Los hoteles de Río Cuarto están trabajando con bajísimos niveles de ocupación. Si bien la mayoría ya ha reabierto sus puertas después del parate generado por la pandemia, casi no hay visitantes. La mayor preocupación pasa por la incertidumbre que hay en torno a eventuales medidas restrictivas, ya que, según los referentes del sector, el confuso panorama desalienta a los viajeros.
Laura Rivera, presidenta de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Río Cuarto, aseguró a Puntal que la demanda de camas en diciembre y en lo que va de enero no tiene punto de comparación con lo ocurrido hace un año y sostuvo que esperan que en los próximos días puedan volver a la actividad los establecimientos que aún están cerrados.
“Medimos la ocupación en diciembre y nos dio un número muy bajo. Además, en diciembre, la mayoría de los hoteles estaban cerrados. Dicho número ni si quiera se puede comparar con diciembre de 2019. El mes pasado fue malo, inexistente para nuestra actividad. En lo que va de enero, han abierto algunos colegas, pero todavía faltan. Hay algunos que están con preparativos para volver a la actividad, pero cada empresa tiene una situación particular. De todos modos, los que estamos trabajando tenemos un bajo nivel de ocupación, peor que el año pasado. Las idas y venidas con las medidas por parte de las autoridades han hecho caer reservas, porque la gente no sabe qué hacer. Sería bueno que haya un mensaje claro. La gente no se está moviendo, porque piensa que puede tener problemas para volver a su casa”, consideró Rivera.
-¿Falta un incentivo por parte del Municipio para que la gente elija pasar, al menos, una noche en Río Cuarto?
-Nosotros estamos en contacto permanente con la Dirección de Turismo, pero el tema no pasa por ahí. La difícil situación tiene que ver con que la gente no se está moviendo. Además, para que vengan a quedarse a Río Cuarto, los visitantes tienen que venir desde lejos, como los que pasan desde la Patagonia para el norte del país o los que van de Buenos Aires a San Luis y a Mendoza. Eso, hasta ahora, no se ha visto. Asimismo, la provincia de Córdoba estuvo cerrada al turismo interprovincial hasta el 1° de enero y gran parte del movimiento que nosotros solemos tener se da antes de las fiestas.
-Sin embargo, las sierras de Córdoba tienen mucha gente…
-Sí, pero es gente que viaja, mayoritariamente, desde lugares cercanos. Nosotros no trabajamos con ese tipo de turistas. Es decir, nosotros trabajamos con la gente que se mueve de un punto geográfico a otro, debido a que estamos ubicados a la mitad de camino de muchos destinos turísticos.
-¿Están trabajando con todos los protocolos?
-Sí, estamos trabajando con todos los protocolos. Es seguro hospedarse en nuestros hoteles.
Cierre
Finalmente, es importante decir que más allá de la preocupación que hay en torno a lo que puede llegar a suceder con la circulación de personas en las próximas semanas, la buena noticia pasa porque casi todos los hoteles han logrado sostenerse, a pesar de las dificultades económicas generadas por la pandemia. Al respecto, Rivera no descartó que algunos establecimientos puedan reconvertirse, como ha sucedido en otros lugares.
De todos modos, vale recordar que el histórico y emblemático Ópera Hotel cerró sus puertas de manera definitiva, y que se perdieron más de 20 puestos de trabajo.

