Los hongos son asociados a la descomposición o a tener cierto riesgo para la salud.
Sin embargo, el “mundo fungi” es muy variado, las setas tienen diversas formas, tamaños, colores, algunas comestibles y otras no.
“Los hongos son una parte importante de nuestro ecosistema, son los principales encargados de degradar la materia orgánica para que pueda fluir en la biósfera”, dijo Carlos Bettera, productor de gírgolas también conocidas como seta de ostra, ya que posee una forma muy similar a ese molusco, y agregó: “El género Pleurotus tiene 17 especies, la más conocida es la Pleurotus ostreatus, la gírgola, y puede ser gris, parda o azul dependiendo de las condiciones ambientales”.
Desde la pandemia, Beterra empezó con este emprendimiento tras realizar el iniciador de cultivo en talleres en distintos lugares de la provincia.
El productor contó que todo surgió con Marcelo Ruano, quien tiene un campo en Cuatro Vientos, lugar donde comenzó gran parte de este camino de la producción.
Esta elaboración se presenta dentro de una economía circular ya que se plantea en las diferentes tareas del productor. Bettera comentó que los desechos de otra producción muchas veces es materia prima para otro trabajador.
“La producción de hongos en ciclo natural, es decir, en troncos, se realiza en otoño y primavera. También se puede realizar en bolsas” comentó el especialista.
El productor explicó acerca del proceso de este alimento: primero se deben seleccionar los troncos adecuados, se coloca un iniciador de cultivo y se esperan las condiciones naturales como la temperatura y la humedad.
El hongo se emplea frente a la fructificación, en el cambio de las estructuras dispuestas por los productores. Se debe garantizar una alta humedad para los troncos. Trascurridos aproximadamente 10 días aparecen los hongos inmaduros denominados primordios. Aquí, destaca Bettera, él debe identificar cuándo el hongo alcanza el punto óptimo de cosecha que está determinado por el desarrollo total del borde del sombrero.
Factores a tener en cuenta
Bettera apuntó a que la producción no es 100% viable, ya que al ser un sistema biólogico es complejo y se encuentra dentro de un ecosistema. Por lo tanto, en el mismo sistema, hay factores bióticos y abióticos que pueden afectar a la producción, por esto es importante saber y reconocer cada uno de ellos para no perder la mayor parte de las gírgolas.
El productor acotó que el principal alimento de las girgolas son largas cadenas carbonadas de hemicelulosa, celulosa y lignina, que se encuentra en las maderas blandas y blancas como en los álamos y sauces.
Es importante remarcar que frente a cada paso del proceso de producción el hongo es comestible.
Los beneficios de consumir este hongo: Gírgolas
Bettera remarcó los principales puntos positivos de la incorporación de estos alimentos en el día a día. Su contenido en vitaminas y minerales es alto, además presentan bajos niveles de sodio. Esta condición favorece el consumo de las gírgolas por parte de pacientes que presentan enfermedades cardíacas.
Los Pleutorus contienen una sustancia que logra disminuir los niveles de colesterol. Son una buena fuente de sustancias que estimulan el sistema inmunológico del cuerpo. Contiene 8 de 9 aminoácidos esenciales para el ser humano.
No obstante, apuntó frente al consumo de estos alimentos y dijo: “La mayoría de los hongos que aparecen en la ciudad naturalmente no son comestibles, antes de ingerirlo, asegurarse correctamente y ante la duda no hacerlo. Si no se tiene la seguridad o no se sabe de la procedencia no consumirlos porque lamentablemente algunos tienen la toxicidad y una porción mínima puede llevarte a consecuencias mayores, incluso la muerte”.
Por eso, remarcó, es fundamental para quienes están interesados de esta producción o el consumo del alimento, informarse con personas especializadas en el tema.
Bettera tiene una cuenta en Instagram: 4fungi, donde anuncia diversos talleres sobre las gírgolas y subrayó: “Yo no hago recolección, yo hago producción. Estoy seguro de lo que hago, y sé cómo se lleva a cabo el proceso”.

