La inteligencia artificial y el nuevo poder de influir en las decisiones humanas
Un especialista en inteligencia artificial advirtió que el verdadero salto de la tecnología se produjo cuando comenzó a comunicarse en lenguaje humano, lo que amplió su capacidad de persuasión, reconfigurar el trabajo y abrió un debate global sobre riesgos, límites y responsabilidades
La inteligencia artificial se transformó en uno de los fenómenos tecnológicos más influyentes de la actualidad y encendió un debate mundial sobre su alcance real, sus riesgos y su impacto en la toma de decisiones humanas. Especialistas advirtieron que el punto de inflexión no estuvo solo en la potencia de los algoritmos, sino en el momento en que la IA logró comunicarse en lenguaje natural y comenzó a interactuar de forma directa con las personas.
En ese contexto, el emprendedor cordobés, creador del programa ProfesIA, especialista en inteligencia artificial, Nicolás Ibáñez analizó el avance de la tecnología y señaló que la aparición de modelos conversacionales marcó un antes un después. “Con el Chat GPT convirtieron una manera de que toda esa IA pudiera hablar el lenguaje humano. Ahí se abrió un mundo nuevo”, afirmó.
Ibáñez es cofundador y director de Sistemas y Procesos del ecosistema Multi D, donde lideró desde 2022 la implementación de automatizaciones, sistemas inteligentes y metodologías orientadas a la productividad y la escalabilidad digital. A lo largo de su trayectoria, se especializó en el diseño de procesos, la incorporación de inteligencia artificial a los negocios y la optimización de estructuras de trabajo.
Según explicó, el principal cambio que introdujo la inteligencia artificial fue su capacidad de influir directamente en el comportamiento humano. “Se dan cuenta de que la IA tiene un gran potencial en el influir humano”, sostiene, y advierte que ese poder abrió escenarios inéditos a nivel social, económico y político. “Si yo puedo persuadirte de que votes a un partido político, por ejemplo, cambia la ecuación completamente. Esto es un poder más agresivo que cualquier arma”, señala.
En relación al impacto en el empleo, Ibáñez desmintió uno de los temores más extendidos alrededor de la tecnología. “Que la inteligencia artificial te va a reemplazar. No es realmente así, sino que te va a reemplazar alguien que sepa usar la inteligencia artificial”, afirma. Desde su perspectiva, la IA no eliminó puestos de trabajo de manera directa, sino que modificó las habilidades necesarias para mantenerse competitivo.
En ese sentido, remarcó que el conocimiento en inteligencia artificial generó diferencias significativas dentro de los equipos. “Si hay un equipo de 5 vendedores y 1 de ellos domina la IA y la tecnología tranquilamente podría hacer el trabajo de todo un equipo”, explica, y sostiene que la adopción de estas herramientas ya dejó de ser una ventaja opcional.
Consultado sobre los riesgos de la tecnología, el especialista fue contundente. “Es peligroso si cae en las manos equivocadas”, advierte, y subraya que el desconocimiento amplificó las amenazas. “Por eso aprender a usarla te permite diferencia lo que es real de lo que es creado con IA”, agrega.
Para Ibáñez, el debate actual no giró en torno a frenar el desarrollo de la inteligencia artificial, sino a comprender su funcionamiento y asumir su impacto. En un escenario donde la IA ya influyó en decisiones económicas, laborales y políticas, el desafío pasó por formar usuarios capaces de interpretar, cuestionar y utilizar la tecnología con criterio, en un contexto donde la capacidad de persuasión se convirtió en uno de los activos más sensibles del nuevo paradigma digital.