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Pide a la Justicia celeridad para renovar la curatela por su hijo con discapacidad

Alicia Ostorero es mamá de Esteban Bogino (33), quien tiene síndrome de Down. Viven en Alcira Gigena y esperan por la concreción del trámite que está varado por falta de un psiquiatra que evalúe la condición del joven

Alicia Ostorero ya no sabe qué puerta golpear ni a quién acudir para lograr que la Justicia finalmente le renueve la documentación por curatela a los fines de la protección de los bienes de su hijo, Esteban.

El joven tiene síndrome de Down, y por ser mayor de edad, se requiere que la persona a su cargo cuente con la documentación pertinente para decidir sobre distintos asuntos y hasta proteger sus bienes.

Tal su definición, la “curatela es una institución civil de protección del patrimonio de las personas sin plena capacidad de obrar. La curatela se establece con el objetivo de intervenir de manera esporádica en determinados actos de una persona que no puede valerse por sí misma”.

La falta de uno de los profesionales que conforma el equipo técnico de los Tribunales de Río Cuarto genera incertidumbre en esta familia y en tantas otras que requieren le “ratifiquen que su hijo sigue teniendo síndrome de Down”.

En este punto la mamá expone su malestar, ya que señala que debido a estas cuestiones burocráticas deben exponer a su hijo a una situación que resulta hasta incomprensible. “Tenemos que llevarlo ante asistentes sociales, psicólogos, psiquiatras para que evalúen si sigue teniendo la discapacidad. Y así se lo pasea como a un trofeo, cuando si tiene síndrome de Down bien se sabe que no es una cuestión reversible”, expuso con dolor Alicia.

Angustiada porque los tiempos pasan y por el pronto vencimiento del documento y las dificultades por llevar adelante determinadas gestiones, Ostorero decidió exponer públicamente la situación. Pero además aclaró que no es solo su caso, sino que hay cientos de casos como el de ella en la Justicia parados por la falta, en este caso, de un psiquiatra.

En medio de su reclamo, Alicia lamentó que su hijo deba ser expuesto continuamente a evaluaciones para “confirmar que tiene síndrome de Down”.

“Nos dicen que ha tomado licencia, y entonces no se sabe cuándo vuelve. La documentación se vence, y como padres tememos que si algo nos llega a pasar, esto genera todo un gran problema”, recalcó la mujer.

En el caso de Alicia, es ella la curadora de su hijo y la que vela por su bienes y su futuro.

Preocupación

“Nosotros como papás grandes queremos dejar todo en orden para nuestros hijos. Pero nos encontramos con estas cosas”, explicitó.

El abogado ya presentó toda la documentación en la Justicia. Pero la ausencia del psiquiatra no permite avanzar en la tramitación. Y sólo en caso de extrema urgencia la Justicia podría pedir un oficio a Córdoba, que mediante videollamada un psiquiatra de esa ciudad confirme que la persona tiene una discapacidad.

Esteban, el hijo de Alicia, tiene 33 años, y trabaja en la Municipalidad de Gigena, en el área de Discapacidad. Aunque es independiente para determinadas acciones, en cuanto a bienes y demás gestiones que se puedan requerir necesita que su madre, en este caso, tome decisiones.

“Somos muchos los familiares que pasamos por lo mismo; de todas las discapacidades”, reiteró la mamá.

Alicia también expresa su preocupación por la seguridad de Esteban a futuro, de quien está a su cargo pero, en caso de faltar ella o el papá, es necesario nombrar una persona que lo tenga a cargo.

Por otra parte, Alicia expuso otro problema que afronta desde siempre y es que a su hijo nunca le dieron la jubilación por discapacidad, cuando una ley nacional así lo decreta. “No se la dan porque tenemos una casa y un auto. Pero en el futuro qué pasará”, se preguntó.

Con dolor, Alicia expresó que ante tanta burocracia preferiría que le pidieran un certificado de supervivencia de su hijo, y no tener que exponerlo cada determinado tiempo a análisis y evaluaciones que “ratifiquen que él sigue siendo Down”.