Qué mide el índice NIDO y cómo funciona
A diferencia de otros indicadores que se limitan al contexto socioeconómico de las familias, el Índice NIDO incorpora cuatro dimensiones: acceso a la salud, acceso a la educación, disponibilidad de espacios verdes y contexto socioeconómico. La salud tiene el mayor peso relativo, seguida por educación, contexto socioeconómico y espacios verdes. Cada dimensión recibe una ponderación basada en la evidencia científica disponible.
Uno de los rasgos más destacados de la herramienta es su nivel de precisión geográfica: los datos se presentan a nivel de radio censal, la unidad estadística mínima del Censo de Población, que en muchas ciudades equivale a una manzana. Eso permite detectar desigualdades dentro de un mismo barrio o entre zonas separadas por pocas cuadras.
"Los indicadores suelen presentarse a nivel provincial, pero dentro de una misma provincia hay realidades muy distintas. En la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, no hay una sola realidad, sino muchísimas. Esta herramienta permite hacer zoom sobre un recorte territorial específico y ver qué ocurre en una zona puntual. Ahí aparece una riqueza muy grande para el análisis", explicó Julio Ichazo, coordinador del proyecto NIDO.
La plataforma es de acceso abierto en internet y está pensada principalmente para organismos públicos e investigadores, aunque también puede ser utilizada por docentes, organizaciones sociales y familias. Entre sus usos posibles, Ichazo mencionó la identificación de déficits de infraestructura educativa o sanitaria para orientar políticas públicas más precisas.
"Partimos de una premisa: los primeros 5 años de vida son decisivos para el desarrollo de las personas. Hay un dato que lo ilustra: hacia los 5 años, el cerebro alcanza cerca del 90% del tamaño del cerebro adulto. La importancia de intervenir temprano, porque todo lo que se pueda trabajar en esa etapa impacta en el resto de la vida", señaló el coordinador del proyecto.
El ranking de ciudades con mejores condiciones para la primera infancia
El estudio fue presentado junto a referentes de organizaciones como CIPPEC, UNICEF y el Observatorio de la Deuda Social de la UCA. El ranking, que abarca municipios de más de 100.000 habitantes, está encabezado por la Ciudad de Buenos Aires, seguida por Vicente López, Rafaela, Olavarría, Mendoza, Junín, Paraná, Godoy Cruz y Rosario. Las dos ciudades cordobesas se suman a ese grupo de destacadas.
La Ciudad de Buenos Aires lidera la lista con 59,33 puntos sobre un ideal de 100, que representa el escenario más propicio de oportunidades para el desarrollo infantil. Esa referencia permite visualizar cuánto le falta a cada municipio para alcanzar las condiciones óptimas.
El problema de los datos públicos
Durante la presentación también se debatió sobre las fragilidades del sistema de información estadística en Argentina. Luciano Laspina, director ejecutivo de CIPPEC, advirtió que el país enfrenta un déficit serio en la materia.
"Quienes estamos en el mundo de la política pública sabemos que la base de nuestro trabajo son los datos. Y hoy tenemos un problema gravísimo de datos. En la Argentina, empezando por el Indec, hubo pérdida de peso institucional, migración de capital humano hacia otros organismos o hacia otros ámbitos, y un atraso importante en indicadores y estadísticas", afirmó Laspina.
Ianina Tuñón, coordinadora e investigadora del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia de la UCA, señaló que la Argentina está atrasada respecto de otros países de América Latina en el desarrollo de índices multidimensionales. También advirtió que herramientas como esta corren el riesgo de quedar sin uso efectivo: "Muchas veces los dirigentes se interesan por estos diagnósticos cuando están en la oposición, pero cuando llegan al poder desaparecen de las primeras filas", sostuvo.
El índice combina información del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2022, el Padrón Oficial de Establecimientos Educativos, registros de efectores públicos de salud, datos de OpenStreetMap y desarrollos previos de la Fundación Bunge y Born, como el Índice de Vulnerabilidad Sanitaria, el Mapa de Accesibilidad a las Escuelas Argentinas y el Atlas de Espacios Verdes en Ciudades Argentinas.