Rebeca Rivero, doctora en Ciencias Químicas, y Alejandro Fili, doctor en Ciencias Biológicas, se presentaron a la convocatoria de Conicet, pero quedaron afuera. En el caso de Rivero, su plan B es viajar al exterior para desarrollar su carrera en una universidad extranjera. Hace quince días le confirmaron la admisión en una alta casa de estudios de los Países Bajos. “Hasta el 30 de abril soy becaria posdoctoral de Conicet y luego me quedo sin trabajo”, comentó Rebeca.
Su investigación es en el área de ingeniería de tejidos y medicina regenerativa. “Mi plan de ingreso a Carrera era hacer la síntesis y la caracterización de una especie de parches cardíacos, que permitirían el crecimiento de cardiomiocitos y otro tipo de células que uno tiene en el corazón. Entonces la aplicación a futuro era que en la zona infartada del corazón se pudiera colocar este tipo de parches y pudieras tener un corazón nuevamente funcional”, explicó.
En el caso de Fili, su desarrollo científico está siendo aplicado al área de biogenética y mejoramiento animal. “La investigación que estoy haciendo, principalmente de posdoc, es la utilización de distintos vehículos para hacer modificaciones genéticas en bovinos, con el objetivo de mejorar la calidad de la leche”, comentó.
-¿Cuáles son las posibilidades de seguir desarrollando su investigación en el escenario actual?
Rebeca: yo a fin de mes me quedo sin trabajo.
-¿La Universidad no te podría absorber?
R: Justamente ahora junto a otros becarios e investigadores estamos analizando la posibilidad de presentar un proyecto -tal como se está dando en universidades como la de Córdoba y la de La Plata- en donde la misma universidad tendría una especie de plan de becas, un plan de retención de doctores y gente que ha hecho su posdoctorado para que tengan la posibilidad de seguir trabajando. Porque el Conicet se maneja de acuerdo a las publicaciones que tenés y una vez que te quedaste fuera del sistema es muy difícil seguir publicando.
-¿Cómo es el día a día, con la compra de insumos, el trabajo en el laboratorio?
R: en nuestra diaria tenemos que competir a nivel internacional con gente que lo tiene todo -porque publicamos en el mismo tipo de revistas que europeos, estadounidenses, que tienen todos los recursos ya sea para la compra de drogas o de equipamiento- pero con nada de presupuesto. Entonces se pone mucho en juego nuestro ingenio para poder estar a la altura de las circunstancias sin tener absolutamente nada.
Alejandro: uno se maneja con subsidios otorgados a los grupos pero que están entregándose en pesos. Y entre que sucede la convocatoria y te empieza llegar el dinero te demora tres años y el dinero ya se desvaloriza. Además, mientras que los subsidios están en pesos, los precios de los reactivos y los equipos están en dólares.
-¿Qué sucede cuando quieren ingresar al sector productivo?
A: el problema que se junta es que sos mano de obra altamente calificada y que tenés doce años de diferencia con una persona que recién se recibe, y que para una industria o una empresa, le cuesta menos contratar a alguien más joven.
R: en la industria argentina el problema es que no hay un área de investigación y desarrollo. Porque en otros países vos sos mano altamente calificada y te toman. En Argentina no, porque mucho del desarrollo y de la investigación lo hace el Estado y hace transferencia con el sector productivo, entonces no tenés cómo ubicarte.
-¿Alguna vez pensaron en irse afuera?
R: yo estoy camino. Viendo a fin de año la problemática que había, empecé a aplicar a becas o contratos que te ofrecen las universidades y hace 15 días me llamaron y conseguí trabajo en Países Bajos. Voy a seguir investigando mi tema.
-¿Qué opinan de la reciente convocatoria de Conicet, en la que quedaron 2.000 postulantes afuera?
R: yo, habiendo visto mi dictamen, tengo áreas donde me han bajado un montón de puntaje y no explican el porqué, no se sabe.
A: exigimos mas rigurosidad, que junten a los evaluadores un mes antes y establezcan cuáles van a ser los criterios y los puntajes, para que sea mas homogéneo el criterio.
Más voces críticas
La científica local María Molina, galardonada con el premio internacional L’Oréal-UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia”, criticó el “desmantelamiento de la ciencia y técnica”, que ha sido degradada a secretaría, “lo que hace que el presupuesto sea menor y se comparta con Educación”.
Además del aumento de los insumos necesarios y la demora en entrega de los subsidios, remarcó que “lo más complicado es formar recursos humanos y enseñarles a trabajar las frustraciones. Tenés que ser muy persistente para seguir adelante. Antes decía ‘la meta es esta y voy a lograrla’, ahora no es así, entonces no te da ganas de formarte en este contexto”, opinó.
Magdalena Bagliardelli. Redacción Puntal