A 5 mil metros, Giesenow desistió de llegar a la cumbre del Aconcagua
Por un problema en la biomecánica de sus prótesis, Pablo Giesenow decidió no continuar con la escalada al Aconcagua. Aun así logró llegar hasta los 5.000 metros de este cerro.
El cordobés, que formó parte del equipo de los elegidos del “Summit Aconcagua”, llegó el martes a Córdoba. A pesar de la tristeza por tener que abandonar, Giesenow dijo estar satisfecho por la experiencia vivida.
“Mis posibilidades de ascenso a la cumbre eran totales, pero la biomecánica de mis prótesis me impedía descender de la montaña con la destreza necesaria para cualquier emergencia que pudiera ocurrir, poniendo en riesgo a mis guías, mis compañeros y a mí mismo”, escribió desde sus redes sociales.
Pablo, quien sufrió la amputación de sus piernas en 2015, asegura que física y mentalmente estaba “impecable” para este desafío, pero fueron las dificultades en sus prótesis las que lo obligaron a desistir.
Ayer, y ya de regreso en Córdoba, en diálogo con PUNTAL dijo: “Yo podía subir perfectamente, pero se me complicaba por la velocidad en la bajada y el dolor que me causaba. Fue sólo una cuestión mecánica y que se puede corregir para el futuro”.
Respecto de la experiencia vivida, Pablo manifestó: “Para mí fue increíblemente bueno desde el comienzo. El balance es 100% positivo, desde lo personal, del grupo de expedición y de los guías que nos acompañaron. Fue altamente positivo. Nos quedábamos hasta altas horas de la noche charlando con el resto de la gente, con Julián Oberto, Paula Pareto. Fue muy enriquecedora”.
La próxima meta de Pablo será participar el 11 de marzo de la Maratón de Unicef, y aprovechar también la oportunidad para reunirse con todos los deportistas que formaron parte del “Summit Aconcagua” y que para esa fecha ya estarán de regreso.
Y, mientras tanto, seguir preparándose físicamente y soñando con la posibilidad de representar a la Argentina en los Juegos Paraolímpicos de Tokio.
El cordobés, que formó parte del equipo de los elegidos del “Summit Aconcagua”, llegó el martes a Córdoba. A pesar de la tristeza por tener que abandonar, Giesenow dijo estar satisfecho por la experiencia vivida.
“Mis posibilidades de ascenso a la cumbre eran totales, pero la biomecánica de mis prótesis me impedía descender de la montaña con la destreza necesaria para cualquier emergencia que pudiera ocurrir, poniendo en riesgo a mis guías, mis compañeros y a mí mismo”, escribió desde sus redes sociales.
Pablo, quien sufrió la amputación de sus piernas en 2015, asegura que física y mentalmente estaba “impecable” para este desafío, pero fueron las dificultades en sus prótesis las que lo obligaron a desistir.
Ayer, y ya de regreso en Córdoba, en diálogo con PUNTAL dijo: “Yo podía subir perfectamente, pero se me complicaba por la velocidad en la bajada y el dolor que me causaba. Fue sólo una cuestión mecánica y que se puede corregir para el futuro”.
Respecto de la experiencia vivida, Pablo manifestó: “Para mí fue increíblemente bueno desde el comienzo. El balance es 100% positivo, desde lo personal, del grupo de expedición y de los guías que nos acompañaron. Fue altamente positivo. Nos quedábamos hasta altas horas de la noche charlando con el resto de la gente, con Julián Oberto, Paula Pareto. Fue muy enriquecedora”.
La próxima meta de Pablo será participar el 11 de marzo de la Maratón de Unicef, y aprovechar también la oportunidad para reunirse con todos los deportistas que formaron parte del “Summit Aconcagua” y que para esa fecha ya estarán de regreso.
Y, mientras tanto, seguir preparándose físicamente y soñando con la posibilidad de representar a la Argentina en los Juegos Paraolímpicos de Tokio.