Mañana a la noche, Estudiantes se enfrentará a Tigre en el Estadio José Dellagiovanna, en el marco de la primera fecha del Torneo Apertura 2026. Un día realmente histórico para el Club de la Avenida España, que sabe que, además de ir en busca de un resultado positivo, debe disfrutar del gran presente que vive.
Aquel grito sagrado en el sur, tras la batalla épica ante Deportivo Madryn en el Reducido, no fue el final de un camino, sino el despertar de un gigante que hoy reclama su lugar. El León del Imperio desembarca en la Primera División con los pies sobre la tierra, pero la mirada fija en el infinito. No es solo un ascenso; es la consagración de un proceso que transformó el sueño de toda una ciudad en una realidad de elite. Estudiantes sabe que no llega a la máxima categoría para ser un testigo silencioso, sino para ser un protagonista con identidad, como siempre lo fue dentro y fuera de la cancha. Con la humildad de quien conoce el barro y la ambición de quien ya probó la gloria, el club ha conformado un plantel de jerarquía; un grupo que amalgama experiencia y hambre, diseñado no solo para resistir, sino para competir de igual a igual en cualquier escenario. Claro que el objetivo primario es la permanencia, el resguardo de lo conquistado con sudor y lágrimas, pero el motor que mueve a este equipo es la grandeza.
Según se comenta en los pasillos de la Avenida España, el escudo del club no entiende de imposibles ni de pasos hacia atrás. Mañana a la noche, cuando la pelota ruede, no serán solo once jugadores; será el aliento de generaciones enteras empujando desde cada rincón de la capital alterna.
El León está de pie, el Imperio ruge y el fútbol argentino se prepara para recibir a un equipo que llega convencido de que su historia en Primera recién empieza a escribirse. El mercado de pases de los del Imperio no fue una simple acumulación de nombres; fue una arquitectura de precisión dirigida por Iván Delfino.
La premisa fue clara: sostener la columna vertebral del ascenso y rodearla de jerarquía y juventud para que el salto de categoría no se sienta como un abismo, sino como un desafío a la altura. Con la salida de Olivera, la dirigencia apostó por la solvencia internacional de Renzo Bacchia. El uruguayo llega con la escuela de Independiente y rodaje en su país para darle seguridad a un puesto donde los errores no perdonan. Junto a él, Agustín Lastra garantiza que el arco está en manos que conocen la historia del club. Por su parte, la defensa combina la "mística de la casa" con refuerzos estratégicos.
Los "Guardianes", con el capitán Gonzalo Maffini, Sergio Ojeda y Juan Antonini, son los estandartes de la resistencia. Las llegadas de laterales con proyección y marca como Fernando Bersano (ex Talleres), Tobías Ostchega (ex Belgrano) y el juvenil Tomás Olmos aseguran el despliegue físico necesario para frenar a los extremos de la Liga Profesional. La incorporación de Nicolás Morro suma esa cuota de rudeza y experiencia en el ascenso, siempre útil en las paradas difíciles.
Por otro lado, aparece el "motor del Imperio": equilibrio y creación. Aquí es donde Estudiantes sacó músculo. La gran noticia fue la continuidad de pilares como el "Colo" Alejandro Cabrera, el alma del equipo en la recuperación junto a Tomás González (autor de aquel gol importante), y un refuerzo con herencia celeste: la llegada de Siro Rosané (ex San Lorenzo y Barracas) le da al mediocampo un salto de calidad técnica y visión de juego fundamental. Dinámica y revancha: el regreso de Francisco Romero y la apuesta por Tobías Leiva (joya de River) y Ezequiel Forclaz (ex Tigre) aportan la frescura y el desequilibrio necesarios para romper defensas cerradas.
Finalmente, es sabido que para mantenerse hay que convertir. El León recuperó a un "hijo pródigo": Mateo Bajamich. Su movilidad y olfato goleador serán la punta de lanza de un ataque que también cuenta con la potencia de Lucas González y el oficio de Javier “Chuky” Ferreira, un hombre de la casa. Todo esto sin olvidar la presencia de Gabriel Alanís por las bandas, quien garantiza centros con "veneno" y una cuota de experiencia en Primera que será vital en los minutos finales.
La mente brillante y la clave táctica se aúnan en Iván Delfino y su cuerpo técnico, quienes tuvieron un tiempo corto de entrenamiento, pero no de análisis de sus jugadores. También confirmó que aún hay algunos jugadores “al caer”. Estudiantes se perfila como un equipo corto, de transiciones rápidas y una solidez defensiva que es la marca registrada del DT que los trajo hasta acá, respaldado por Alicio Dagatti y su comisión directiva. Cabe decir que no es un equipo que teme a los grandes; es un equipo diseñado para asfixiarlos y golpear en el momento justo.
Cuando el reloj marque las 21:00, el aire de Río Cuarto dejará de ser el mismo. No será un domingo cualquiera, ni una noche más en el calendario de la ciudad. Será el preciso instante en que el silencio de la espera se rompa con el primer rugido de los “Leones del Imperio” en el olimpo del fútbol argentino. Expectantes, los hinchas, socios y fanáticos aguardan el grito de: “¡Juegue!”.
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El plantel de Estudiantes arribó a Capital para concentrar de cara al duelo de mañana a la noche en Victoria.
Cómo llegan los equipos a la primera fecha del Torneo Apertura 2026
En la antesala del duelo crucial frente al "Matador", Estudiantes reveló su nueva piel para la temporada, una obra de ingeniería textil a cargo de IFK Sports que busca sintetizar la historia y el orgullo regional en una sola prenda.
La nueva indumentaria no es solo tela y diseño; es un homenaje al ascenso. Bajo el potente lema “Desde la Avenida España al mundo ” y con la fecha de la hazaña en Madryn, la camiseta busca conectar el corazón del club con cada rincón de la ciudad, reforzando ese vínculo inquebrantable entre la institución y su gente.
Los jugadores saltarán al campo de juego luciendo el nuevo diseño este mismo fin de semana frente a Tigre.
Pese a tener el plantel definido, el técnico Iván Delfino aún no confirmó el equipo que jugaría en Victoria, pero los leones salieron hoy desde la Ciudad Deportiva Pablo Aimar para aguardar el partido concentrados. Mañana a la noche, el DT demostrará con juego que el león mantuvo la base de jugadores que lograron el ascenso, buscando sumar a esa racha ganadora la frescura y carácter de los recién llegados.
Por su parte, el equipo dirigido por Diego Dabove buscará comenzar con el pie derecho en un temporada en la que tendrá mucha actividad, ya que también disputará la Copa Sudamericana 2026. De cara a la triple competencia, el Matador se reforzó de buena manera, con refuerzos como el Pity Martínez, Tiago Serrago, Santiago López, David Romero y Germán Guiffrey.
Probables formaciones:
Tigre: Felipe Zenobio; Soto o Garay; Joaquín Laso, Germán Guiffrey, Álvarez o Banegas; Tiago Serrago, Bruno Leyes, Jalil Elías, Elías Cabrera; Ignacio Russo y David Romero. DT: Diego Dabove.
Estudiantes de Río Cuarto: Renzo Bacchia; Matías Ruiz Díaz, Gonzalo Maffini, Juan Antonini, Tobías Ostchega; Martín Garnerone, Alejando Cabrera, Francisco Romero, Siro Rosané, Tomás González, Gabriel Alaníz; y Mateo Bajamich. DT: Iván Delfino.
Los árbitros designados
Árbitro: Felipe Viola (foto)
Asistente 1: Gerardo Lencina Asistente 2: Juan Ricciardi