Río Cuarto |

Hernández: “Para combatir la anomia hay que volver a la educación cívica”

El constitucionalista señaló también que la clase política debe dar el ejemplo

El prestigioso abogado constitucionalista Antonio María Hernández dijo ayer a Puntal que para combatir la anomia boba hay que volver a la educación cívica.

Hernández disertó sobre “La Anomia de la Sociedad Argentina” en el Colegio de Abogados.

-¿Qué es la anomia?

-La anomia significa el incumplimiento de normas morales, sociales y jurídicas. El término se origina muy lejanamente en la Grecia antigua. Pero resurge con mucha fuerza en la sociología y lo toma el jurista argentino Carlos Santiago Nino para traerlo al derecho. En su testamento intelectual, que se llama Un País al Margen de la Ley, nos dice que la anomia o la débil cultura de la Constitución y de la legalidad es una de las causas principales del subdesarrollo de los argentinos. Y desde una visión interdisciplinaria, constitucional y politológica, Nino nos dice que en la Argentina se violan desde las ordenanzas municipales hasta la Constitución. La anomia es boba.

-¿Por qué se dice así?

-Porque la gente no se da cuenta de lo que significa violar las leyes. No tiene conciencia de ello. La Argentina ha vivido de emergencia en emergencia y en esa situación se produce una lesión a los derechos fundamentales. Para Nino, la anomia es profundamente antidemocrática. Y es una clara actitud autoritaria.

-¿Por qué somos así los argentinos?

-Hay cuatro rasgos característicos de los argentinos, entre ellos el desprecio por la ley. Esto tiene que ver con los antecedentes coloniales y con la actitud del gaucho frente al juez pedáneo. Desde ese momento comienza una actitud de rebeldía y de desprecio por la ley. Y estos rasgos se mantuvieron muchos años después. Si a eso le sumamos otros rasgos aparecen problemas culturales muy graves. Por ejemplo, los de una Argentina violenta y también corrupta.

-¿Y cómo se corrige este comportamiento?

-Hay que volver urgentemente  una educación cívica y democrática. No se puede tener una verdadera república sin educación. Nosotros estamos fallando en eso. Luego sería mucho más rápido un cambio en la Argentina si la dirigencia política diera el ejemplo. En todo esto hay que decir también que los medios de comunicación tienen un rol clave. 



Marcelo Irastorza.  Redacción Puntal