Río Cuarto |

Grassi, Terzo y La Argentina, empresas centenarias que crecieron con la ciudad

Las tres firmas familiares son una marca registrada y han acompañado a varias generaciones de riocuartenses

A lo largo de los años, son muchas las empresas y comercios que han crecido a la par de la ciudad y que representan una verdadera marca registrada. Es el caso de Grassi, Terzo y La Argentina, tres firmas familiares centenarias que han acompañado –y lo siguen haciendo- a los riocuartenses.

La más antigua de todas es Grassi. La compañía de servicios sociales cuenta con 131 años de trayectoria y está ejecutando un ambicioso proyecto de expansión.

Fue don Juan Grassi el encargado de empezar con los sepelios en la ciudad. Desde Córdoba, trajo los mateos y caballos para realizar los traslados, y él mismo se ocupó de fabricar los ataúdes.

Juan Bautista, uno de sus ocho hijos, fue el encargado de seguir con el negocio familiar.

En aquel tiempo, se utilizaban antorchas, un carruaje blanco para niños y otro negro para adultos.

Más adelante, Juan Carlos y María Delia continuaron al frente de la empresa y hoy hacen lo propio sus descendientes.

La primera carroza a motor se inauguró en 1961, cuando falleció en Sampacho el primer obispo de la Diócesis de Río Cuarto, Leopoldo Buteler.

En tanto, 10 años después, cuando las personas aún eran veladas en sus domicilios, Grassi tomó la iniciativa de alquilar una vivienda, refaccionarla y permitir que la ciudad cuente con su primera casa velatoria.

Posteriormente, en 1991 se pusieron en marcha las salas para que familiares y amigos puedan despedir a sus seres queridos.

Con el tiempo se incorporaron nuevos servicios y en el presente Grassi cuenta con 80 mil socios.

Terzo

En 1905 Concetto Terzo, inmigrante italiano, junto a su esposa Antonina Roggiero, pusieron la piedra fundamental de lo que hoy conocemos como la fábrica de tapitas Terzo.

Inicialmente, el matrimonio arrancó produciendo pan en un horno de barro ubicado en la parte trasera de una casa ubicada en calle Paso, cerca de la costa del río, desde donde obtenían la leña.

Luego, el emprendimiento panadero se trasladó al bulevar Roca.

Al mismo tiempo, instalaron un molino harinero, que por causas desconocidas se incendió y destruyó completamente.

Debido a las fuertes deudas con las que se quedaron, en la década de 1940, Pedro Terzo, hijo de don Concetto, dejó la panadería e inauguró la fábrica de galletitas ubicada en Alsina 767. Se trata del negocio comercial e industrial que todavía tiene presencia a pocos metros del bulevar.

Para la década de 1960, comenzaron a elaborar la línea de tapitas para alfajores en sus distintas versiones, las que actualmente se venden en distintas provincias del país.

La firma nunca detuvo su crecimiento, y en el presente, con 117 años de trayectoria, también ofrece productos de copetín horneados y de fritura, saborizados y salados.

La Argentina

Finalmente, también es un claro ejemplo de perseverancia, empuje y dedicación la reconocida tienda La Argentina, que este año se transformó en centenaria,

La firma fue fundada en 1922 por Abdo Yapur, un inmigrante que llegó a la Argentina desde el Líbano.

Actualmente, su hijo Anuar sigue al frente del comercio que ofrece la mejor calidad en ropa, blanco y telas en su establecimiento del bulevar Roca.

“El primer local de ‘La Argentina’ estaba ubicado al lado de lo que después fue el Cine Sud (sobre calle Constitución, entre San Martín y Deán Funes). Después la tienda se trasladó a la calle San Martín, frente a la Plaza Roca, hasta que en 1946 se radicó definitivamente en el bulevar Roca. Hemos estado más del 40% de la vida de Río Cuarto”, recordó Anuar en una charla con Puntal.

Nicolás Cheetham. Redacción Puntal