La reforma política, sin votos asegurados
El problema es que esa presión parte de una posición débil. Cuatro meses después del anuncio presidencial y del envío del proyecto al Congreso, el oficialismo no reúne los números necesarios. La Libertad Avanza cuenta con 95 diputados y 21 senadores, cifras que quedan lejos de las mayorías requeridas para sesionar: 129 en Diputados y 37 en el Senado. Martín Menem desde la Cámara baja, Patricia Bullrich desde el Senado y Diego Santilli en su diálogo con gobernadores transmitieron, cada uno a su manera, que los votos no están.
La situación se complica porque casi ninguno de los aliados habituales del Gobierno acompañó la idea de eliminar las PASO. Desde el macrismo y la UCR, lejos de sumarse, salieron a defenderlas. "Con el PRO creemos que estamos más cerca, con algunos gobernadores también. La UCR es más complejo porque en general no quieren tocar las leyes electorales", describió un integrante de la Mesa Política del Gobierno.
El mapa de alianzas posibles
En la Casa Rosada aseguran tener buena sintonía con los gobernadores Rogelio Frigerio (PRO, Entre Ríos), Leandro Zdero (UCR, Chaco), Gustavo Sáenz (PJ, Salta), Osvaldo Jaldo (PJ, Tucumán), Raúl Jalil (PJ, Catamarca) y Juan Pablo Valdés (UCR, Corrientes). También hay diálogo abierto con Alfredo Cornejo (UCR, Mendoza), Ignacio Torres (PRO, Chubut) y Alberto Weretilneck (Provincial, Río Negro). En el caso de Córdoba, el Gobierno anticipa que presentará candidato propio dado que considera el distrito competitivo, aunque esa decisión le restaría votos parlamentarios.
Tensiones internas sobre los tiempos
Dentro de la Mesa Política conviven visiones distintas sobre cuándo y cómo avanzar. El ministro de Economía Luis Caputo y el asesor Santiago Caputo sostienen que el riesgo de un retorno kirchnerista en 2027 impide despejar la incertidumbre económica, y que sellar alianzas con gobernadores peronistas podría generar un círculo virtuoso entre política y mercados. Martín Menem y Pilar Ramírez, en cambio, prefieren estirar las negociaciones y repetir la fórmula del año pasado, cuando el Gobierno cerró acuerdos sobre la hora y, tras la derrota en la provincia de Buenos Aires en septiembre, obtuvo un triunfo contundente a nivel nacional en octubre.
Hay quienes señalan que esa postura también responde a intereses distritales propios: Menem tiene agenda en La Rioja y Ramírez en la Ciudad de Buenos Aires. Sea como fuere, el calendario aprieta. La Cámara Electoral ya advirtió que cualquier reforma que incluya la eliminación o suspensión de las PASO debe aprobarse como máximo en diciembre. "Una parte de los acuerdos lo tenés que encaminar este año", cerró un dirigente del oficialismo.