Tal como detalla Ricky Lau en Reporte Asia, “la política comercial de China ha dado un giro inesperado que afecta a la industria ganadera global, especialmente a los países del Mercosur. El gobierno de Beijing ha comenzado a implementar una serie de restricciones a las importaciones de carne vacuna con el objetivo primordial de proteger su producción interna. Tras años de crecimiento acelerado en el consumo, la economía china enfrenta una desaceleración que ha enfriado la demanda en los hogares y restaurantes. Al mismo tiempo, el sector agropecuario chino ha incrementado su oferta, lo que ha provocado una caída drástica en los precios locales. Para evitar la quiebra de sus propios ganaderos, el Estado ha decidido intervenir limitando la entrada de proteína extranjera”.
En esa línea, destaca que “este movimiento no es una medida aislada, sino que forma parte de una estrategia de seguridad alimentaria que busca reducir la dependencia de proveedores externos en rubros críticos. Durante la última década, China se consolidó como el mayor comprador de carne del mundo, absorbiendo excedentes de producción de casi todos los continentes. Sin embargo, el escenario actual de 2025 y principios de 2026 muestra un mercado saturado de producto nacional que no logra colocarse a precios rentables. La imposición de barreras, que van desde demoras burocráticas en aduanas hasta la implementación de cuotas informales, genera una incertidumbre operativa para los frigoríficos sudamericanos que habían estructurado sus negocios en torno a la demanda asiática”. Según la resolución de la administración de Xi Jinping, la cuota para Argentina será de 511.000 toneladas y se mantendrá el 12,5% de arancel. Pero si la exportación supera ese volumen se deberá afrontar un arancel del 55%, eso haría inviable la colocación.
Según cifras oficiales, entre enero y noviembre Argentina exportó un total de 654.800 toneladas, y 458.360 toneladas fueron con destina al país asiático. La vigencia de la medida comenzó ayer e incluirá cuotas específicas por país. El principal proveedor de China, Brasil, ha recibido un poco más de asignación, de 1 millón de toneladas al año. Las cuotas para Estados Unidos se fijan en 164.000 toneladas en 2026, aumentando a 168.000 toneladas en 2027 y 171.000 toneladas en 2028.
Según la visión china, las importaciones de carne aumentaron de forma significativa en los últimos años y existe una relación causal entre ese incremento y las dificultades que atraviesa el sector doméstico, lo que justifica la adopción de medidas de protección temporal conforme a la normativa china y a las reglas de la OMC.