Tres viviendas del country Riverside fueron blanco de los delincuentes durante la semana, lo que genera preocupación entre los vecinos del complejo ubicado en Banda Norte, especialmente por la falta de seguridad desde hace unos meses.
Los delincuentes ingresaron a plena luz del día para cometer los hechos en tres casas ubicadas cerca del barranco que da hacia la cancha de golf y al río, señalaron algunos de los vecinos, luego de una reunión realizada el miércoles para tratar este tema y otros que generan malestar entre los propietarios del sector.
En el country viven unas 125 familias, en terrenos de aproximadamente unos mil metros cuadrados cada uno, de un total de 300 lotes.
Las lujosas viviendas del barrio cerrado no están diseñadas para dificultar el ingreso de los delincuentes, ya que la mayoría carece de los sistemas de seguridad que se colocan en otros puntos de la ciudad.
Los hechos se cometieron entre el martes y miércoles y en una de las casas había varios niños jugando e inclusive en un bebé que estaba en la planta alta, en donde se encontraba el delincuente, que al advertir la presencia de un mayor se dio a la fuga.
Se indicó que los hechos fueron menores, ya que los delincuentes no se llevaron grandes sumas de dinero y tampoco elementos de mucho valor, sólo joyas, relojes, teléfonos y billeteras, entre otros.
Sin denuncia
En los tres casos no se realizaron las denuncias en la Policía, ya que se habría sugerido desde la administración del country no efectuarla y que tampoco trascendieran públicamente porque “generan desprestigio para los inversores” del lugar.
“Estamos desprotegidos porque hace como ocho meses que no tenemos vigilancia privada, nadie hace el control en todo el perímetro del country. Hay mucha preocupación, porque estamos pagando las expensas y no cumplen con brindarnos seguridad”, expresó uno de los propietarios del lugar.
En el Riverside Country Club vive el exgobernador José Manuel de la Sota, como uno de los vecinos más reconocidos.
Otro informante dijo que la admnistración del barrio hace varios años que no realiza los aportes y contribuciones al personal que trabaja en el lugar.
El malestar de los vecinos es por temor a que estos hechos se agraven y que puedan registrarse casos violentos, con personas lesionadas en una refriega con los delincuentes.
En el country viven unas 125 familias, en terrenos de aproximadamente unos mil metros cuadrados cada uno, de un total de 300 lotes.
Las lujosas viviendas del barrio cerrado no están diseñadas para dificultar el ingreso de los delincuentes, ya que la mayoría carece de los sistemas de seguridad que se colocan en otros puntos de la ciudad.
Los hechos se cometieron entre el martes y miércoles y en una de las casas había varios niños jugando e inclusive en un bebé que estaba en la planta alta, en donde se encontraba el delincuente, que al advertir la presencia de un mayor se dio a la fuga.
Se indicó que los hechos fueron menores, ya que los delincuentes no se llevaron grandes sumas de dinero y tampoco elementos de mucho valor, sólo joyas, relojes, teléfonos y billeteras, entre otros.
Sin denuncia
En los tres casos no se realizaron las denuncias en la Policía, ya que se habría sugerido desde la administración del country no efectuarla y que tampoco trascendieran públicamente porque “generan desprestigio para los inversores” del lugar.
“Estamos desprotegidos porque hace como ocho meses que no tenemos vigilancia privada, nadie hace el control en todo el perímetro del country. Hay mucha preocupación, porque estamos pagando las expensas y no cumplen con brindarnos seguridad”, expresó uno de los propietarios del lugar.
En el Riverside Country Club vive el exgobernador José Manuel de la Sota, como uno de los vecinos más reconocidos.
Otro informante dijo que la admnistración del barrio hace varios años que no realiza los aportes y contribuciones al personal que trabaja en el lugar.
El malestar de los vecinos es por temor a que estos hechos se agraven y que puedan registrarse casos violentos, con personas lesionadas en una refriega con los delincuentes.

