Tiene apenas 18 años pero es dueña de una personalidad avasallante y un gran talento. La volante Florencia Rodríguez tuvo varios motivos para el festejo en el clásico universitario del domingo, porque no sólo convirtió el gol del empate 1-1 para el Blanco a poco del final, sino que quebró el récord de la valla invicta del Verde, que se extendió por 887 minutos.
“Gracias a Dios se me dio a mí. Lo más lindo es convertir un gol en un clásico y fue el más importante ya que le quité la valla invicta a la arquera (Gabriela Ferreyra) más importante que tiene la Liga”, declaró.
Flor Rodríguez, oriunda de Pascanas, incursionó en el fútbol femenino de la Liga de Río Cuarto en el Blanco, luego pasó a Estudiantes y retornó al conjunto académico. La jugadora, que sigue sus estudios en la Universidad local, estuvo el año pasado en la preselección argentina sub 17 y actualmente integra el plantel de la selección de Río Cuarto que afronta el Torneo Nacional.
Cae ela valla invicta
Iban 32 minutos del segundo tiempo y parecía que el supercampeón Uni Verde se encaminaba a un nuevo triunfo y mantenía su valla invicta. Pero llegó un tiro libre desde el bode del área, por el sector derecho, que Rodríguez con su pegada prodigiosa colgó en un ángulo para desatar el delirio del Blanco.
“Fue un partido trabado, sabíamos que iba a ser muy difícil contra un gran rival, llegamos al empate en los últimos minutos y estamos bastante conformes y muy contentas”, señaló.
Ese gol marcó el fin de la valla invicta del actual campeón, al que no le convertían desde la final que le ganó el año pasado a Estudiantes, habiendo mantenido el cero en su arco durante 11 fechas. Además, con el empate el holgado líder, ya clasificado automáticamente para cuartos de final, resignó sus dos primeros puntos.
En la primera rueda el Verde no había dejado dudas y con practicidad y contundencia se llevó el clásico por 3-0. Al ser consultada sobre qué cambió en el Blanco para revertir aquella tendencia, la volante expresó: “Creo que nos pusimos más las pilas, nos concentramos más. Sabíamos que éste era un partido clave, entonces tratamos de jugar como nosotras sabemos y entrar a la cancha sin temores y con fe”.
Sigue creciendo
La volante está cada vez más afianzada y es la goleadora con 8 conquistas. Además, está llamada a darle puntos importantes al Blanco, porque hace un par de fechas su equipo era claramente superado en el juego por San Martín de Vicuña Mackenna y en tiempo de descuento consiguió el empate con otro tiro libre.
Luego en la goleada como visitante frente a Atlético Sampacho, Rodríguez festejó dos goles hasta que llegó el más preciado, el del empate en el clásico.
Con esta igualdad, Universidad Blanco se consolidó en el segundo puesto de la Zona Sur, con 25 puntos (7 triunfos, 4 empates y una sola derrota en el clásico de la primera rueda).
Si bien el Verde es inalcanzable porque le lleva 9 puntos cuando quedan seis en juego de la ronda clasificatoria, el Blanco tiene prácticamente asegurado la posición de escolta ya que aventaja por cinco unidades a San Martín.
Lo que se viene
De esta manera tendrá un cruce más favorable para ingresar a los cuartos de final, porque deberá enfrentar al séptimo de la Zona Norte, que por ahora es el novel Huracán de Luz, que ganó un encuentro, empató tres y perdió siete.
Por cómo se dio el clásico, para el Blanco haber rescatado un punto fue importante y las chicas se ilusionan de cara al futuro.
“Para mí la final es el Verde y el Blanco y vamos por el campeonato. Sería un gran sueño salir campeones”, concluyó Rodríguez.
En ese concepto se encierra una esperanza de poder protagonizar en la temporada 2018 una final mano a mano en el torneo oficial de fútbol femenino que organiza la Liga Regional de Fútbol de Río Cuarto.
Alberto Llobell. Corresponsalía
Flor Rodríguez, oriunda de Pascanas, incursionó en el fútbol femenino de la Liga de Río Cuarto en el Blanco, luego pasó a Estudiantes y retornó al conjunto académico. La jugadora, que sigue sus estudios en la Universidad local, estuvo el año pasado en la preselección argentina sub 17 y actualmente integra el plantel de la selección de Río Cuarto que afronta el Torneo Nacional.
Cae ela valla invicta
Iban 32 minutos del segundo tiempo y parecía que el supercampeón Uni Verde se encaminaba a un nuevo triunfo y mantenía su valla invicta. Pero llegó un tiro libre desde el bode del área, por el sector derecho, que Rodríguez con su pegada prodigiosa colgó en un ángulo para desatar el delirio del Blanco.
“Fue un partido trabado, sabíamos que iba a ser muy difícil contra un gran rival, llegamos al empate en los últimos minutos y estamos bastante conformes y muy contentas”, señaló.
Ese gol marcó el fin de la valla invicta del actual campeón, al que no le convertían desde la final que le ganó el año pasado a Estudiantes, habiendo mantenido el cero en su arco durante 11 fechas. Además, con el empate el holgado líder, ya clasificado automáticamente para cuartos de final, resignó sus dos primeros puntos.
En la primera rueda el Verde no había dejado dudas y con practicidad y contundencia se llevó el clásico por 3-0. Al ser consultada sobre qué cambió en el Blanco para revertir aquella tendencia, la volante expresó: “Creo que nos pusimos más las pilas, nos concentramos más. Sabíamos que éste era un partido clave, entonces tratamos de jugar como nosotras sabemos y entrar a la cancha sin temores y con fe”.
Sigue creciendo
La volante está cada vez más afianzada y es la goleadora con 8 conquistas. Además, está llamada a darle puntos importantes al Blanco, porque hace un par de fechas su equipo era claramente superado en el juego por San Martín de Vicuña Mackenna y en tiempo de descuento consiguió el empate con otro tiro libre.
Luego en la goleada como visitante frente a Atlético Sampacho, Rodríguez festejó dos goles hasta que llegó el más preciado, el del empate en el clásico.
Con esta igualdad, Universidad Blanco se consolidó en el segundo puesto de la Zona Sur, con 25 puntos (7 triunfos, 4 empates y una sola derrota en el clásico de la primera rueda).
Si bien el Verde es inalcanzable porque le lleva 9 puntos cuando quedan seis en juego de la ronda clasificatoria, el Blanco tiene prácticamente asegurado la posición de escolta ya que aventaja por cinco unidades a San Martín.
Lo que se viene
De esta manera tendrá un cruce más favorable para ingresar a los cuartos de final, porque deberá enfrentar al séptimo de la Zona Norte, que por ahora es el novel Huracán de Luz, que ganó un encuentro, empató tres y perdió siete.
Por cómo se dio el clásico, para el Blanco haber rescatado un punto fue importante y las chicas se ilusionan de cara al futuro.
“Para mí la final es el Verde y el Blanco y vamos por el campeonato. Sería un gran sueño salir campeones”, concluyó Rodríguez.
En ese concepto se encierra una esperanza de poder protagonizar en la temporada 2018 una final mano a mano en el torneo oficial de fútbol femenino que organiza la Liga Regional de Fútbol de Río Cuarto.
Alberto Llobell. Corresponsalía

