Opinión |

Hacia una economía circular

Por Nadia Mazzeo, licenciada en Ciencias Ambientales

Actualmente atravesamos uno de los mayores cambios en el paradigma de desarrollo, que está migrando del modelo económico lineal a uno circular que promueve reducir las pérdidas e impactos de la producción en pos de alcanzar los Objetivos para el Desarrollo Sostenible declarados por Naciones Unidas.

El nuevo sistema económico denominado "economía circular" mantiene un flujo de recursos a través del agregado, la retención y la regeneración de valor, a la vez que contribuye al desarrollo sostenible. En este escenario, mediante unidades técnicas vinculadas a la sustentabilidad ambiental, el Inti resulta un actor estratégico en el desarrollo y la transferencia de conocimientos a la industria que potencia la implementación de esta nueva mirada.

A nivel internacional, el organismo está involucrado en la construcción del marco de referencia mediante su participación en los debates del Comité Técnico ISO 323 sobre economía circular (a través del Instituto Argentino de Normalización y Certificación). A nivel local, cuenta en todo el territorio con una red interdisciplinaria de profesionales que brindan asistencia técnica en los eslabones que plantea el nuevo paradigma.

Para avanzar en la transición hacia la economía circular no sólo resulta clave brindar herramientas para asistir técnicamente a la industria, sino también trabajar juntamente con los gobiernos locales, regionales y nacional. En esta línea, el Inti forma parte de mesas de trabajo (como las convocadas por el Ministerio de Desarrollo Productivo y el de Ambiente y Desarrollo Sostenible) y desde hace más de 10 años articula con actores de todos los eslabones de la gestión integral de residuos sólidos urbanos para promover el consumo responsable, la reducción, la reutilización y el reciclado. Para ello se han desarrollado manuales técnicos y de apropiación colectiva que promueven una gestión sustentable de los productos una vez que son descartados.