, Baran y Taraierwicz; Dziekanowski y Okonski. El técnico, Antoni Piechniczek. Equipo polaco que clasificaba para el Mundial de México y superaba a Bélgica, que debió jugar repechaje ante Holanda, en la zona. Ya en el Mundial, quedó tercero en el grupo F, detrás de Marruecos e Inglaterra. Sobre el gol a Polonia, Enzo dijo: "Son esos días en que te salen todas. Me lo dijo clarito Pedernera. En mi primer año yo comía mucho en la confitería del club con el Gringo Zuttión. Y casi siempre estaba Adolfo, un divino. Me preguntaba cómo andaba, yo le contestaba que al otro día iba a meter un gol. Él me ponía una mano al hombro y me decía: ‘Mire, le quería comentar algo, así duerme tranquilo: uno no juega bien cuando quiere, sino cuando puede o lo dejan. Cuando puede porque tiene un buen día y cuando lo dejan porque el otro es peor que usted’. ¡Cuánta razón! Hay días que te salen todas y otros en los que la pelota te pasa por debajo del pie. Esa noche me salieron todas", dijo en un reportaje el Príncipe.
Nacido el 12 de noviembre de 1961 en Montevideo, Francescoli jugó en Montevideo Wanderers entre el 80 y 82, del 83 al 86 en River, luego Racing de París hasta el 89, el Olympique de Marsella 89-90, Cagliari y Torino en Italia hasta el 94 y River hasta el final de su carrera, en el 98. Jugó 510 partidos de Liga y marcó 198 goles. 50 encuentros en copas con 22 tantos y en la selección uruguaya 24 y 6 conversiones.
Ganó siete torneos con River, uno con el Olympique de Marsella y cuatro con Uruguay, tres copas América, una de ellas en el 87 en Argentina, tras derrotar en la final en el Monumental a Chile, uno a cero con gol de Pablo Bengoechea. Ese día fue uno de los cuatro expulsados por el brasileño Arppi Filho, que echó a Enzo y Perdomo de la Celeste y a Gómez y Astengo en la Roja. Ese Uruguay campeón fue con Pereyra; Domínguez, Gutiérrez, Trasante y Pintos; Matosas, Perdomo y Beongoechea; Alzamendi, Francescoli y Sosa, el técnico era Roberto Fleitas.
En sus primeros pasos en River, Enzo jugó en Río Cuarto por el Nacional 84, que fue empate dos a dos frente a Estudiantes, partido que hemos recordado en otras páginas. Fue el 4 de marzo. Estudiantes, con Ferrari; Rizzato, Carranza, Killer y Burki; Llop (Palermo), Firpo y Pitarch; Villagra, Ramonda y Vargas Ríos (Roccia). Reynaldo Volken, el coach.
River Plate fue con Pumpido; Saporiti, De los Santos, Borelli y García; Francescoli, Gallego y Alfaro; Bica (Tapia), Villalba y Teglia. Con Luis Cubilla en el banco.
Los goles: Teglia y Saporiti para el Millo, dos de Ariel Ramonda para el Celeste. Arbitró Jorge Romero y se recaudaron 1.500.000 pesos argentinos.
El Enzo, el que contaba de sus duros primeros años en River: “Un día prendí la tele y estaba Guillermo Nimo. ‘¿Cuánto pagó River por Francescoli?’, decía. ‘El que tendría que pagar por jugar es él’. En la cancha me gritaban: ‘Corré, uruguayo, carne de paloma’”.
A 33 años de aquella chilena fenomenal de Enzo Francescoli en Mar del Plata frente a los polacos. Ese Príncipe extraordinario y respetuoso. Ese jugador espléndido.
Osvaldo Alfredo Wehbe
El encuentro fue increíble, porque Polonia ganaba 4 a 2 cuando faltaban menos de diez minutos; sin embargo, el equipo de Núñez lo fue a buscar y Francescoli anotó el descuento, mientras que Centurión lo empató. En ese momento toda era delirio en los hinchas, hasta que el Enzo recibió un centro desde la derecha. Oscar Ru-ggeri se la entregó de cabeza al uruguayo, quien dominó de pecho y con una chilena la clavó al lado del palo y anotó el 5 a 4. Inolvidable. El Bambino, en esa época en "tecnicolor", teñido y con pelo largo, corría por toda la cancha festejando. Había abierto el marcador Alonso y luego llegaron tres de Enzo y uno de Centurión, los cinco tantos de los millonarios que, para el recuerdo, fueron: Pumpido; Gordillo, Jorge Borelli, Ruggeri y Montenegro; Héctor Enrique, Gallego y Alonso; Amuchástegui, Francescoli y Roque Alfaro. Entraron Centurión, Villazán y Karabín. El árbitro fue Abel Gnecco.
Polonia fue con Kazimierski; Pawlak, Wojcicki, Przybys y Matysik; Buncol, Urban, Baran y Taraierwicz; Dziekanowski y Okonski. El técnico, Antoni Piechniczek. Equipo polaco que clasificaba para el Mundial de México y superaba a Bélgica, que debió jugar repechaje ante Holanda, en la zona. Ya en el Mundial, quedó tercero en el grupo F, detrás de Marruecos e Inglaterra. Sobre el gol a Polonia, Enzo dijo: "Son esos días en que te salen todas. Me lo dijo clarito Pedernera. En mi primer año yo comía mucho en la confitería del club con el Gringo Zuttión. Y casi siempre estaba Adolfo, un divino. Me preguntaba cómo andaba, yo le contestaba que al otro día iba a meter un gol. Él me ponía una mano al hombro y me decía: ‘Mire, le quería comentar algo, así duerme tranquilo: uno no juega bien cuando quiere, sino cuando puede o lo dejan. Cuando puede porque tiene un buen día y cuando lo dejan porque el otro es peor que usted’. ¡Cuánta razón! Hay días que te salen todas y otros en los que la pelota te pasa por debajo del pie. Esa noche me salieron todas", dijo en un reportaje el Príncipe.
Nacido el 12 de noviembre de 1961 en Montevideo, Francescoli jugó en Montevideo Wanderers entre el 80 y 82, del 83 al 86 en River, luego Racing de París hasta el 89, el Olympique de Marsella 89-90, Cagliari y Torino en Italia hasta el 94 y River hasta el final de su carrera, en el 98. Jugó 510 partidos de Liga y marcó 198 goles. 50 encuentros en copas con 22 tantos y en la selección uruguaya 24 y 6 conversiones.
Ganó siete torneos con River, uno con el Olympique de Marsella y cuatro con Uruguay, tres copas América, una de ellas en el 87 en Argentina, tras derrotar en la final en el Monumental a Chile, uno a cero con gol de Pablo Bengoechea. Ese día fue uno de los cuatro expulsados por el brasileño Arppi Filho, que echó a Enzo y Perdomo de la Celeste y a Gómez y Astengo en la Roja. Ese Uruguay campeón fue con Pereyra; Domínguez, Gutiérrez, Trasante y Pintos; Matosas, Perdomo y Beongoechea; Alzamendi, Francescoli y Sosa, el técnico era Roberto Fleitas.
En sus primeros pasos en River, Enzo jugó en Río Cuarto por el Nacional 84, que fue empate dos a dos frente a Estudiantes, partido que hemos recordado en otras páginas. Fue el 4 de marzo. Estudiantes, con Ferrari; Rizzato, Carranza, Killer y Burki; Llop (Palermo), Firpo y Pitarch; Villagra, Ramonda y Vargas Ríos (Roccia). Reynaldo Volken, el coach.
River Plate fue con Pumpido; Saporiti, De los Santos, Borelli y García; Francescoli, Gallego y Alfaro; Bica (Tapia), Villalba y Teglia. Con Luis Cubilla en el banco.
Los goles: Teglia y Saporiti para el Millo, dos de Ariel Ramonda para el Celeste. Arbitró Jorge Romero y se recaudaron 1.500.000 pesos argentinos.
El Enzo, el que contaba de sus duros primeros años en River: “Un día prendí la tele y estaba Guillermo Nimo. ‘¿Cuánto pagó River por Francescoli?’, decía. ‘El que tendría que pagar por jugar es él’. En la cancha me gritaban: ‘Corré, uruguayo, carne de paloma’”.
A 33 años de aquella chilena fenomenal de Enzo Francescoli en Mar del Plata frente a los polacos. Ese Príncipe extraordinario y respetuoso. Ese jugador espléndido.
Osvaldo Alfredo Wehbe

