Tranquera Abierta | Grupo Tarco | Sustentabilidad | Francisco Pielmann

Grupo Tarco: una solución eficiente para obras en el campo

La constructora tiene tres divisiones: Maquinaria para movimiento de suelo en campos y caminos, Forestal y T-House, que es la pata urbana de la firma basada en la sustentabilidad

El trabajo de movimiento de suelo en el campo no es un nicho en el que abunda la oferta de empresas especializadas. Por eso, desde el Grupo Tarco, con una división específica para esa tarea que incluye remoción de médanos, limpieza de renovales en lotes, construcción de accesos y caminos, saneamiento de corrales en los feedlots, entre otros trabajos, advierten que la demanda se matiene en constante crecimiento.

Francisco Pielmann, fundador de la empresa, recordó cómo pusieron en el foco en esa actividad: “Nacemos pospandemia. En Río Cuarto nos instalamos como constructora. Yo era gerente de una empresa constructora que se dedicaba a obras de telecomunicaciones y en la pandemia quedamos parados porque no hubo obras de fibra óptica. En ese momento decidimos hacer una alianza con la empresa, me independizo y utilizo la maquinaria vial para empezar a hacer movimiento de suelo vinculado al campo”.

Y agregó: “Empecé con un frente de máquinas, agregamos un segundo frente, dos operadores y empezamos a hacer excavaciones, alteos de caminos, mejoras, nivelación de médanos, algunas limpiezas de renovales, apuntando siempre a la optimización del campo y al aprovechamiento de zonas que el productor tenía improductivas. La idea es mejorar el campo”, enfatizó.

¿Qué pasó al salir de la pandemia?

Cuando salimos de la pandemia esto empieza a tomar más fuerza, porque hay mucho por hacer y son pocas las empresas que se dedican a este rubro, en darle un servicio de este tipo al campo. Maquinaria vial hay mucha, y hay mucha gente que alquila ese tipo de maquinaria, pero nosotros nos dedicamos exclusivamente a estudiar el caso del productor, la necesidad, asociada a si se puede o no llevar adelante la tarea.

¿Cómo es eso?

El hecho de desmontar hoy, por ejemplo, es un tema delicado y por eso es imperioso ajustarse a la ley vigente que nosotros estudiamos detenidamente para los casos en los que el productor necesita hacer una limpieza de lote, reforestar, hacer una canalización con el permiso correspondiente. Le damos una solución con el respaldo necesario para cumplir con la normativa vigente. Definimos qué y cómo lo vamos a hacer. Muchas veces eso implica un entendimiento con el consorcio caminero, municipalidades para los casos en que son campos próximos a pueblos o ciudades. Mediamos en ese escenario y ayudamos a firmar convenios entre el productor, la Municipalidad, el consorcio camineros que por ahí no tiene los recursos; y entonces nosotros hacemos el aporte de maquinaria, el productor pone el combustible y vamos encontrando soluciones.

A partir de ese momento crean la empresa...

A partir de que la demanda iba en crecimiento decidimos montar un emprendimiento como Grupo Tarco, como desarrollista, para brindar un servicio al agro y también buscar la línea de urbanismo. Pero no apuntado al urbanismo convencional de tener un lote, abrir una calle y montar un barrio. La idea es planificación exhaustiva que vaya más allá de niveles, topografía, y empezar a ver el aspecto de sustentabilidad, forestación, tipo de construcción, asesoramiento.

¿Cómo lo hacen?

La intención es aplicar para eso conceptos novedosos como el triple impacto y las economías circulares. No vamos a reconvertir nuestra estructura de trabajo a estas nuevas líneas, sino que ya nacemos con estos conceptos de cuidado del medio ambiente, del recurso humano, del uso de combustibles, entre otros.

Allí conjugan campo y ciudad...

De esta manera tenemos tres unidades de negocio diferentes que surgen de Tarco: la parte de maquinaria que se llama T-Maq que es la encargada de todos los trabajos de movimiento de suelo. T-House que es la parte de construcción de Steel Framing, que es un sistema americano similar a la construcción en seco pero que nada tiene que ver con lo convencional de durlock o el prefabricado. Es otro tipo de construcción que está aprobado para hipotecar, que cuenta con numerosos estudios antisísmicos y se está usando cada vez más a la hora de construir frente al sistema húmedo o convencional. La tercera pata de Tarco es la forestación asistida para completar las tres unidades que están íntimamente relacionadas.

Esta última trabaja en campo y ciudad...

Sí, en el caso de un productor que tiene la necesidad de limpiar un lote y luego forestar en base a la ley que exige un mínimo de superficie forestada, hacemos el asesoramiento y el servicio de forestación con la selección de la especie autóctona, el seguimiento de las plantas con riego, fumigación y raleo hasta que la planta toma fuerza y puede continuar por sí misma. Y cuando hacemos un desarrollo urbanístico hacemos lo mismo, desde el movimiento de suelo, la forestación y la obra completa porque siempre está proyectada la entrega llave en mano. Eso implica la parquización, subdivisiones y servicios completos.

¿Qué tipo de trabajos en el campo hicieron hasta aquí?

El trabajo del campo fue lo que más sostuvo la rueda girando. Los productores invierten mucho en accesos para entrar y salir con camiones y maquinaria todo el tiempo, para mover granos, leche, ganado, cosecha, insumos. Lo segundo es trabajo de recupero de suelos en los casos de campos abandonados que se venden y el comprador necesita poner en marcha rápidamente la tierra. Es un trabajo muy arduo que obliga a rastrillar, trabajar con palas porque no se deja una sola raíz en el lote. Y todo eso, como no se puede quemar, se entierra, para generar un aporte de nutrientes al suelo. Tuvimos también muchos trabajos de nivelación de médanos, que llegaron a 2, 3 o 4 metros de altura. En ese terreno no pueden ni siquiera ingresar con maquinarias.

¿Qué hacen en ese caso?

Eso se vuelve al estado normal de nivel de campo, respetando declives, para que sean nuevamente productivos. Por otra parte, los feedlots requieren mucho trabajo también. Por ejemplo, cada un año o año y medio hay que sacar una capa de 15 o 20 centímetro del corral porque se va conformando una superficie que es contraproducente para los animales, y que no tiene salida para ningún lado. Y eso no se puede remover con una pala cargadora como la que tienen habitualmente los feedlots. También trabajamos mucho en los caminos que usan los mixers para alimentar al ganado.

¿Qué objetivos se plantean a partir de ahora?

Estamos focalizados en poder seguir ampliando el parque de máquinas que tenemos actualmente para alcanzar a cubrir la totalidad de las necesidades que surgen en la demanda de trabajo. Venimos de adquirir equipamiento el año pasado y hacia fin de año tenemos proyectado seguir ampliando la existencia de maquinaria. En cuanto a infraestructura edilicia queremos dar el paso hacia un workhouse, un espacio en el que podamos centralizar la maquinaria, un centro operativo. Y apuntalar el desarrollo urbanístico sustentable.