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Río Cuarto se embanderó y celebró en las calles el triunfo de las Naciones Unidas

La capitulación de Alemania en la Segunda Guerra Mundial se vivió con entusiasmo en Río Cuarto. Cientos de personas se movilizaron por las calles de la ciudad para celebrar la caída del nazismo y el triunfo de las Naciones Unidas. De acuerdo a lo consignado por los diarios Justicia y El Pueblo, el 8 de mayo de 1945, la Municipalidad, que estaba en manos del comisionado Secundino Bedoya (un coronel), convocó a la población a sumarse a las celebraciones que se dispusieron en el feriado por la victoria.

El comercio y las dependencias públicas mantuvieron sus puertas cerradas. En tanto, las casas y los edificios fueron completamente embanderados.

La gente se congregó cerca de las 18 horas en la plaza San Martín. La concentración estuvo liderada por referentes de la Junta de la Victoria, la Cruz Roja Británica, el Comité De Gaulle, Italia Libre y la Sociedad Israelita.

La manifestación fue encabezada por banderas argentinas y, de manera entrelazada, también se vieron británicas y soviéticas. Además, se dispusieron grandes carteles con las imágenes de Roosevelt, Churchill y Stalin.

Cada una de las entidades que participaron depositó ofrendas florales al pie del monumento al libertador. Finalmente, se entonó el Himno Nacional Argentino.

Desde allí, la gente se trasladó por calle Constitución hasta la plaza Roca, donde se volvió a cantar la canción patria y se lanzaron vítores por la libertad y la democracia.

Los manifestantes dieron una vuelta a la redonda por las cuatro cuadras del centro.

Al comenzar el segundo acto, se entonó una vez más el himno y también la marsellesa.

Al mismo tiempo, varios oradores hicieron uso de la palabra.

Con el correr del tiempo, como las más de dos mil personas que se congregaron en la plaza no se retiraban del espacio público, la Policía emitió un comunicado pidiendo la disolución de la concentración. Sin embargo, la gente hizo caso omiso y continuó con los festejos durante algunos minutos más, sin que se registraran incidentes. Fue, sin dudas, un día histórico.

Oficio religioso

En tanto, el 11 de mayo se desarrolló un solemne tedeum “en acción de gracias por el cese de la guerra en Europa” en la Catedral.

Asistieron autoridades civiles, militares y congregaciones religiosas.

“La nave de la Catedral resultó pequeña para dar cabida a los fieles y grey católica que asistió al santo oficio de acción de gracias. Dicha ceremonia estuvo presidida por el obispo, monseñor Leopoldo Buteler”, se consignó en los diarios de hace 75 años.