Una adecuada autoestima en la infancia, determina la manera de actuar, de qué forma nos presentamos ante el mundo y como nos valoramos. Tener una autoestima adecuada es fundamental para el desarrollo de cualquier ser humano, es un aspecto importantísimo del desarrollo emocional y social de la persona, que debe construirse y desarrollarse desde la tierna infancia ya que tiene un gran impacto en la vida de cualquier sujeto.
Su construcción desde la infancia facilita el desarrollo de una personalidad sólida. La autoestima se desarrolla a partir de las experiencias con el entorno, las relaciones con los demás, la vida escolar, el vínculo con los amigos, con los padres y los hermanos. Es importante aclarar que la autoestima es un aspecto que puede fortalecerse a lo largo del tiempo.
Comienza cuando los niños son bebés y se desarrolla lentamente a lo largo del tiempo. Puede comenzar simplemente porque el niño se siente seguro, amado y aceptado. Cuando un bebé recibe atención positiva, cuidado amoroso, a medida que crecen, son capaces de hacer cosas sin ayuda o pueden usar nuevas habilidades que los hace sentir bien con ellos mismos. Una buena autoestima mejora el estado emocional del niño y sus relaciones sociales, potenciando su desarrollo cognitivo.
Conversamos con la Psicóloga Yamila Dekimpe – M.P: 11289, quién nos invita a reflexionar sobre la importancia de una construcción sólida de la autoestima en los niños desde temprana edad y cómo podemos los adultos ayudar y acompañar para que ese desarrollo sea exitoso.
¿Por qué es importante la educación emocional para ayudar a los chicos a construir su autoestima?
- La educación emocional en la primera infancia es importante y necesaria ya que sienta las bases para la vida adulta. Para eso es necesario enseñarles a los niños conceptos como, el AMOR PROPIO, donde es necesario generar: la aceptación de uno mismo, el aspecto físico, el patrimonio psicológico, evitar la envidia y la comparación. Para ello se debe trabajar en el respeto hacia uno mismo, la empatía, la solidaridad, la violencia cero y los límites.
Todo esto influye en la autoestima de los niños, pero antes es importante aclarar que la autoestima es el autoconcepto, es decir, la idea que tenemos de nosotros mismos. Es la imagen que cada persona tiene de sí mismo. Y es esa imagen la que proyectamos hacia los demás. La autoestima es cuánto se valoran las personas a sí mismas y qué tan importantes creen que son en el entorno donde se desenvuelven.
Es el conjunto de ideas que tenemos de nuestras propias capacidades, nuestras cualidades y fortalezas, nuestros talentos, pero también la importancia que le damos a nuestras debilidades, a nuestras fallas, nuestras falencias. En definitiva, la autoestima implica respetarse y quererse a uno mismo.
¿Cuáles son las consecuencias que pueden manifestarse en un niño que no ha logrado construir de manera positiva, su autoestima?
Los niños con una autoestima construida correctamente, se sienten confiados y capaces. Se valoran a sí mismos y a sus capacidades. Se sienten orgullosos de las cosas que pueden hacer y quieren dar lo mejor de sí. La autoestima ayuda a los niños a aceptar errores y a volver a intentar, los ayuda a tener un mejor desempeño en la escuela, en el hogar y con los amigos.
En tanto que, la baja autoestima tiene una incidencia a nivel emocional, cognitiva, social y conductual, se sienten inseguros de sí mismos, tienen dificultad para aceptar cuando cometen un error, pierden o fracasan. A nivel emocional puede ocasionar ansiedad y emociones complejas como la tristeza y la angustia. A nivel cognitivo ocasiona que la persona recurra en pensamientos distorsionantes que afectan su percepción de la realidad. A nivel social, ocasiona evitación y aislamiento. Y a nivel conductual, incide en las decisiones y en la manera en la cual se vive día a día, la percepción del futuro y la implicancia o no en proyectos a mediano y largo plazo.
¿Cómo ayudar a los niños a construir una buena autoestima?
- Es importante el ejercicio de pensar la autoestima como una planta. Las plantas necesitan cuidado todos los días, un buen ambiente, agua para crecer, etc. De la misma manera, un niño necesita de padres que compartan con ellos tiempo de calidad, que generen momentos y espacios que sean para compartir, dialogar. Es una tarea diaria. El sostén emocional es fundamental, para que los niños tengan la percepción de una red que les da seguridad y un entorno cercano que los apoya y los acompaña.
Permitir que el niño participe en algunas tareas y decisiones del hogar y dejar que tome pequeñas decisiones personales es una manera para estimularlo a ser más independiente y autosuficiente. Celebrar sus logros y destacar sus cualidades es una buena manera para estimular su autoestima. Siempre es importante destacar su esfuerzo, más allá del resultado obtenido.
Es importante que los padres sean generadores de espacios y momentos propicios para charlas, que le enseñen a hablar, a compartir sus emociones, que puedan saber que está permitido expresar lo que sienten, lo que le pasa, y que no deben tener miedo de hacerlo. Prestarles atención, escucharlos atentamente, responderles, evitar las comparaciones con otros, hablarles de buena manera, son algunas de las formas de hacerles ver que son importantes y que merecen respeto.
Es importante recalcar que la autoestima influye en la capacidad de los niños para afrontar nuevos retos, desarrollar diferentes habilidades y ser más autosuficientes y que los chicos con una autoestima sólida y saludable, tienen más probabilidades de éxito en la escuela, en su profesión o en sus relaciones, concluyó la profesional.
Por Julieta Varroni

