Río Cuarto | guerra | ciudad |

El conflicto y las bases del antiperonismo local

El coordinador del Archivo Histórico Municipal, Omar Isaguirre, se expresó sobre los efectos de la Segunda Guerra Mundial en Río Cuarto y explicó por qué el conflicto sentó las bases del antiperonismo en la ciudad.

-¿De qué manera la Segunda Guerra Mundial impactó en la ciudad?

-En general, los diarios de la época enuncian profusa información sobre la Segunda Guerra entre 1939-1945, en particular El Pueblo con cables diarios. La enorme colectividad italiana y la francesa -menor en número- avistaban con avidez las crónicas y las imágenes de los noticieros del cine. Una filial de Comité De Gaulle edita publicaciones e informaba los sucesos de París y la causa de los Aliados. Por añadidura los judíos, más introspectivos, seguían con angustia el infortunio de muchos de sus parientes. Incluso, recibimos contingentes inmigrantes del transcurso y posguerra, quienes daban testimonio de los horrores padecidos. Algunos se instalaron en los barrios y la periferia, muy laboriosos de sus oficios, pero siempre marcados por ese dolor interior por lo vivido, las ausencias, y lo que hubieron de abandonar. Fuimos testigos de esas sentidas narraciones.

-¿Cuáles fueron las consecuencias políticas?

-De esas lecturas cotidianas y libros se nutrieron la clase media alta, la burguesía comercial y los intelectuales riocuartenses (profesionales, difusores culturales y estudiantes), obviamente antinazis, marcados críticos del fascismo, y el inculcado repudio al comunismo; sumados a las supuestas simpatías del gobierno con el Eje y la discutida neutralidad argentina, en medio de un tinte conservador y fraudulento que acuñó la “década infame”. La influencia de la dura disputa de los “germanófilos” y “aliadófilos” porteños trascendería en las ideologías políticas dominantes.

-¿Por qué considera que se crearon las bases para el antiperonismo?

-El golpe de 1943 tuvo sus detractores, y la figura emergente de Perón solamente anclaba en los sectores populares y sindicales de la ciudad. El 17 de octubre y la candidatura de aquél motivaron una célebre “solicitada” en su contra, que firmaron todos aquellos profesionales universitarios -menos dos o tres- definiendo un antagonismo viceral que se mantuvo -y mantiene- en el tiempo. La conciencia social y reivindicaciones del peronismo justificaron la condición propia de antiperonistas, por considerarlo una réplica musolinista y personalista en el poder republicano.